Conflictos internacionales por el agua

En el debate público sobre el agua en España es frecuente recurrir a un lenguaje belicista, plagado de referencias a “guerras”, “batallas” o “enemigos”, utilizado más como herramienta de polarización política o de venta de dramatismo que como una descripción rigurosa de los problemas reales. Sin embargo, ese tono no surge de la nada. En muchas regiones del mundo, el agua es efectivamente un factor de tensión estructural entre países, condicionado por la escasez, el cambio climático, el crecimiento de la demanda y profundas asimetrías económicas y políticas. Reconocer ese contexto global no implica importar el alarmismo ni justificar discursos extremos, sino situar el debate en su justa escala: la del agua como recurso estratégico, compartido y limitado, cuya gestión deficiente genera conflictos reales fuera de nuestras fronteras y exige, precisamente por ello, más análisis, más datos y menos consignas.

Para explorar la situación de estos conflictos internacionales del agua se le ha pedido a diversos modelos de lenguaje una investigación con el prompt:

Investiga sobre los conflictos internacionales por el agua en todo el mundo.
La influencia que tiene el nuvel de desarrollo de cada país.
Marcos de diálogo. 
Acuerdos cerrados
Conflictos latentes y en riesgo de empeorar.

Los resultados de las investigaciones se han introducido en NotebookLM, de los que se han generado presentaciones en pdf. Además, en NotebookLM se le ha pedido buscar fuentes adicionales. Como resumen general se ha generado esta infografía con la ubicación de los principales conflictos y una y presentación global:


A continuación se muestran los documentos generados por cada LLM, así como una presentación generada con NotebookLM a partir de cada texto:

Gemini

Geopolítica del Agua: Conflictos, Cooperación y el Nexo del Desarrollo en Cuencas Transfronterizas

Resumen Ejecutivo

El panorama mundial de la gestión de aguas transfronterizas está experimentando una transformación profunda y alarmante a medida que avanza la tercera década del siglo XXI. El agua ha dejado de ser una cuestión meramente ambiental o agrícola para establecerse firmemente como un pilar central de la seguridad nacional, la estrategia geopolítica y la estabilidad económica global. Esta investigación exhaustiva revela una trayectoria perturbadora: la violencia relacionada con el agua está aumentando a nivel mundial, con un incremento de casi el 20% en los eventos reportados en 2024 en comparación con el año anterior, continuando una tendencia al alza observada desde 2021.1 Este informe disecciona la anatomía de los conflictos internacionales por el agua, analizando la influencia crítica del nivel de desarrollo económico de los estados, la eficacia de los marcos de diálogo existentes y la fragilidad de los acuerdos cerrados frente a la variabilidad climática.

El análisis identifica una «paradoja del desarrollo» fundamental: mientras que los altos niveles de desarrollo económico proporcionan a los estados los medios tecnológicos y financieros para mitigar la escasez de agua —a través de la desalinización, la reutilización de aguas residuales y la infraestructura avanzada—, el proceso mismo de desarrollo en las economías emergentes actúa a menudo como el principal impulsor de la tensión transfronteriza. Los hegemones río arriba utilizan su superioridad económica para construir infraestructura hidráulica masiva que altera los regímenes de flujo, mientras que los estados río abajo, a menudo con menor capacidad de adaptación, enfrentan amenazas existenciales a su seguridad hídrica. El informe examina cómo marcos legales como la Convención del Agua de la UNECE se están globalizando para contrarrestar estas tensiones, y cómo iniciativas como «Blue Peace» intentan transformar el agua de un vector de conflicto a un instrumento de cooperación financiera y política.

1. El Estado Global de los Conflictos Hídricos: Tendencias y Análisis de Datos 2025

Para comprender la magnitud de la crisis hídrica actual, es imperativo analizar los datos empíricos que definen la frecuencia y la intensidad de los conflictos. La narrativa de las «guerras del agua» ha evolucionado desde una advertencia teórica a una realidad cuantificable en múltiples regiones del planeta.

1.1 La Cronología del Conflicto: Una Escalada Cuantificable

La Water Conflict Chronology, mantenida por el Pacific Institute, se erige como la base de datos de fuente abierta más completa del mundo sobre la violencia relacionada con el agua, abarcando más de 4.500 años de historia y comprendiendo más de 2.750 eventos. Sin embargo, lo que resulta estadísticamente significativo no es la profundidad histórica, sino la aceleración reciente de los incidentes. El análisis de los datos hasta finales de 2024 y principios de 2025 revela una tendencia inequívoca: la violencia por el agua continúa aumentando rápidamente.

En el año 2024 se reportaron 420 eventos de conflicto, lo que representa un aumento de casi el 20% sobre el número reportado en 2023. Esta cifra no es una anomalía estadística, sino la continuación de una curva ascendente que comenzó dramáticamente en 2021. Si se examina la serie temporal desde 2010, donde solo se documentaron 21 eventos, el contraste es abrumador. Desde 2011 hasta 2018, los totales anuales aumentaron constantemente, superando los 150 eventos para 2018. Aunque hubo un breve descenso en 2019 y 2020 —atribuible probablemente a una disminución temporal de la violencia en partes de Oriente Medio y a la desaceleración global causada por la pandemia de COVID-19—, la tendencia se revirtió con fuerza en 2021.1

