¿Por qué hay que modificar las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura? ¿Cómo hacerlo?

Hace unos días, el pasado 3 de octubre, tuve la oportunidad de presentar en Toledo el trabajo que hemos venido desarrollando desde la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss. Con el objetivo de intentar poner orden técnico en un debate que, demasiado a menudo, se queda solo en el ruido político.

Hablamos de las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura. No desde la opinión, sino desde los datos, las simulaciones y la realidad hidrológica que nos ha tocado vivir en las últimas décadas. Tratamos de explicar por qué el sistema actual no funciona (esa «excepcionalidad» crónica en la que vivimos) y cómo, con unos ajustes racionales basados en la comprensión de la hidrología, es posible lograr estabilidad.

Quiero expresar mi agradecimiento a la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha y a su directora, Montserrat Muro, por creer en este trabajo y apoyarlo; su intervención inicial enriqueció enormemente la conferencia y situó el debate en el lugar que merece. También a la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss por la confianza, a la propia Fundación Soliss por apoyar todo el trabajo de la Cátedra y a la Real Fundación de Toledo por acogernos y brindarnos su colaboración. Y un agradecimiento muy especial a Beatriz Larraz por la organización, su impulso y por estar pendiente; y a Raúl Urquiaga, que se encargó de grabar, editar y preparar el vídeo que podéis ver a continuación, permitiendo que esta charla no se quede solo en la sala, sino que pueda llegar a todos los interesados.

Dejo a continuación un enlace al vídeo (publicado en el canal de YouTube de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss y el pdf de la presentación, seguido de un contenido generado con herramientas de inteligencia artificial desde el vídeo para facilitar su acceso.

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Intervención de Montserrat Muro Martín, Directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha:

Resumen (generado con ChatGPT) de la intervención inicial de Montserrat Muro Martín

Interviniente: Montserrat Muro Martín, Directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha

1. Contexto institucional de la intervención

Montserrat Muro abre la sesión situando la conferencia en un marco claramente institucional y técnico. Su intervención no tiene como finalidad entrar en el detalle hidrológico o normativo, sino explicar por qué el Gobierno de Castilla-La Mancha impulsa y respalda el informe técnico elaborado por la Cátedra del Tajo UCLM‑SOLISS y por qué considera imprescindible una modificación de las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo‑Segura.

Desde el inicio subraya que las decisiones públicas en materia de agua, especialmente en un sistema tan complejo y conflictivo como el ATS, solo son defendibles si están sólidamente sustentadas en conocimiento técnico riguroso. Sin ese respaldo, cualquier iniciativa carece de credibilidad frente al Ministerio y frente a terceros.


2. La necesidad de respaldo técnico frente al ruido político

Uno de los ejes centrales de su intervención es la contraposición entre:

  • El ruido político, los titulares y los planteamientos simplistas.
  • El trabajo técnico serio, que permite sostener una posición en el tiempo.

Muro señala que el debate sobre el Trasvase Tajo‑Segura lleva muchos años “coleando” y que, con frecuencia, los planteamientos puramente políticos son los que generan más visibilidad mediática, pero también los que menos recorrido real tienen. Frente a ello, el Gobierno de Castilla‑La Mancha opta por plantear una propuesta técnicamente sólida, aun siendo menos vistosa, porque es la única vía eficaz.


3. La experiencia de las sentencias judiciales

La intervención enlaza directamente el enfoque técnico con la experiencia judicial reciente. Muro recuerda que, cuando las posiciones se construyen con rigor técnico y jurídico, las sentencias acaban dando la razón, incluso cuando inicialmente no se logra que el Ministerio adopte las decisiones necesarias.

En este punto menciona explícitamente las sentencias relativas a los caudales ecológicos del Tajo y la protección de la Red Natura 2000, subrayando que, aunque su ejecución todavía no es completa, el respaldo judicial confirma que el enfoque seguido por Castilla‑La Mancha era correcto.

Este argumento refuerza la idea de que la vía técnica no es solo la más razonable, sino también la más eficaz a medio y largo plazo.


4. La colaboración con la Cátedra del Tajo

Muro explica que, desde el primer momento, la Agencia del Agua de Castilla‑La Mancha se puso en contacto con la Cátedra del Tajo UCLM‑SOLISS porque consideraba que no había un interlocutor más adecuado para abordar una propuesta de modificación de las Reglas de Explotación.

Destaca la trayectoria del ponente principal, Antonio de Lucas, y su profundo conocimiento del funcionamiento de Entrepeñas y Buendía, lo que aporta credibilidad técnica al informe presentado. La colaboración se presenta como un ejemplo de cómo la administración pública debe apoyarse en el conocimiento científico y técnico para formular políticas complejas.


5. Diagnóstico del problema: un modelo insostenible

En su diagnóstico, Muro afirma con claridad que el sistema de embalses de cabecera del Tajo ha funcionado durante décadas con un modelo orientado a maximizar los trasvases a corto plazo, sin asegurar un equilibrio a largo plazo.

Las consecuencias de este modelo son:

  • Niveles crónicamente bajos en Entrepeñas y Buendía.
  • Incremento de situaciones de excepcionalidad hidrológica.
  • Fragilidad creciente de las reservas estratégicas de agua de la cuenca del Tajo.

Este diagnóstico conecta directamente con el núcleo técnico que desarrollará posteriormente el ponente.


6. Oportunidad y responsabilidad tras el nuevo Plan Hidrológico del Tajo

La implantación de los caudales ecológicos en el nuevo Plan Hidrológico del Tajo se presenta como una doble realidad:

  • Una oportunidad para corregir disfunciones históricas.
  • Una responsabilidad institucional ineludible.

Según Muro, esta nueva situación obliga a actualizar las Reglas de Explotación del ATS para que el sistema sea estable, seguro y sostenible, y no un mero mecanismo de envío de volúmenes máximos mientras sea legalmente posible.


7. Mensajes clave de las conclusiones técnicas

Muro resume las principales conclusiones técnicas del informe que se presenta:

  • El sistema necesita estabilidad interanual, no decisiones cortoplacistas.
  • Mantener los embalses de cabecera sistemáticamente bajos incrementa la volatilidad del trasvase.
  • Esa volatilidad pone en riesgo tanto al río Tajo como a la propia seguridad hídrica del sistema.
  • Las simulaciones muestran que, sin un ajuste de las reglas, la excepcionalidad seguirá repitiéndose.

Frente a ello, la propuesta técnica demuestra que es posible un modelo alternativo que:

  • Reduce la excepcionalidad.
  • Mejora la seguridad hídrica.
  • Respeta los caudales ecológicos.

8. Un mensaje clave: no hay seguridad hídrica en el Levante sin equilibrio en la cabecera

Uno de los mensajes políticos más claros, pero formulado en términos técnicos, es que no puede haber seguridad hídrica en la cuenca receptora si antes no existe equilibrio hídrico en la cabecera del Tajo.