Los años subsiguientes, 2022 y 2023, vieron aumentos dramáticos del 70% y 50% respectivamente. Este aumento exponencial se correlaciona directamente con la intensificación de conflictos geopolíticos más amplios, donde el agua juega un papel triple: como desencadenante de violencia (cuando el acceso es disputado), como arma de violencia (cuando se corta el suministro a poblaciones civiles) y como víctima de violencia (cuando la infraestructura hídrica es destruida en el curso de la guerra). Los picos recientes corresponden notablemente con la intensificación de los conflictos en Israel-Palestina y Ucrania, donde la infraestructura hídrica ha sido un objetivo sistemático.1

1.2 Puntos Calientes de Sequía y Fragilidad Sistémica

El conflicto no siempre se manifiesta como violencia cinética; a menudo comienza como una crisis humanitaria silenciosa impulsada por la sequía, que erosiona las estructuras sociales hasta que estalla el conflicto. El informe Drought Hot Spots 2023-2025 describe la situación actual no como una mera racha seca, sino como una «catástrofe global de movimiento lento». Los países del Mediterráneo —España, Marruecos y Turquía— se identifican como los «canarios en la mina» para las economías modernas. Sus luchas actuales para asegurar agua, alimentos y energía bajo una sequía persistente ofrecen una vista previa de los futuros hídricos bajo un calentamiento global no controlado.2

En África, la situación es aún más aguda y está directamente vinculada a la inestabilidad política. Más de 90 millones de personas en África Oriental y Meridional enfrentan hambre aguda debido a la sequía. En Zimbabue, la cosecha de maíz de 2024 se redujo en un 70% interanual, mientras que en Somalia, se estima que 43.000 personas murieron solo en 2022 debido al hambre vinculada a la sequía. Estas presiones ambientales actúan como multiplicadores de amenazas. En Zambia, el río Zambeze se desplomó al 20% de su promedio a largo plazo en abril de 2024, provocando una de las peores crisis energéticas del mundo debido a la dependencia hidroeléctrica. Cuando la provisión básica de servicios colapsa, la legitimidad del estado se erosiona, creando vacíos de poder que a menudo son llenados por actores no estatales o que conducen a disturbios civiles, como se observa en las crecientes tensiones internas en estos países.2

1.3 El Riesgo de Fatalidades y la Predicción de Conflictos

Herramientas analíticas avanzadas como la Water, Peace and Security (WPS) Global Early Warning Tool están ahora vinculando la escasez de agua directamente con la probabilidad de violencia letal. El modelo actual destaca regiones en Uganda, Kenia, Tanzania, India, Pakistán, Afganistán, Irán e Irak donde la escasez de agua no es solo una preocupación ambiental, sino un impulsor activo de inestabilidad potencial. El modelo identifica áreas específicas donde la probabilidad de al menos 10 fatalidades en los próximos 12 meses está vinculada a desafíos hídricos. Esta capacidad de predicción subraya que los conflictos por el agua ya no son eventos aleatorios de «cisne negro», sino crisis predecibles resultantes de la intersección entre mala gobernanza, cambio climático y tensión transfronteriza.3

2. Arquitecturas Teóricas: Poder, Hegemonía y la Paradoja del Desarrollo

Para analizar los conflictos identificados en los datos, es necesario ir más allá de los modelos simplistas de oferta y demanda. La distribución del agua en una cuenca transfronteriza rara vez es una función de la hidrología pura; es, fundamentalmente, una función de la distribución del poder político y económico.

2.1 La Teoría de la Hidro-Hegemonía

El marco teórico dominante para entender las relaciones hídricas internacionales es la hidro-hegemonía, desarrollada por académicos como Mark Zeitoun y Jeroen Warner. Este concepto postula que el poder en las cuencas transfronterizas no se ejerce únicamente a través de la fuerza militar (poder duro), sino a través de una combinación compleja de posición ribereña, apalancamiento económico y la capacidad de controlar el discurso (poder blando).4

La hidro-hegemonía se define como la hegemonía a nivel de cuenca fluvial, lograda a través de estrategias de control de recursos hídricos como la captura de recursos, la integración y la contención. Los hegemones dominantes, como Turquía en la cuenca del Tigris-Éufrates o China en la cuenca del Mekong, utilizan su ventaja geográfica (control de las cabeceras) y su poder económico para desarrollar infraestructura unilateralmente. Esta estrategia de «captura de recursos» les permite controlar el tiempo y el volumen de las liberaciones de agua, subordinando efectivamente a los estados vecinos río abajo sin necesidad de disparar una sola bala. La infraestructura física —presas, canales, desviaciones— se convierte así en la manifestación física del poder político.5

Sin embargo, la hegemonía no es estática. El marco también contempla la «contra-hegemonía». Los estados que carecen de ventaja geográfica pero poseen poder político o económico emergente pueden intentar desafiar el status quo. La construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) por parte de Etiopía representa el movimiento contra-hegemónico definitivo contra el dominio histórico de Egipto sobre el Nilo. Al alterar físicamente la estructura de control del río, Etiopía está intentando reescribir el orden hidropolítico de uno basado en «derechos históricos» a uno basado en la «utilización equitativa» y la soberanía territorial.6

2.2 El Continuo Conflicto-Cooperación

Contrariamente a la hipérbole de las «guerras del agua» totalizadoras, la realidad de la interacción transfronteriza es un continuo matizado donde el conflicto y la cooperación a menudo coexisten. La base de datos Transboundary Freshwater Dispute Database (TFDD) revela que, si bien la hostilidad verbal es común, la violencia aguda entre estados es más rara. Sin embargo, la ausencia de guerra no implica la presencia de paz. Muchas cuencas existen en un estado de «paz negativa», donde un hegemón impone un orden que es estable pero profundamente inequitativo.

En este contexto, los tratados y la cooperación institucionalizada pueden ser paradójicamente utilizados como instrumentos de dominación. Los teóricos críticos argumentan que los tratados pueden servir para «codificar» la asimetría de poder, obligando a los estados más débiles a aceptar asignaciones inferiores a cambio de estabilidad o asistencia económica. Así, la cooperación puede coexistir con el conflicto latente; un estado puede firmar un acuerdo técnico sobre el intercambio de datos mientras simultáneamente amenaza con acciones militares si se cruzan ciertas líneas rojas de flujo de agua.7

2.3 La Influencia Determinante del Nivel de Desarrollo

El análisis cruzado de los conflictos globales revela que el nivel de desarrollo económico de una nación es la variable más significativa para determinar su estrategia de seguridad hídrica y su propensión al conflicto.

Estados de Altos Ingresos (Desacoplamiento): Naciones como Israel, Singapur y partes de los Estados Unidos han logrado desacoplar su seguridad hídrica de la hidrología natural local. A través de tecnología avanzada (desalinización, reciclaje de agua NEWater) y diversificación económica, reducen su vulnerabilidad a las acciones de los vecinos río arriba o a la variabilidad climática. Para estos estados, el agua es un bien económico que puede ser manufacturado, reduciendo el imperativo territorial del conflicto.10

Economías Emergentes (La Misión Hidráulica): Estados como Turquía, Etiopía, India y China ven la infraestructura hidráulica como el motor central de la construcción del estado y la modernización. Se encuentran en la fase de «misión hidráulica», donde la construcción de presas masivas es sinónimo de desarrollo nacional. Esta fase es intensiva en recursos y requiere la alteración drástica de los regímenes fluviales naturales, lo que conduce a una fricción máxima con los vecinos. Aquí, el desarrollo es el impulsor del conflicto.12

Estados de Bajos Ingresos / Frágiles (Vulnerabilidad): Países como Yemen, Somalia o Afganistán carecen del capital para infraestructura robusta o de las instituciones para una gestión eficaz. Estos estados son altamente vulnerables tanto a los choques climáticos como a las decisiones de sus vecinos. En estos contextos, la escasez de agua actúa como un multiplicador de amenazas, exacerbando la inestabilidad interna, la migración forzada y el conflicto civil, ya que el estado no puede cumplir con su contrato social básico de proveer recursos.2

3. El Marco Jurídico Internacional: Convenciones y Globalización Normativa

La gobernanza de las aguas transfronterizas se ancla en dos convenciones globales primarias y un mosaico de acuerdos regionales. La eficacia de estos marcos varía drásticamente según sus mecanismos de aplicación y la voluntad política de los signatarios.

3.1 Las Dos Convenciones Mundiales del Agua

Existe a menudo confusión sobre la relación entre la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho de los Usos de los Cursos de Agua Internacionales para Fines Distintos de la Navegación de 1997 y la Convención de la UNECE sobre la Protección y el Uso de los Cursos de Agua Transfronterizos y los Lagos Internacionales de 1992. Lejos de ser contradictorias, estas dos convenciones forman un «paquete de normas» complementario, aunque poseen énfasis operativos distintos que son cruciales para su implementación.15

La Convención de 1997 codificó los principios consuetudinarios de «utilización equitativa y razonable» (Artículo 5) y la obligación de «no causar daños significativos» (Artículo 7). Complementa a la convención de la UNECE al detallar los factores específicos relevantes para determinar qué constituye una utilización equitativa. Sin embargo, ha sido criticada por ser vaga en los mecanismos de implementación, dejando los procedimientos específicos para los organismos conjuntos en gran medida a la discreción de los estados.17

Por el contrario, la Convención del Agua de la UNECE de 1992, originalmente un instrumento regional para Europa que se abrió globalmente en 2016, se considera generalmente más robusta institucionalmente. Esta convención ordena el establecimiento de organismos conjuntos y acuerdos específicos (Artículo 9), prescribiendo el contenido de estos acuerdos. Además, cubre las aguas subterráneas transfronterizas de manera más completa, incluyendo los acuíferos confinados, que la Convención de 1997 deja fuera de su alcance. La UNECE proporciona un plano institucional y una secretaría activa, mientras que la Convención de 1997 proporciona principios legales.15

3.2 La Globalización de la Convención de Helsinki (UNECE)

Uno de los desarrollos más significativos en la diplomacia del agua reciente es la adhesión acelerada de países fuera de la región paneuropea a la Convención del Agua de la UNECE. Este fenómeno señala un cambio hacia una gobernanza hídrica globalizada basada en reglas.

En África, se ha producido una ola de adhesiones sin precedentes. Chad y Senegal se convirtieron en las primeras Partes africanas en 2018, seguidos por Ghana (2020), Guinea-Bissau y Togo (2021), Camerún (2022), y Nigeria y Gambia (2023). Namibia se convirtió en el primer país de África Austral en unirse en junio de 2023, y Costa de Marfil se sumó recientemente como la décima nación africana. Esta expansión es crítica porque África posee más de 60 cuencas compartidas y una necesidad urgente de marcos de inversión estables.19

En Oriente Medio y América Latina, regiones históricamente resistentes a los marcos multilaterales vinculantes, también se están viendo avances. Irak accedió en marzo de 2023, convirtiéndose en el primer país de Oriente Medio en unirse, una medida impulsada por su desesperada situación como estado río abajo en las cuencas del Tigris y Éufrates. Panamá se unió en julio de 2023, abriendo la puerta a América Latina, una región con un número muy limitado de acuerdos formales sobre la gestión de aguas compartidas.21 Estas adhesiones ofrecen nuevas perspectivas para la prevención de conflictos, proporcionando una plataforma neutral y un marco legal para la negociación que los acuerdos bilaterales ad hoc a menudo no pueden ofrecer.