Este planteamiento enlaza directamente con la Directiva Marco del Agua, que exige una gestión basada en responsabilidad, previsión y sostenibilidad, y desmonta la idea de que la estabilidad del trasvase pueda lograrse a costa de vaciar sistemáticamente los embalses de origen.


9. Características deseables de las nuevas Reglas de Explotación

Muro señala que las nuevas reglas deben ser:

  • Más conservadoras.
  • Más adaptativas.
  • Capaces de ofrecer certidumbre en un contexto de cambio climático.

El objetivo no es la confrontación territorial, sino una gestión inteligente que proteja el río y garantice agua hoy y mañana.


10. Cierre de la intervención

La intervención concluye reiterando que el sistema actual no es estable y que maximiza los trasvases a corto plazo a costa de una elevada volatilidad y deterioro de los embalses de cabecera.

Castilla‑La Mancha, según Muro, seguirá insistiendo ante el Gobierno de España en la necesidad de cambiar la dinámica del trasvase y abandonar una gestión ajena a la realidad hidrológica y climática actual.

El cierre refuerza la legitimidad del planteamiento presentado: una propuesta de nuevas Reglas de Explotación basada en conocimiento técnico riguroso, respaldada por una larga trayectoria profesional y difícilmente rebatible desde un punto de vista técnico o jurídico.

Transcripción (no literal, generada con Gemini) de la Intervención de Montserrat Muro Martín

Cargo: Directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha. Contexto: Presentación de la propuesta de nuevas reglas de explotación del Trasvase Tajo-Segura por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss. Fuente: Vídeo de la conferencia (Minuto 01:05 – 09:03).

Montserrat Muro:

«Bueno, lo primero, buenas tardes a todas y a todos. Quería agradecer la posibilidad que desde la Cátedra me ofrecieron para estar aquí haciendo una breve presentación de lo que es este informe que ha realizado la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss.

Porque al final, este tipo de actuaciones que hacen los gobiernos, en este caso el Gobierno de Castilla-La Mancha, si no viene sustentado por quienes de verdad conocen, por quienes de verdad le pueden dar su capacidad técnica para ser creíble —que esa creo que en este caso es la palabra más adecuada: creíble, serio— es muy difícil poder llegar, como en este caso nos pasa a nosotros, a un Ministerio y decirle que la situación en la que estamos con el Tajo, con el trasvase, es insostenible.

Es un tema que lleva muchos años coleando, que estamos viviendo continuamente cómo los planteamientos pura y exclusivamente políticos quizás son los que más ruido hacen, los que más titulares llevan. Pero en momentos como este, el Gobierno de Castilla-La Mancha tiene claro que debemos plantear unas nuevas reglas de explotación y dirigirnos al Ministerio con un bagaje serio.

Por eso, evidentemente, la Agencia del Agua desde el minuto uno se puso en contacto con la Cátedra, porque considerábamos que no había nadie más adecuado para trabajar —y en este caso Antonio— esa propuesta de reglas de explotación. A veces esto es mucho más llamativo cuando más ruido lleva, pero al final, cuando menos fondo lleva, tienes menos posibilidades de salir airoso. De ahí que, evidentemente, cuando planteas o haces planteamientos serios, las sentencias judiciales te acaban dando la razón. Y lo que a veces no se te escucha desde quien tiene que tomar las decisiones, pues acaban los tribunales diciendo que hay que hacerlo.

De ahí esta última sentencia que estamos pidiendo que se apliquen los caudales ecológicos para respetar las necesidades de la Red Natura, y que a día de hoy aún no se ha llevado a cabo la ejecución de esa sentencia, pero esperamos que se haga más pronto que tarde.

Y de ahí que vayamos de la mano la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha y el Gobierno de Castilla-La Mancha con la Cátedra, que como les decía, creo que son quienes más saben de este tema.

Bueno, yo me había preparado una presentación que es muy breve para dar paso de verdad a lo que Antonio tiene que decir, que creo que es el fondo de lo que hemos venido todos hoy a escuchar.

Estamos hablando de algo fundamental para nuestro futuro: la sostenibilidad del río Tajo y la seguridad hídrica de toda la región. Durante décadas, el sistema de embalses de Entrepeñas y Buendía ha funcionado con un modelo pensando exclusivamente en maximizar los trasvases sin asegurar un equilibrio a largo plazo. Este modelo ha generado niveles crónicamente bajos dentro de los embalses de cabecera, una situación de excepcionalidad y una creciente fragilidad en las reservas de agua de la cuenca.

Con la implantación de los caudales ecológicos del nuevo Plan Hidrológico del Tajo se abre una oportunidad, y también una responsabilidad, de actualizar las reglas de explotación del Trasvase Tajo-Segura para que el sistema sea estable, seguro y, sobre todo, evidentemente sostenible.

Las conclusiones técnicas son claras: el sistema necesita estabilidad interanual, no decisiones cortoplacistas. Mantener los embalses tan bajos como ha ocurrido históricamente ha aumentado la volatilidad del trasvase y ha puesto en riesgo la salud de nuestro río. Las simulaciones demuestran que, si no se ajustan las reglas, el sistema seguirá sufriendo episodios de Nivel 3 con incertidumbre para todos.

La propuesta que hoy se plantea por parte de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, en colaboración con el Gobierno Regional, muestra que es posible un modelo que reduce la excepcionalidad, mejora la seguridad hídrica y respeta el caudal ecológico del río. Pero no hay seguridad hídrica para Levante si no hay antes equilibrio hídrico en la cabecera del Tajo. Y sí, he dicho ‘para Levante’, porque no habría estabilidad si no protegemos el recurso del que todos dependemos y porque la Directiva Marco del Agua nos exige gestionar el agua con criterios de responsabilidad, previsión y sostenibilidad.

Por eso planteamos unas reglas de explotación más conservadoras y más adaptativas, que permitan mirar al futuro con certidumbre a pesar del cambio climático que estamos todos viviendo. En definitiva, no hablamos de confrontación; hablamos de gestión inteligente. Hablamos de proteger el río y garantizar agua para todos, para hoy y para el día de mañana.

El sistema actual no es estable. Maximiza los trasvases a corto plazo, lo que propicia una gran volatilidad y deterioro del estado de los embalses. Las nuevas reglas deben priorizar la protección de los embalses de cabecera, la sostenibilidad del Tajo con caudales ecológicos reales y una gestión estratégica y adaptativa, alejada del cortoplacismo actual. El debate debe centrarse en garantizar un sistema viable y coherente con la Directiva Marco del Agua. Hay que aportar reglas más conservadoras y resilientes que eviten niveles críticos, reduzcan la excepcionalidad y mantengan la capacidad de atender una reserva hídricamente estable en la cuenca que no comprometa al Tajo.

Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha seguimos insistiendo al Gobierno de España en que se tiene que cambiar la dinámica del trasvase. Que no puede ser que se siga manteniendo una situación ajena a la realidad y ajena al cambio climático. Y que, evidentemente, todos estos recursos que hoy se están trasvasando suponen una merma de capacidad de regulación de los embalses de cabecera, que va a originar no solo problemas en el desarrollo socioeconómico de los pueblos ribereños, sino también que se dilapide una reserva estratégica de agua de calidad, que evidentemente en estos momentos entendemos que no tiene sentido alguno.

Mientras las reglas de explotación no contemplen el planteamiento que hoy aquí se presenta, se seguirán dando situaciones y se seguirán cumpliendo de forma sistemática las continuas sentencias judiciales que avalan precisamente estos planteamientos técnicos.

El Gobierno de Castilla-La Mancha siempre ha demostrado que las cosas se pueden hacer de una forma diferente y que, frente a argumentos puramente políticos, debemos trasladar al Ministerio una propuesta de nuevas reglas de explotación basadas en el conocimiento técnico riguroso y de quienes vienen avalados por una larga trayectoria profesional como técnicos, en este caso la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, en la que desde luego nos hemos puesto en manos desde el primer momento y estamos convencidos de que el planteamiento que llevamos de su mano al Ministerio es completamente coherente y es muy difícil, muy difícil, que se nos diga que no a un planteamiento semejante.

Muchas gracias y doy paso a Antonio.»

Intervención de Antonio de Lucas Sepúlveda:

Resumen de la conferencia (generado con ChatGPT):

Título de la conferencia: ¿Por qué hay que modificar las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo‑Segura? ¿Cómo hacerlo?

Ponente: Antonio de Lucas Sepúlveda (Cátedra del Tajo UCLM‑SOLISS)

Contexto y objetivo general La conferencia tiene como objetivo explicar, desde un punto de vista técnico y jurídico‑funcional, por qué las Reglas de Explotación (RREE) del Trasvase Tajo‑Segura (ATS) deben ser modificadas y cómo puede hacerse dentro del marco legal vigente. El planteamiento no es ideológico ni territorial, sino estrictamente técnico: las reglas actuales no cumplen la función para la que fueron creadas y generan una inestabilidad estructural en la cabecera del Tajo, materializada en niveles crónicamente bajos en Entrepeñas y Buendía y en una excepcionalidad hidrológica casi permanente.


1. El ATS como sistema hidráulico

El ATS es una gran infraestructura hidráulica, altamente eficiente desde el punto de vista energético e hidráulico, que conecta la cabecera del Tajo con la cuenca del Segura, atravesando además las cuencas del Guadiana y del Júcar. Físicamente puede dividirse en dos grandes tramos (Tajo‑Júcar y Júcar‑Segura), con el post‑trasvase distribuyendo el recurso desde Ojós.

Pese a su magnitud y diseño, su funcionamiento real está muy por debajo de las expectativas originales. No se trasvasa el volumen para el que fue proyectado, lo que obliga a responder a una pregunta clave: si no se puede trasvasar lo previsto, cómo se decide mes a mes cuánto agua se envía. La respuesta son las Reglas de Explotación.


2. Concepto general de Reglas de Explotación

En un sistema hidráulico convencional, las reglas de explotación son el “cerebro” del sistema. Integran:

  • Las disponibilidades hídricas.
  • Las características de las demandas.
  • Las infraestructuras disponibles.
  • Los objetivos ambientales y de garantía de suministro.
  • Las prioridades legales de uso.

Su finalidad es optimizar el uso del agua sin poner en riesgo ni el suministro ni el estado del sistema.

En el ATS, sin embargo, el concepto es distinto.


3. Singularidad de las Reglas de Explotación del ATS

En el Trasvase Tajo‑Segura, las Reglas de Explotación no son un instrumento de gestión integral del sistema, sino un mecanismo específico para programar trasvases de un agua que previamente ha sido declarada excedentaria por ley.

Sus finalidades legales son dos:

  • Aportar regularidad a los trasvases.
  • Evitar situaciones de excepcionalidad hidrológica (nivel 3).

No están diseñadas para mejorar el estado del río Tajo ni para optimizar la regulación de Entrepeñas y Buendía, sino para programar envíos hacia la cuenca receptora.


4. ¿Por qué centrar el debate en las Reglas de Explotación?

La legislación del ATS es compleja y fragmentada, con disposiciones repartidas entre varias leyes (Leyes 21/1971, 52/1980, 10/2001, 11/2005, 21/2013, 21/2015, entre otras). Su ordenación completa exigiría una ley nueva.

Sin embargo, la propia Ley 21/2015 permite modificar determinados parámetros de las Reglas de Explotación mediante Real Decreto, con un objetivo muy concreto: dotar de mayor estabilidad interanual a los suministros y minimizar la excepcionalidad hidrológica. Esta es la ventana de oportunidad normativa.


5. Por qué es imprescindible cambiarlas

Hay dos razones fundamentales:

  1. Razón normativa inmediata: el Real Decreto 35/2023 obliga a adaptar las normas del trasvase a los planes hidrológicos vigentes.
  2. Razón estructural: las reglas actuales no cumplen su función. La excepcionalidad hidrológica se ha convertido en la norma, no por sequías extraordinarias ni exclusivamente por cambio climático, sino por una gestión estructuralmente equivocada.

6. Conceptos clave de la gestión del ATS

La conferencia identifica cuatro pilares conceptuales:

  1. Prioridad de la cuenca cedente (Tajo): principio legal incuestionable, pero sistemáticamente vulnerado en la práctica.
  2. Definición legal de excedentes: fijada en un umbral de 400 hm³ en Entrepeñas y Buendía. No determina volúmenes mensuales ni garantiza sostenibilidad.
  3. Reglas de Explotación: instrumento operativo que programa los trasvases mensuales.
  4. Desembalses de referencia: límite legal a los desembalses hacia el Tajo para atender sus propios usos y requerimientos ambientales.

7. Funcionamiento de Entrepeñas y Buendía como hiperembalse

Entrepeñas y Buendía forman un sistema de regulación hiperanual de unos 2.500 hm³ de capacidad, más de tres veces la aportación media anual actual. Funcionan como un único sistema.

Su comportamiento depende de:

  • Las aportaciones (variables y decrecientes por periodos).
  • La presión de extracción.

La idea clave es simple: lo que se saca hoy condiciona lo que podrá sacarse mañana.


8. Evolución de las aportaciones y cambio de escenario hidrológico

Se identifican tres grandes periodos:

  • 1958‑1980: aportaciones medias altas (~1.437 hm³/año).
  • 1980‑2009: fuerte descenso (~749 hm³/año).
  • 2009‑2023: nuevo escenario base (~692 hm³/año).