4. Análisis de Casos Regionales: El Medio Oriente y el Norte de África (MENA)

La región MENA representa el epicentro del estrés hídrico global. La intersección de la aridez extrema, el alto crecimiento demográfico y la volatilidad política crea un efecto «multiplicador de conflictos» único.

4.1 La Cuenca del Nilo: El Estancamiento de los Gigantes

El conflicto en la cuenca del Nilo entre Etiopía (aguas arriba), Sudán (curso medio) y Egipto (aguas abajo) es el ejemplo paradigmático de un cambio de poder hegemónico.

  • El Cambio Estructural: La construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) por Etiopía puso fin a la hegemonía histórica de Egipto. Etiopía, aprovechando su propio resurgimiento económico y la inversión extranjera (incluyendo la china), construyó la presa como un símbolo innegociable de desarrollo nacional, desafiando los tratados de la era colonial que asignaban la mayor parte del agua a Egipto y Sudán.6
  • El Punto Muerto Técnico-Político: Las negociaciones sobre el llenado y la operación de la presa han fracasado repetidamente. El núcleo del desacuerdo es la gestión de las sequías prolongadas. Egipto exige un acuerdo legalmente vinculante que garantice liberaciones mínimas de agua durante los años secos para proteger su agricultura y el nivel de la Presa de Asuán. Etiopía, por su parte, insiste en «directrices» no vinculantes que respeten su soberanía y no limiten sus futuros proyectos de desarrollo aguas arriba.
  • Riesgo Latente: Con la presa ya operativa y las fases de llenado avanzadas, el conflicto ha pasado de «detener la presa» a «gestionar los flujos». Aunque el riesgo de acción militar directa ha disminuido, el riesgo de ruptura diplomática y desestabilización por proxy sigue siendo alto. Egipto está invirtiendo masivamente en desalinización y reutilización de aguas residuales, una adaptación forzada a la nueva realidad de un Nilo controlado por Addis Abeba.6

4.2 Tigris-Éufrates: Hidro-Hegemonía y Fragilidad Estatal

Este sistema fluvial ilustra un caso de hidro-hegemonía aguas arriba exacerbada por el colapso de la gobernanza aguas abajo.

  • El Impulsor (GAP): El Proyecto de Anatolia Suroriental (GAP) de Turquía implica la construcción de 22 presas y 19 centrales eléctricas. La finalización de la Presa de Ilisu en el Tigris (2020) y la Presa de Atatürk en el Éufrates otorga a Turquía un control absoluto sobre el pulso de los ríos. Turquía considera que estos ríos son «aguas transfronterizas» sujetas a su soberanía, rechazando la definición de «cursos de agua internacionales» que implicaría un reparto equitativo obligatorio.12
  • Impacto Aguas Abajo: Irak sufre una crisis hídrica catastrófica. Los flujos han disminuido significativamente debido al represamiento turco y a la sequía inducida por el clima. La situación se ve agravada por los fracasos de gobernanza interna de Irak y los métodos de riego obsoletos. Turquía utiliza el agua como herramienta de política exterior, vinculando los flujos de agua a la cooperación de seguridad contra grupos kurdos.
  • Fracaso Diplomático: No existe un tratado integral para toda la cuenca. Turquía viola con frecuencia los protocolos informales (como el acuerdo de 1987 con Siria). Los analistas señalan que los acuerdos recientes, como los firmados con Bagdad, consolidan la influencia turca sobre Irak bajo la apariencia de «cooperación para el desarrollo», profundizando la dependencia iraquí en lugar de resolverla.23

4.3 Jordania-Israel-EAU: La Diplomacia del Agua por Energía

En contraste con los conflictos anteriores, este caso muestra cómo la tecnología y el comercio pueden transformar la escasez.

  • El Mecanismo: Israel, una superpotencia en tecnología hídrica, produce un excedente de agua desalinizada. Jordania, pobre en recursos y sin litoral mediterráneo significativo, tiene un vasto potencial solar. El acuerdo «Project Prosperity», mediado por los Emiratos Árabes Unidos, prevé que Jordania suministre 600 MW de energía solar a Israel a cambio de 200 millones de metros cúbicos de agua desalinizada israelí anualmente.25
  • Estado 2025: A pesar de la lógica económica impecable, el progreso se ve obstaculizado por las tensiones políticas derivadas de la guerra en Gaza. Sin embargo, los informes indican que Jordania, enfrentando una crisis de suministro existencial, está buscando renovar y avanzar en el proyecto «detrás de escena». Este caso demuestra que la interdependencia económica puede actuar como un estabilizador, creando una situación de «vulnerabilidad mutua» que desincentiva el conflicto total, aunque no elimina la fricción política.26

5. Análisis de Casos Regionales: Asia y el Indo-Pacífico

Asia alberga algunas de las cuencas fluviales más grandes y políticamente cargadas del mundo, donde la rivalidad geopolítica entre potencias nucleares se cruza con el cambio climático.

5.1 La Cuenca del Indo: Resiliencia del Tratado bajo Presión

El Tratado de las Aguas del Indo (IWT) de 1960 entre India y Pakistán ha sobrevivido a tres guerras mayores, pero enfrenta su prueba más severa en la actualidad.