Este último periodo es el relevante para la gestión futura. Basar la planificación en medias largas es técnicamente irresponsable.


9. Histórico de llenado: el problema no es la sequía

Desde 1980, los embalses presentan niveles crónicamente bajos, con llenados medios en torno al 30‑35%, frente a valores cercanos al 65% en la etapa previa.

La conclusión es clara: no es un problema de sequías, sino de sobreexplotación y mala gestión, que impide aprovechar la capacidad reguladora del sistema.


10. Simulaciones de gestión con salidas constantes

Se presentan simulaciones simplificadas en las que se analiza el comportamiento del sistema con distintas presiones de extracción constantes, sin distinguir entre Tajo y ATS.

Las conclusiones principales son:

  • Con extracciones bajas, el sistema se mantiene lleno y vierte excedentes.
  • Existe un umbral de sostenibilidad claro.
  • En el periodo 2009‑2023, el volumen sostenible total está en torno a 600 hm³/año.
  • Superar sistemáticamente ese valor conduce a la caída progresiva de reservas.

11. Sentido original de las Reglas de Explotación

Las RREE surgen en 1997 para evitar una gestión caótica basada únicamente en el umbral de 400 hm³. Su lógica era introducir cautelas para preservar la regulación.

El problema aparece cuando, a partir de 2013‑2015, se elevan a rango legal y se automatizan los trasvases en niveles 1 y 2, perdiendo flexibilidad y desvinculándose del funcionamiento real del sistema.


12. Los cuatro niveles de las Reglas de Explotación

  • Nivel 1 (Abundancia): trasvase máximo, con vaciados rápidos.
  • Nivel 2 (Normalidad): debería ser el estado habitual y estable.
  • Nivel 3 (Excepcionalidad): amortiguador para evitar el colapso.
  • Nivel 4 (Sin excedentes): trasvase cero por mandato legal.

El problema es que el sistema no puede mantenerse en nivel 2 con los parámetros actuales.


13. Incompatibilidad de las reglas actuales con la sostenibilidad

Un año completo en nivel 2 implica:

  • 324 hm³/año de trasvase.
  • ~365 hm³/año de desembalses de referencia.

Total: ~689 hm³/año, claramente superior al umbral sostenible de ~600 hm³/año.

Resultado: inestabilidad estructural.


14. Evaluación de propuestas recientes

  • RREE 2021 (RD 638/2021): buen diagnóstico, tratamiento insuficiente.
  • Propuesta AMREEB 2023: presión compatible con la sostenibilidad (~580 hm³/año).
  • Propuesta MITECO abril 2025: vuelve a superar el umbral sostenible.
  • Propuesta Lucas 2025: ajuste de trasvases y desembalses de referencia que permite mantener el sistema en nivel 2 de forma estable.

15. La paradoja de la evaporación

Mantener embalses vacíos para reducir evaporación es un error conceptual. Un embalse bien gestionado, con niveles medios del 65%, evapora más, pero cumple su función de regulación. Vaciarlo para “ahorrar evaporación” equivale a renunciar al uso del embalse.


16. Conclusión general

La cuestión no es discutir si el umbral de no trasvase debe ser 400 o 500 hm³. El problema real es asumir que la hidrología ha cambiado y que la gestión debe adaptarse a esa realidad.

Las Reglas de Explotación deben reformarse para que Entrepeñas y Buendía vuelvan a regular el recurso, en lugar de vaciarse sistemáticamente. Solo así es posible:

  • Reducir la excepcionalidad.
  • Garantizar la sostenibilidad del Tajo.
  • Aportar estabilidad y certidumbre al propio trasvase.

No hay seguridad hídrica en la cuenca receptora sin equilibrio previo en la cabecera del Tajo.

Transcripción (no literal) de la conferencia dada por Antonio de Lucas

Título: Las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura: ¿Por qué cambiarlas? ¿Cómo? Ponente: Antonio de Lucas Sepúlveda (Investigador de la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss). Fuente: Vídeo de la conferencia (Minuto 09:14 – 53:48).

Antonio de Lucas:

Perfecto, muchas gracias. Bueno, gracias por esa presentación y gracias por venir. Buenas tardes. Vamos a hablar de cómo cambiar las reglas de explotación, cómo adaptarlas a la nueva realidad o a la realidad que hay ahora.

1. Contexto: ¿Qué es el Trasvase Tajo-Segura y sus Reglas?

El Trasvase Tajo-Segura es un acueducto que permite llevar agua desde la cabecera de la cuenca del Tajo a la cuenca del Segura, pasando por las cuencas del Guadiana y del Júcar. Se trata de una gran infraestructura que permite, con una gran eficiencia hidráulica y energética, llevar agua. Pero su funcionamiento ha estado muy por debajo de las expectativas; no se puede trasvasar toda el agua que estaba pensado trasvasar, y esto acarrea muchos problemas.

Una de las características que tiene es responder a la pregunta: ¿Cuánta agua se puede trasvasar cada mes? Para resolver esta pregunta está el concepto de las Reglas de Explotación.

Es un concepto que varía de lo que podemos entender para un sistema general. En un sistema general, las reglas o normas de explotación son el procedimiento que, teniendo en cuenta las disponibilidades hídricas que tenemos y las cargas de las demandas, permite tomar una decisión de uso óptimo, teniendo en cuenta las infraestructuras que tenemos y cumpliendo los objetivos (tanto atención de demandas como objetivos ambientales) y teniendo presente siempre la prioridad de usos. Eso es en un sistema normal.

Sin embargo, en el concepto del ATS (Acueducto Tajo-Segura), las reglas de explotación toman ese nombre, pero se definen en la ley con un objetivo distinto: es solamente una forma de programar trasvases de un agua que está declarada excedentaria en otra ley. Y lo hace con dos finalidades: buscar una regularidad en los trasvases y evitar situaciones de excepcionalidad hidrológica.

Las reglas de explotación no están pensadas para mejorar la situación del Tajo. El concepto, tal y como están definidas actualmente en la ley, parte siempre de que se trasvasa un agua que ya es declarada excedentaria, que es otro tema distinto.

2. ¿Por qué cambiar las Reglas ahora?

Entonces, si es un concepto limitado, ¿por qué centramos el debate o la propuesta solamente en las reglas de explotación? Pues básicamente por un asunto de oportunidad. La legislación del trasvase es una legislación confusa, prolija; son múltiples disposiciones repartidas en varias leyes, algunas de ellas contradictorias entre sí. Cambiarlo requiere un esfuerzo legislativo, hacer una ley que tiene un procedimiento largo.

Pero una de estas disposiciones, la que define las reglas de explotación, permite modificarlas por Real Decreto para tener algo de agilidad. Y lo hace con un único objetivo, que leo textualmente: «dotar mayor estabilidad interanual a los suministros, minimizando la presentación de situaciones hidrológicas excepcionales a las que se refiere el nivel 3».

Es decir, se pueden modificar las reglas por Real Decreto buscando estas finalidades. Ahora bien, ¿por qué cambiarlas? Hay dos motivos fundamentales:

  1. Porque el propio Real Decreto que aprobó los Planes de Cuenca insta a que se cambiaran en un año (un plazo que acabó en enero del año pasado).
  2. Y para mí el más profundo: actualmente no están cumpliendo su función. La excepcionalidad hidrológica es continua en la norma. Aunque sea contradictorio con el término, no lo podemos achacar a una sequía extraordinaria ni a una fatalidad del cambio climático. Es una situación de excepcionalidad hidrológica continua por una gestión errónea, estructuralmente equivocada, que no está adaptada a la realidad.

3. Conceptos Básicos de la Gestión

Para poder entender el contexto, marco cuatro conceptos básicos de la gestión del trasvase:

  1. Prioridad de la cuenca cedente: Algo que está por ley, algo que no se discute, algo que todo el mundo acepta pero que no se aplica realmente.
  2. Excedentes: Solamente se pueden trasvasar excedentes del Tajo. Hay una definición legal de excedentes que se hace dentro del Plan Hidrológico Nacional, al margen de la planificación hidrológica del Tajo. Es una imposición a la planificación del Tajo que tiene varias deficiencias. Una de ellas es que no determina cuánta agua se puede trasvasar cada mes; se limita solamente a fijar un umbral de 400 hm³ por encima del cual toda agua en Entrepeñas y Buendía es excedentaria.
  3. Reglas de Explotación: Cubren esta deficiencia programando los trasvases que tiene que haber cada mes, pero pensando ya solamente en el uso del agua trasvasada.
  4. Desembalses de Referencia: Toma un término prestado de la gestión general (el valor guía que tenemos que soltar para atender adecuadamente los usos), pero en el caso del ATS, la definición legal es una limitación a los desembalses hacia el Tajo que se pueden hacer.

4. Funcionamiento de Entrepeñas y Buendía

Antes de continuar, creo que conviene entender cómo funcionan Entrepeñas y Buendía, porque aquí es donde entiendo que está la clave.

Entrepeñas es un gran embalse situado en el río Tajo; Buendía, otro gran embalse de doble capacidad en el río Guadiela. Los tres confluyen en el embalse de Bolarque, más pequeño, de donde se desembalsa agua para el Tajo y arranca el trasvase Tajo-Segura. El conjunto de estos dos embalses, que están comunicados por un canal, forman lo que se llama un Hiperembalse. Funcionan como un sistema único con unos 2.500 hm³ de capacidad, lo que permite una gran regulación (una capacidad mayor de tres veces la aportación media que se está registrando últimamente).

Ahora bien, cómo funcionen depende tanto de las entradas que tengamos como del uso que hagamos de él.

Aportaciones variables: Las aportaciones varían de un año a otro, pero también hay diferencias por periodos. Uno muy claro es el conocido «Efecto 80»: a partir de ese año, más o menos, se produce un descenso brusco de las aportaciones (pasan a ser del orden de la mitad). Esto condiciona fundamentalmente la gestión. Pero si nos fijamos en los años posteriores, y simplificando en dos periodos (antes de 2009 y el ciclo 2009-2023), vemos que en este último la aportación media, aunque no tan drástica como en el 80, es significativamente menor que en el periodo anterior.

Tenemos estas aportaciones variables, pero de cara a la gestión nos interesa atender unos usos y demandas continuas. Entrepeñas y Buendía tienen gran capacidad de regulación: podemos guardar agua en años de abundancia para utilizarla en los periodos más secos y evitar situaciones de estrés.

¿Se está aplicando adecuadamente esta capacidad de regulación? Lo podemos ver en el histórico de niveles de llenado. Antes del 80, el nivel sube y baja; era una gestión sostenible y compatible con el uso que había entonces (hidroeléctrico). El valor medio estaba en torno a dos terceras partes de su capacidad (65%).

Después, a partir del 80, el nivel de llenado está por debajo del 30%. El llenado medio rara vez supera el 50%, y cuando lo hace, vuelve a caer rápidamente. Esta situación no podemos decir que es por sequías, sino que se debe a una mala gestión. Una gestión que no está adaptada a la realidad hidrológica que hay y que pretende sacar más agua de la que realmente se puede.

5. Ejercicio de Simulación: El Umbral Crítico

Para entenderlo, muestro un ejercicio de simulación. Consideramos las salidas de manera única (constantes a lo largo del año), sin diferenciar si va para el Tajo o para el trasvase.

Con una presión de extracción de 400 hm³, los embalses estarían prácticamente llenos. Si subimos a 450 hm³, los volúmenes empiezan a ser más bajos. Pero lo importante: el volumen de 600 hm³ es el volumen crítico. En el periodo 2009-2023, si intentamos sacar más de 600 hm³ (suma de Tajo + Trasvase), no vamos a poder mantenerlo en el tiempo. Algunos años sí, otros no. Las reservas caerían hasta el déficit.

De este ejercicio se sacan tres conclusiones importantes:

  1. Hay que entender cómo funciona el sistema: hay que almacenar agua en periodos abundantes para usarla en periodos secos.
  2. La hidrología pasada no se va a repetir adecuadamente. Hay que pensar que el periodo crítico más reciente (2009-2023), en el contexto de cambio climático, es la situación más probable de cara al futuro.
  3. Permite fijar un umbral de sobreexplotación claro: 600 hm³. Si intentamos sacar más de eso, no se puede mantener.

6. Evolución de las Reglas de Explotación

¿Por qué surgen? Porque la definición legal de excedentes es simple (el umbral de 400 hm³). Si no se toma ninguna cautela y se trasvasara todo lo permitido, tendríamos trasvases irregulares y embalses vacíos la mayor parte del tiempo.

En 1997 se inventaron las reglas de explotación para evitar esto. Consisten en identificar la situación de los embalses (Nivel 1, 2, 3 o 4) y asociar un volumen de trasvase a cada nivel.

  • Nivel 1 (Abundancia): Embalses altos.
  • Nivel 2 (Normalidad): Donde deberíamos estar la mayor parte del tiempo.
  • Nivel 3 (Excepcionalidad): Las reservas caen. Se adoptan medidas (discrecionalidad).
  • Nivel 4: Sin excedentes.

En 2013, con la legislación del Memorándum, lo que antes era un acuerdo interno orientativo se eleva a rango de ley. Los trasvases en Nivel 1 y 2 pasan a ser automáticos. En 2021 hubo una modificación para corregir disfuncionalidades, aunque los fallos siguen en la actualidad.