  • La Disputa Técnica: El conflicto se centra en los proyectos hidroeléctricos de India en los ríos occidentales (asignados a Pakistán): Kishenganga (330 MW) y Ratle (850 MW). Pakistán argumenta que las características de diseño de estas presas de pasada (específicamente la capacidad de almacenamiento y los aliviaderos) permiten a India manipular los flujos en violación del tratado, amenazando su agricultura.28
  • Guerra Legal: El mecanismo de resolución de disputas se ha fracturado. Pakistán solicitó un Tribunal de Arbitraje, mientras que India solicitó un Experto Neutral. En una situación sin precedentes, el Banco Mundial activó ambos procesos. En enero de 2025, el Experto Neutral falló a favor de India respecto a su competencia para decidir sobre las diferencias de diseño, una victoria estratégica para Nueva Delhi. Simultáneamente, India ha solicitado formalmente una revisión del tratado, argumentando que el texto de 60 años no tiene en cuenta el terrorismo transfronterizo ni el cambio climático, una medida que Pakistán ve como una amenaza existencial.29

5.2 La Cuenca del Mekong: La Batalla por los Datos

El Mekong presenta un modelo distinto de hidro-hegemonía «asiática», donde el control sobre la información es tan crítico como el control sobre el agua.

  • El Papel de China: China controla las cabeceras (río Lancang) y ha construido una cascada de 11 megapresas. Estas presas han alterado el pulso natural de inundación esencial para el lago Tonle Sap en Camboya y la prevención de la salinidad en el delta de Vietnam. Durante años, China operó estas presas con opacidad, causando sequías e inundaciones repentinas aguas abajo sin previo aviso.32
  • Avance en el Intercambio de Datos (2023-2025): Bajo la presión internacional y tras el lanzamiento del «Mekong Dam Monitor» (respaldado por EE. UU.) que utilizó datos satelitales para exponer las retenciones de agua chinas, Beijing acordó compartir datos hidrológicos durante todo el año (no solo en la temporada de inundaciones). Este acuerdo, solidificado entre 2023 y 2025, incluye el intercambio en tiempo real de los niveles de almacenamiento y las operaciones hidroeléctricas. Esto representa un cambio significativo hacia la «diplomacia de datos», permitiendo a los estados aguas abajo adaptarse mejor, aunque no les devuelve el control físico del río.33

5.3 Irán-Afganistán (Río Helmand): Ideología y Escasez

  • Conflicto Activo: Desde la toma del poder por los talibanes en 2021, Afganistán ha afirmado una soberanía agresiva sobre el agua, completando la presa Kamal Khan para desviar agua lejos de Irán. La interpretación ideológica de los recursos por parte de los talibanes, combinada con una sequía severa, ha llevado a enfrentamientos armados directos en la frontera en 2023 y 2024. La falta de reconocimiento diplomático oficial del gobierno talibán por parte de Irán hace que los canales tradicionales de resolución de disputas sean ineficaces, convirtiendo la escasez en violencia fronteriza directa.35

6. Análisis de Casos Regionales: Las Américas y Europa

6.1 Estados Unidos-México: La Realidad Climática en el Río Grande

El Tratado de Aguas de 1944 está crujiendo bajo el peso del cambio climático. El tratado requiere que México entregue agua de sus afluentes a EE. UU. en ciclos de cinco años. Sin embargo, la sequía persistente ha hecho imposible que México cumpla con sus obligaciones sin secar a sus propios agricultores en Chihuahua.

  • Estado Actual: México ha acumulado un déficit masivo de agua. El acuerdo reciente Minuta 331 (noviembre de 2024) intenta abordar esto permitiendo a México transferir agua de otros ríos (Río San Juan y Río Álamo) para pagar su deuda y «bancarizar» agua en presas internacionales. Sin embargo, en marzo de 2025, EE. UU. negó por primera vez una solicitud de entrega de México, citando los continuos déficits. Esto señala un endurecimiento de las posiciones incluso entre aliados, a medida que la confiabilidad del suministro se valora más que la cantidad total.38

6.2 La Amazonía: Soberanía vs. Custodia Regional

La Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) ha sido históricamente un escudo para la soberanía nacional. Sin embargo, eventos recientes como la Cumbre de Belém y la reactivación del Fondo Amazonía indican un cambio. Los países están avanzando hacia un modelo de gobernanza «hidro-social», reconociendo que proteger los «ríos voladores» (evapotranspiración) es crucial para la seguridad hídrica de todo el continente. La creación de la «Plataforma Regional Amazónica para los Pueblos Indígenas» en 2025 marca un paso hacia la integración de conocimientos tradicionales en la gobernanza climática, intentando superar el enfoque puramente estatal.40

6.3 Europa: El Rin y la Sequía Económica

Incluso en el mundo desarrollado, el agua es un riesgo económico. Los bajos niveles de agua en el río Rin en 2022 y 2023 interrumpieron las cadenas de suministro de combustible y productos químicos en Alemania, costando miles de millones a la economía. A diferencia de los conflictos por «acceso» en el Sur Global, aquí el conflicto es por la «asignación funcional»: ¿debe el agua priorizarse para la navegación industrial, la ecología o la agricultura? La respuesta ha requerido una gestión de riesgos de sequía a nivel europeo más integrada, demostrando que la infraestructura avanzada no inmuniza completamente contra el clima.43

7. La Crisis Invisible: Acuíferos Transfronterizos

A diferencia de las cuencas fluviales, el derecho internacional sobre aguas subterráneas compartidas es embrionario, y la extracción a menudo sigue la «regla de captura» (quien bombea más rápido, se lo queda).

7.1 El Acuífero Disi (Jordania-Arabia Saudita)

Este acuífero fósil es vital para Jordania. Aunque existe un acuerdo de 2015, es minimalista y se centra en el monitoreo técnico en lugar de establecer límites estrictos de extracción. La falta de un tratado robusto plantea el riesgo de la «Tragedia de los Comunes», donde ambos países compiten por agotar el recurso antes que el otro. Además, existen preocupaciones sobre la radioactividad natural del agua del acuífero, un tema que se maneja con opacidad para no alarmar al público, añadiendo una capa de riesgo sanitario a la inseguridad hídrica.45

7.2 El Sistema Acuífero de Arenisca de Nubia

Compartido por Libia, Egipto, Chad y Sudán, es el sistema acuífero fósil más grande del mundo. A pesar de la existencia de una Autoridad Conjunta, la extracción está impulsada por proyectos nacionales unilaterales masivos (como el Gran Río Artificial de Libia). La inmensidad del recurso ha retrasado el conflicto, pero las tasas de extracción superan con creces la recarga insignificante. La falta de mecanismos de aplicación vinculantes significa que el agotamiento a largo plazo es una certeza matemática, planteando cuestiones de equidad intergeneracional y estabilidad regional futura.48

8. Marcos de Diálogo y Soluciones Futuras: Del Conflicto a la Cooperación

8.1 Iniciativa «Blue Peace» y Financiamiento Innovador

La iniciativa «Blue Peace», apoyada por Suiza, representa un cambio de paradigma: del conflicto a la cooperación activa.

  • Mecanismo: Promueve planes de inversión conjuntos donde múltiples sectores y países comparten los riesgos y beneficios.
  • Financiamiento: La «Blue Peace Financing Initiative» busca incentivar a los inversores agrupando activos hídricos a través de fronteras. Un ejemplo concreto es el proyecto en Freetown, Sierra Leona, donde se financian quioscos de agua con energía solar. Este enfoque multisectorial reduce el riesgo político para los inversores y crea incentivos tangibles para la paz.50

8.2 El Modelo de Beneficio Compartido (OMVS)

La Organización para el Desarrollo del Río Senegal (OMVS) sigue siendo el «estándar de oro» global. Su éxito radica en el principio de propiedad conjunta de la infraestructura. Las presas de Manantali y Diama no pertenecen al estado en el que se encuentran, sino a la organización. Los costos y beneficios se asignan mediante una «llave» basada en los beneficios que recibe cada país (riego, energía, navegación). Si un país recibe el 30% de la energía, paga el 30% de los costos y deudas. Esta interdependencia estructural ha mantenido la cooperación incluso durante conflictos armados entre los estados miembros.52

8.3 Tablas de Datos Comparativos

Cuenca / RegiónEstados PrincipalesAsunto CentralNivel de Conflicto (2025)Estado del Acuerdo / MecanismoInfluencia del Desarrollo
IndusIndia, PakistánDiseño hidroeléctrico (Kishenganga, Ratle)Alto (Legal/Diplomático)Tratado del Indo (1960). Bajo tensión extrema; arbitraje dual activo.Asimetría: India usa capital/tecnología para presas; Pakistán depende del arbitraje legal.
NiloEtiopía, Egipto, SudánLlenado y operación del GERDAlto (Congelado)Declaración de Principios (2015) (débil). Sin acuerdo vinculante de sequía.El ascenso económico de Etiopía impulsa la presa; desafía la hegemonía histórica egipcia.
Tigris-ÉufratesTurquía, Siria, IrakProyecto GAP (Ilisu), reducción de flujoAlto (Latente/Estructural)Sin tratado de cuenca. Protocolos ad-hoc violados frecuentemente.Hidro-hegemonía total de Turquía frente a la fragilidad de posguerra de Irak.
MekongChina, Estados del Bajo MekongPresas aguas arriba, pulso de inundaciónMedio (Geopolítico)Comisión del Río Mekong (MRC). Nuevo acuerdo de datos (2024).China usa la cooperación LMC para apalancamiento económico; transparencia de datos como concesión.
SenegalSenegal, Mauritania, Malí, GuineaBeneficio compartido, hidroenergíaBajo (Cooperativo)OMVS (1972). Propiedad conjunta de presas. Reparto de costos por beneficios.Alta integración crea resiliencia a pesar de la pobreza regional.
HelmandIrán, AfganistánPresa Kamal Khan, sequíaAlto (Violencia Activa)Tratado de 1973. Afganistán acusa clima; Irán acusa presas.La falta de desarrollo en regiones fronterizas alimenta el contrabando y el robo de agua.
Jordania / IsraelIsrael, JordaniaEscasez, asignaciónBajo (Tenso políticamente)Tratado de Paz 1994. «Project Prosperity» (Agua por Energía).El superávit tecnológico de Israel vs la escasez absoluta de Jordania impulsa el comercio.
Río GrandeEE. UU., MéxicoDeuda de agua, cumplimiento de sequíaMedio (Diplomático)Tratado de 1944. Minuta 331 (2024) intenta arreglar fiabilidad.Agricultura intensiva en ambos lados compite por un recurso menguante.
Chu-TalasKazajistán, KirguistánCostos de mantenimiento vs liberación de aguaBajo (Gestionado)Comisión Chu-Talas (2006). Aguas abajo paga mantenimiento aguas arriba.Éxito transaccional: vecino rico aguas abajo paga a vecino pobre aguas arriba por servicio.
Acuífero DisiJordania, Arabia SauditaMinería de aguas subterráneasLatenteAcuerdo de 2015. Monitoreo sin límites estrictos.La «Regla de Captura» prevalece debido a la falta de ley robusta de aguas subterráneas.