Funcionamiento Actual: Si miramos los informes de la Comisión Central de Explotación, vemos que la línea de embalses está mucho tiempo por debajo del Nivel 3 e incluso del Nivel 4. Estamos desaprovechando la capacidad de embalse. Cuando se entra en Nivel 1, las reservas caen rápidamente porque la presión de extracción es mayor de lo que puede mantener el sistema.

El resultado:

  • Con las reglas del 97, se estuvo un 25% del tiempo en excepcionalidad.
  • Tras la legislación del Memorándum (automáticos), se estuvo un 65% del tiempo en excepcionalidad.
  • Tras el cambio de 2021, la media sigue siendo elevada (52%).

7. Diagnóstico: La Paradoja de la Evaporación

En 2021 se hizo un buen diagnóstico en el preámbulo de la ley (reconociendo la inestabilidad), pero la medicina no fue la adecuada. ¿Por qué se llega a esta situación?

Hay tres restricciones erróneas que se usan para diseñar las reglas:

  1. Considerar admisible estar un 20% del tiempo en Nivel 3.
  2. Buscar maximizar el trasvase medio anual mediante un algoritmo de optimización.

Esto contradice el propósito de la ley, que habla de «estabilidad», no de «maximizar». ¿Qué hay detrás de esto? Si queremos maximizar el trasvase (dado que las entradas son fijas y lo del Tajo es fijo), la única forma matemática es minimizar la evaporación. ¿Y cómo se minimiza la evaporación? Bajando los niveles de los embalses.

Aquí entra la Paradoja de la Evaporación. La evaporación es una pérdida, sí, pero necesaria; es el coste de tener agua almacenada (regulación). Mantener los embalses vacíos para que no se evapore el agua es como vender el coche para comprar la gasolina: estás desaprovechando la capacidad de regulación (el «pulmón») para ganar unos pocos hectómetros cúbicos de trasvase medio, a costa de una irregularidad brutal.

Lo que se está haciendo en la realidad es mantener los embalses al 30% para ganar unos 40 hm³ al año de trasvase extra, a cambio de vivir en la inestabilidad permanente.

8. La Propuesta de la Cátedra del Tajo

Nuestra propuesta se basa en cuatro planteamientos:

  1. El sistema no está cumpliendo su capacidad reguladora; hay que facilitar que regulen.
  2. Las reglas actuales son incompatibles con la estabilidad.
  3. El marco legal exige un cambio (caudales ecológicos).
  4. Hay que asumir la realidad hidrológica crítica más reciente (2009-2023).

La Propuesta (2023): Buscábamos tocar las reglas lo mínimo posible: elevar el Nivel 1 para permitir recuperar los embalses y bajar el trasvase en Nivel 2 a una cantidad sostenible. El cálculo da que la suma de salidas (Tajo + Trasvase) debe estar en torno a 580 hm³/año. Esto permitiría mantener los embalses oscilando en torno al 65% (Nivel 2) la mayor parte del tiempo, dando un trasvase uniforme y sostenible.

La Situación Actual (Propuesta Ministerio – Abril): En la Comisión Central se presentaron unas reglas que proponen una extracción total de 690 hm³/año. Resultado: En el periodo crítico 2009-2023, estaríamos el 40% del tiempo en excepcionalidad. Esta propuesta no es adecuada, perpetúa el problema.

Nuestra Propuesta Actualizada: Adaptando nuestra propuesta a los nuevos desembalses de referencia (caudales ecológicos), ajustamos el trasvase de Nivel 2. Haciendo la comprobación: la presión de extracción resultante es de 597 hm³/año, justo en el orden de magnitud del umbral de sostenibilidad (600). El resultado en la simulación es drásticamente diferente: el sistema se recupera, se mantiene estable en Nivel 2 y evita caer en excepcionalidad.

9. Conclusiones y Recomendaciones

Resumen:

  • Las reglas de explotación no son normas genéricas, son un instrumento específico para programar trasvases y evitar la excepcionalidad.
  • Deben modificarse para adaptarse al Plan Hidrológico del Tajo (caudales ecológicos) y porque son ineficaces.
  • Es posible diseñar reglas eficaces sin modificar la ley, siempre que permitamos que Entrepeñas y Buendía ejerzan su función de regulación.
  • Es imposible tener estabilidad si los embalses trabajan permanentemente en niveles bajos para evitar la evaporación y maximizar el trasvase medio.

¿Cuánto se puede trasvasar? El volumen trasvasado debe ser consecuencia de la buena gestión, no una cifra fijada de antemano. Plantear como «normal» (Nivel 2) un trasvase superior al que puede sostener el sistema no va a generar agua; solo genera inestabilidad y sobreexplotación. Ceder al deseo o la presión por trasvasar más nunca va a aumentar el recurso; solo mantiene el desastre.

Recomendaciones:

  1. No desestimar la propuesta que se presentó, porque conceptualmente la del Ministerio es inadecuada.
  2. Adoptar las reglas que planteamos, que cumplen estrictamente la ley y minimizan los niveles 3 y 4 de manera efectiva.
  3. A futuro, sería conveniente revisar el marco legal de excedentes (superar el umbral fijo de 400 hm³) dentro del Plan de Cuenca del Tajo.

La modificación de estos parámetros no es una decisión arbitraria ni un «hachazo político», como dirán. Es una corrección ineludible impuesta por la convergencia de dos factores: la realidad hidrológica y el cumplimiento tardío de obligaciones legales (caudales ecológicos).

No hay que plantear que «ahora se reduce el trasvase», sino ver que durante años se ha estado sobretrasvasando, trasvasando más de lo que permitía el sistema.

El camino a la seguridad hídrica no pasa por estar continuamente litigando o soñando con un pasado más abundante que no va a volver. Pasa por acelerar la transición hacia un modelo de gestión basado en la evidencia, en la ley y en los límites físicos del sistema.

Quiero terminar agradeciendo el apoyo de la Agencia del Agua de CLM, la Consejería, la Asociación de Municipios Ribereños, la Cátedra del Tajo y la Fundación Soliss. Y gracias también a la comunidad de software libre (R) que ha permitido realizar estos trabajos.

Con esto doy por concluida la intervención. Gracias por la atención.

A continuación se muestran resultados más creativos. Primero, una posible entrada para un blog generado desde NotebookLM:

Entrada de blog – La necesidad de cambiar las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura (TTS)

La necesidad de cambiar las Reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura (TTS) es un tema central y recurrente en las fuentes, impulsado por una combinación de mandatos legales incumplidos, el fracaso técnico del modelo de gestión actual y la nueva realidad hidrológica,.

La propuesta de nuevas reglas de explotación surge como una respuesta a la insostenibilidad del sistema actual, buscando garantizar el equilibrio hídrico en la cabecera del Tajo, lo cual es esencial para la seguridad hídrica de la región de Levante.