9. Conclusión

El análisis global de los conflictos por el agua en 2025 revela una bifurcación clara en el orden internacional, impulsada fundamentalmente por el nivel de desarrollo económico.

Por un lado, las naciones de alto desarrollo (Israel, Singapur, partes de Europa y EE. UU.) están avanzando hacia una gestión del agua «desacoplada» de la naturaleza, utilizando tecnología avanzada y acuerdos comerciales para mitigar la escasez. Para estos estados, el agua se está convirtiendo en un bien gestionable mediante mercados e innovación, reduciendo el riesgo de conflicto existencial, aunque persisten fricciones económicas y ambientales.

Por otro lado, las naciones en vías de desarrollo o en fases intensivas de construcción estatal (Etiopía, Turquía, India) se encuentran en medio de una «misión hidráulica». Aquí, la construcción de infraestructura es un imperativo de soberanía y desarrollo que choca frontalmente con los intereses de los vecinos. En estas cuencas —el Nilo, el Indo, el Tigris-Éufrates—, el riesgo de conflicto es alto y está siendo exacerbado por el cambio climático que erosiona las líneas base históricas sobre las que se firmaron los tratados antiguos.

Finalmente, los estados frágiles (Yemen, Afganistán, Somalia) enfrentan el agua como una crisis de supervivencia básica. La falta de capacidad institucional impide la adaptación, convirtiendo la sequía directamente en hambruna, desplazamiento y violencia localizada.

El futuro de la seguridad hídrica global no dependerá de una solución única, sino de la capacidad de adaptar los marcos de gobernanza a estas realidades divergentes. La expansión de la Convención del Agua de la UNECE y el surgimiento de modelos de «beneficio compartido» como el del río Senegal ofrecen caminos prometedores. Sin embargo, mientras la soberanía nacional absoluta siga siendo la moneda de cambio en la política internacional, el agua seguirá siendo el recurso más disputado del siglo XXI.

Obras citadas

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  12. Iraq’s water crisis: Dammed by neighbours, failed by leaders | Chatham House, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.chathamhouse.org/2025/08/iraqs-water-crisis-dammed-neighbours-failed-leaders
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  17. UN global water conventions – UNECE, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://unece.org/sites/default/files/2025-04/Key%20provisions%2C%20similarities%2C%20differences%20%26amp%3B%20complementarities%20of%20global%20legal%20frameworks%20for%20consideration%20by%20Bangladesh-Remy%20Kinna.pdf
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  19. Water – About the Convention – Introduction – UNECE, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://unece.org/environment-policy/water/about-the-convention/introduction
  20. Cote d’Ivoire is 10th African nation to join UN Water Convention in milestone for water cooperation worldwide | UNECE, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://unece.org/climate-change/press/cote-divoire-10th-african-nation-join-un-water-convention-milestone-water
  21. 10 States in Africa, Middle East and Latin America commit to join key water-sharing treaty, as UN sets membership target for half of all countries by 2030 | UNECE, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://unece.org/media/press/376922
  22. Water Politics in the Tigris-Euphrates Basin – Arab Center Washington DC, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://arabcenterdc.org/resource/water-politics-in-the-tigris-euphrates-basin/
  23. Baghdad–Ankara Water Agreement; Turkey’s Security And Political Leverage Over Iraq?!, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://english.iswnews.com/39325/baghdad-ankara-water-agreement-turkeys-security-and-political-leverage-over-iraq/
  24. Turkey, Iran and Water Crises in Syria and Iraq – Emirates Policy Center, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://epc.ae/brief/turkey-iran-and-water-crises-in-syria-and-iraq
  25. Energy, Water and the Cost of Jordan’s Dependence on Israel, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.merip.org/2025/10/energy-water-and-the-cost-of-jordans-dependence-on-israel/
  26. Jordan and Israel to renew joint project? | Israel National News, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.israelnationalnews.com/news/418076
  27. UAE to Fund Israel and Jordan’s Solar/Water Deal | The Washington Institute, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.washingtoninstitute.org/policy-analysis/uae-fund-israel-and-jordans-solarwater-deal
  28. Fact Sheet: The Indus Waters Treaty 1960 and the Role of the World Bank, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.worldbank.org/en/region/sar/brief/fact-sheet-the-indus-waters-treaty-1960-and-the-world-bank
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  30. Indus Waters Treaty – Wikipedia, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://en.wikipedia.org/wiki/Indus_Waters_Treaty
  31. India ‘categorically rejects’ Court of Arbitration’s ‘supplemental award’ on Kishenganga, Ratle hydropower projects – The Hindu, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.thehindu.com/news/national/india-categorically-rejects-court-of-arbitrations-supplemental-award-on-kishenganga-ratle-hydropower-projects/article69745841.ece
  32. New Evidence: How China Turned Off the Tap on the Mekong River – Stimson Center, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.stimson.org/2020/new-evidence-how-china-turned-off-the-mekong-tap/
  33. China, Mekong Countries One Step Closer to Real-Time Water Data Sharing – Sixth Tone, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.sixthtone.com/news/1013871/china%2C-mekong-countries-one-step-closer-to-real-time-water-data-sharing-
  34. China provides the Mekong River Commission with year-round water data | PreventionWeb, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.preventionweb.net/news/china-provide-mekong-river-commission-year-round-water-data
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  36. Iran and Afghanistan Clash over Water Rights, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://iranprimer.usip.org/blog/2023/may/30/iran-and-afghanistan-clash-over-water-rights
  37. Iran and Afghanistan are feuding over the Helmand River. The water wars have no end in sight. – Atlantic Council, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.atlanticcouncil.org/blogs/iransource/iran-afghanistan-taliban-water-helmand/
  38. 1944 U.S.-Mexico Water Treaty: Issues in the 119th Congress, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.congress.gov/crs-product/IF12976
  39. Reliability Trumps Quantity in the Rio Grande Water Dispute – Baker Institute, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.bakerinstitute.org/research/reliability-trumps-quantity-rio-grande-water-dispute
  40. Amazon Basin – International Waters Governance, fecha de acceso: febrero 4, 2026, http://www.internationalwatersgovernance.com/amazon-basin.html
  41. ACTO Successfully Presents the Results of the Construction of the Amazon Regional Platform for Indigenous Peoples – OTCA, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://otca.org/en/acto-successfully-presents-the-results-of-the-construction-of-the-amazon-regional-platform-for-indigenous-peoples/
  42. The pillars of the V Summit of Presidents of the Amazon Cooperation Treaty – OTCA, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://otca.org/en/the-pillars-of-the-v-summit-of-presidents-of-the-amazon-cooperation-treaty/
  43. Low water levels in Rhine river threat to German economic recovery – analysts, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.cleanenergywire.org/news/low-water-levels-rhine-river-threat-german-economic-recovery-analysts
  44. Droughts are creating new supply chain problems. This is what you need to know – The World Economic Forum, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.weforum.org/stories/2023/10/drought-trade-rivers-supply-chain/
  45. Disi Water Conveyance – Wikipedia, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://en.wikipedia.org/wiki/Disi_Water_Conveyance
  46. Social, Political, Economic and Health Effects of the Disi Aquifer on Jordanian Society – SIT Digital Collections, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://digitalcollections.sit.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2114&context=isp_collection
  47. The Newest Transboundary Aquifer Agreement: Jordan and Saudi Arabia Cooperate Over the Al-Sag /Al-Disi Aquifer – International Water Law Project Blog, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.internationalwaterlaw.org/blog/2015/08/31/the-newest-transboundary-aquifer-agreement-jordan-and-saudi-arabia-cooperate-over-the-al-sag-al-disi-aquifer/
  48. Supporting the cooperative management of the Nubian Sandstone Aquifer System, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.iaea.org/sites/default/files/documents/tc/RAF8041.pdf
  49. Enhancing Water Sustainability in North Africa: Literature Review and Synthesis of Current Knowledge Gaps in Sudan – DigitalCommons@UNL, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://digitalcommons.unl.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1004&context=biosysengmastersproj
  50. Blue Peace Financing, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.thebluepeaceinitiative.org/blue-peace-financing.html
  51. De-risking urban water infrastructure: Freetown’s Blue Peace Financing Model, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.uncdf.org/article/8985/de-risking-urban-water-infrastructure-freetowns-blue-peace-financing-model
  52. Case Studies – Blue Peace, fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://www.thebluepeaceinitiative.org/case-studies.html
  53. 1 Case Study of Transboundary Dispute Resolution: Organization for the Development of the Senegal River (OMVS), fecha de acceso: febrero 4, 2026, https://transboundarywaters.ceoas.oregonstate.edu/sites/transboundarywaters.ceoas.oregonstate.edu/files/Database/ResearchProjects/casestudies/senegal.pdf