A continuación, se detallan las razones fundamentales que justifican la necesidad de este cambio, según las fuentes:

El cambio en las reglas de explotación está impulsado por requerimientos legales y la necesidad de priorizar el río Tajo:

  • Mandato de Adaptación: El propio Real Decreto que aprobó los planes de cuenca instó a que las reglas se cambiaran en un plazo de un año, cuyo límite ya ha pasado. Además, las reglas deben adaptarse al Plan Hidrológico del Tajo, incluyendo la aplicación de los caudales ecológicos,.
  • Sentencias Judiciales: La necesidad de cambio es respaldada por sentencias judiciales que avalan los planteamientos técnicos y exigen la aplicación de los caudales ecológicos para respetar las necesidades de la Red Natura.
  • Contradicción con la Ley: La legislación permite modificar las reglas por real decreto con el objetivo específico de dotar de mayor estabilidad interanual a los suministros y minimizar las situaciones de excepcionalidad hidrológica (Nivel 3). Sin embargo, la actual gestión contradice este propósito, ya que maximiza el trasvase medio anual y considera admisible pasar un 20% del tiempo en Nivel 3 y un 10% en Nivel 4, en lugar de minimizar dicha excepcionalidad a cero o lo más cercano posible.

2. Fracaso Estructural del Modelo de Gestión Actual

El modelo operativo actual ha demostrado ser estructuralmente ineficaz, conduciendo a una gestión errónea y cortoplacista:

  • Excepcionalidad Crónica: Las reglas actuales no están cumpliendo su función de evitar situaciones de excepcionalidad. La excepcionalidad hidrológica es continua y se debe a una gestión errónea que no se adapta a la realidad. El sistema ha estado un 65% del tiempo en situación de excepcionalidad hidrológica (Nivel 3 o sin trasvase) tras la aplicación de la legislación del memorándum.
  • Volatilidad e Inestabilidad: El sistema actual no es estable; ha funcionado con un modelo enfocado en maximizar los trasvases a corto plazo, lo que ha generado niveles crónicamente bajos en Entrepeñas y Buendía (EyB). Esto ha aumentado la volatilidad del trasvase y ha puesto en riesgo la salud del río.
  • Sobreexplotación Estructural: La presión de extracción que existe actualmente es mayor de lo que el sistema puede mantener. La suma de lo que teóricamente se puede trasvasar y el desembalse de referencia (689 hm³ al año) es superior al umbral de sobreexplotación sostenible (estimado en unos 600 hm³ al año),. El deseo de trasvasar más nunca va a aumentar el recurso, solo mantiene el desastre actual de inestabilidad y sobreexplotación.
  • Pérdida de Capacidad Reguladora: Las reglas de explotación son incompatibles con la estabilidad, ya que impiden que los hiperembalses de Entrepeñas y Buendía ejerzan su función de regulación. Se está desaprovechando una gran capacidad de embalse, manteniendo los niveles bajos para minimizar la evaporación,, lo cual es un error que compromete la reserva estratégica.

3. Necesidad de Adaptación a la Realidad Hidrológica

El cambio es ineludible debido a la evolución de las aportaciones hídricas, especialmente en el contexto del cambio climático:

  • Cambio Estructural de la Hidrología: La realidad hidrológica ha cambiado significativamente, con un descenso brusco de las aportaciones conocido como el «efecto 80», y una aportación media significativamente menor en el ciclo más reciente (2009-2023).
  • Enfoque en el Período Crítico: La gestión debe adaptarse a la realidad hidrológica que cambia y debe enfocarse en el ciclo crítico más reciente (2009-2023) como la situación más probable de cara al futuro, especialmente en el contexto del cambio climático. Un sistema de gestión que no esté adaptado a esta realidad es una negligencia técnica, ya que el escenario previsible estará marcado por el comportamiento durante los períodos más secos.

Conclusión

Las fuentes argumentan que la modificación de las reglas no es una decisión arbitraria, sino una corrección ineludible impuesta por la convergencia de la realidad hidrológica y el cumplimiento tardío de obligaciones legales. La clave para el futuro no pasa por litigar o soñar con un pasado más abundante, sino por acelerar la transición a un modo de gestión basado en la evidencia, la ley y los límites reales del sistema. La propuesta de nuevas reglas, por lo tanto, busca un sistema más conservador y adaptativo que sea compatible con la sostenibilidad del Tajo y la seguridad hídrica general.

A continuación, un artículo algo más detallado:

5 Claves para Entender por qué el Trasvase Tajo-Segura Está al Límite (y No Es por la Sequía)
Introducción: Más Allá de la Guerra del Agua

5 Claves para Entender por qué el Trasvase Tajo-Segura Está al Límite (y No Es por la Sequía)

Introducción: Más Allá de la Guerra del Agua

El debate sobre el trasvase Tajo-Segura es un campo de batalla político y social casi permanente, a menudo reducido a la simplista narrativa de la “guerra del agua”. Sin embargo, tras el ruido mediático y los discursos territoriales se esconde un misterio técnico: ¿por qué un sistema de ingeniería tan avanzado vive en una crisis perpetua? La respuesta, como veremos, no tiene que ver con la sequía, sino con un diseño fundamentalmente erróneo.
Este artículo se basa en el detallado análisis de Antonio de Lucas, doctor en hidrología e investigador de la Cátedra del Tajo. Juntos, vamos a resolver este misterio, destilando cinco claves sorprendentes y contraintuitivas que explican la raíz del problema y demuestran que la solución no es política, sino técnica.


1. La “Excepcionalidad Continua”: Unas Reglas Diseñadas para Fracasar

Oficialmente, las “reglas de explotación” del trasvase se crearon con un objetivo muy claro: dar estabilidad a los envíos de agua y, sobre todo, “minimizar la presentación de situaciones hidrológicas excepcionales” (el Nivel 3), que es cuando se activan las alertas. La idea era que esta situación de crisis fuera, como su nombre indica, excepcional.
La realidad, sin embargo, revela una contradicción asombrosa: las reglas actuales han convertido la excepcionalidad en la norma. Según los datos oficiales, desde la implantación de la legislación del “Memorándum”, el sistema ha estado en situación de excepcionalidad (Nivel 3 o Nivel 4, sin trasvase) durante un alarmante 65% del tiempo .
¿Cómo es esto posible? Porque el objetivo real con el que se diseñaron las reglas contradice directamente su propósito oficial. El análisis de De Lucas revela que la optimización se hizo para “maximizar el trasvase medio anual”, considerando “admisible” estar en emergencia (Nivel 3) un 20% del tiempo y en sequía extrema (Nivel 4) un 10%. Es decir, se diseñaron asumiendo un 30% del tiempo en crisis. Cuando un mecanismo diseñado para emergencias se convierte en el estado operativo por defecto, el problema no es la fatalidad climática, sino un diseño programado para la inestabilidad.
Si las reglas están forzando un estado de emergencia constante, ¿qué estrategia de gestión impone este resultado? La respuesta reside en una lógica profundamente contraintuitiva.


2. La Paradoja de la Evaporación: “Ahorrar” Agua Vaciando los Embalses

Aquí nos encontramos con la paradoja central de la gestión actual: para maximizar el agua trasvasable, se deben mantener los embalses de cabecera (Entrepeñas y Buendía) crónicamente bajos. La lógica es que, a menor superficie de agua, menor es la pérdida por evaporación, dejando así más volumen disponible para enviar al Segura.
Esta estrategia, sin embargo, destruye la función más importante de unos embalses tan grandes: su “capacidad de regulación” . Piense en ellos como una gigantesca cuenta de ahorro de agua. Su propósito es almacenar los “ingresos” de los años húmedos para poder cubrir los “gastos” durante los años secos. La gestión actual equivale a mantener esa cuenta de ahorros casi vacía para no pagar las comisiones del banco (la evaporación), lo que anula por completo su capacidad de ofrecer seguridad en tiempos difíciles. Como resume el experto:
“estamos desaprovechando la capacidad de regulación de entrepeñas y buen día para que no se evapore el agua”
Es una estrategia cortoplacista que prioriza el envío inmediato sobre la seguridad hídrica a largo plazo para todos, creando una volatilidad y un riesgo enormes. Pero esta lógica perversa es solo un síntoma de un problema aún más profundo: las cuentas, simplemente, no salen.


3. Las Cuentas No Salen: Un Sistema Matemáticamente Diseñado para la Sobreexplotación

Para entender por qué el sistema está abocado al fracaso, primero debemos conocer la realidad hidrológica. Desde 1980, se ha producido lo que los expertos llaman el “efecto 80” : un descenso brusco y sostenido de las aportaciones de agua a los embalses, que se han reducido casi a la mitad. Basándose en esta nueva realidad, las simulaciones hidrológicas son claras: el sistema puede suministrar de forma sostenible un máximo de 600 hectómetros cúbicos (hm³) al año para atender tanto las necesidades del propio río Tajo como las del trasvase.
Ahora, hagamos las cuentas que las reglas actuales imponen en un año hidrológico “normal” (Nivel 2):

  • Trasvase programado: 27 hm³/mes * 12 meses = 324 hm³/año
  • Desembalses para el Tajo: 365 hm³/año
  • Extracción total programada: 324 + 365 = 689 hm³/año
    Las matemáticas son implacables. El sistema está obligado por ley a firmar cada año un cheque por valor de 689 hm³ desde una cuenta bancaria que solo recibe 600 hm³ . El resultado no es una crisis; es una quiebra inevitable. Este déficit estructural es la causa directa de que los embalses no puedan recuperarse. No es mala suerte; son malas matemáticas.

4. No Es un “Recorte”, Es una Corrección a Años de “Sobretrasvase”

Ante una evidencia matemática tan clara, ¿por qué cualquier propuesta de cambio es calificada de “hachazo político” o “recorte” arbitrario contra el Levante? Para entenderlo, hay que conocer un dato legal clave. Con la legislación del “Memorándum” de 2013, las reglas del trasvase se elevaron a “rango de ley” , situándolas jerárquicamente por encima de la propia planificación hidrológica de la cuenca del Tajo. Como explica De Lucas:
“lo que antes era un acuerdo interno ahora tiene un rango superior a la planificación del tajo y lo que antes se era orientativo ahora son trabases automáticos.”
Esta rigidez legal, combinada con el marco político, impide adaptar la gestión a la realidad. Los cambios propuestos no son un ataque, sino una “corrección ineludible” impuesta por la nueva hidrología y por el cumplimiento de obligaciones legales europeas, como garantizar los caudales ecológicos del Tajo. La reflexión del experto cambia por completo la perspectiva:
“no hay que plantear que ahora se reduce el trasvase sino realmente hay que ver que durante años se ha estado sobretrasvasando se ha estado traspasando más de lo que permitía el sistema”
La verdadera seguridad hídrica no proviene de aferrarse a expectativas de una época pasada, sino de adaptarse a la evidencia científica. Si el problema es técnico y matemático, la solución también debe serlo.


5. Sí, Hay una Solución Técnica (y No Depende de Hipérboles Políticas)

Lejos de ser un conflicto irresoluble, la inestabilidad del trasvase tiene una solución técnica viable. La propuesta de la Cátedra del Tajo demuestra que modificando un solo parámetro clave —el volumen a trasvasar en situación de normalidad—, el sistema puede recuperar su equilibrio. Al reducir el trasvase mensual en Nivel 2 a una cifra sostenible (en torno a 10-11 hm³), la extracción total anual se alinea con el límite sostenible de los 600 hm³.
Las simulaciones de este escenario son concluyentes: los embalses mantendrían un nivel medio saludable (en torno al 65% de su capacidad), recuperando por fin su función reguladora. La excepcionalidad volvería a ser excepcional. Como puede ver, es técnicamente posible tener un sistema estable, resiliente y predecible que ofrezca seguridad a largo plazo para todos. El problema nunca fue la falta de agua, sino el diseño de las reglas para gestionarla.
“las reglas de explotación son un instrumento técnico y es posible implantar unas reglas… que cumplan su función y su diseño no depende de hipérboles políticas sino de entender cómo funciona el sistema”


Conclusión: ¿Gestión Inteligente o Desastre Perpetuo?

La crisis crónica del trasvase Tajo-Segura no es una guerra inevitable por la escasez, sino la consecuencia de un problema de diseño. Es un desastre nacido de unas matemáticas erróneas, una estrategia de gestión contraproducente y una rigidez legal que impide la adaptación. Este es el verdadero diagnóstico.
La buena noticia es que los problemas de diseño tienen soluciones de ingeniería. La elección es clara: podemos perpetuar un modelo fallido que nos condena al conflicto permanente, o podemos adoptar una gestión inteligente, basada en la evidencia técnica, que garantice la sostenibilidad del río y la seguridad hídrica a largo plazo para todos.
En un futuro marcado por el cambio climático, ¿podemos permitirnos seguir gestionando nuestros recursos más vitales con reglas que ignoran la realidad hidrológica y perpetúan la inestabilidad?

También se le ha pedido a NotebookLM que haga presentaciones escritas y en vídeo. El resultado es interesante en cuanto que sintetiza las ideas y da una buena estructura y enfoque a la exposición. Pero no está afinado con las gráficas, ya que son inventadas intentando representar la idea, pero no se corresponden con los datos. También se le ha pedido a Gemini que hiciera unas infografías y páginas web a partir de las intervenciones. De nuevo, con buena estructura y síntesis de ideas, pero no siendo fino a la hora de representar valores. Ante estas carencias, decido no incluirlos aquí para evitar inducir a errores.

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM) y Doctor por la Universidad de Alcalá en el programa Hidrología y Gestión de los Recursos Hídricos.
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