ChatGPT

Los conflictos internacionales por el agua son el tipo de problema perfecto: físicamente inevitables, políticamente explotables y cada vez más frecuentes porque al clima le da igual la diplomacia. A escala global, el patrón se repite: cuencas compartidas + sequías/variabilidad + infraestructuras (presas/trasvases) + crecimiento de demanda → tensión. Y, cuando hay instituciones, a veces cooperación. Cuando no, “sorpresa”: conflicto.

1) Panorama mundial: dónde se concentra la tensión

A efectos prácticos, los focos más sensibles suelen aparecer en estas “familias” de cuencas y acuíferos transfronterizos:

  • Grandes ríos con asimetría aguas arriba/abajo (control hidráulico):
    Nilo, Tigris / Éufrates, Mekong, Indo, Amu Daria / Sir Daria.
  • Fronteras áridas con tratados “viejos” bajo estrés:
    Río Bravo del Norte (y Colorado), Helmand, Jordán/Yarmuk.
  • Acuíferos compartidos (difíciles de vigilar y, por tanto, fáciles de negar):
    muchos de los 592 sistemas acuíferos transfronterizos identificados por ONU. (UN-Water)

Dos datos útiles para dimensionar: las aguas transfronterizas representan ~60% del flujo mundial de agua dulce y 153 países comparten al menos una cuenca. (UN-Water)

2) Influencia del nivel de desarrollo: qué cambia y por qué

No es “ricos buenos, pobres malos”. Es capacidad y margen de maniobra.

2.1 Estados con mayor desarrollo (y/o instituciones sólidas)

Suelen tener:

  • Más capacidad técnica: monitoreo hidrometeorológico, modelización, contabilidad del agua, teledetección, auditorías.
  • Más herramientas de gestión: mercados/cesiones, desalación, reutilización, eficiencia, infraestructura verde, seguros.
  • Más resiliencia fiscal para financiar adaptaciones y compensaciones.
    Resultado típico: el conflicto se “juridifica” o se institucionaliza (comisiones, arbitraje, minutos, protocolos).

Ejemplo claro: el régimen Colorado River–México (actas “Minute”) y su adaptación a la sequía. (ibwc.gov)

2.2 Estados con menor desarrollo (y/o fragilidad institucional)

Suelen tener:

  • Dependencia directa de agricultura de riego extensiva y empleo rural vulnerable.
  • Menor capacidad de almacenamiento/operación (o infraestructuras muy expuestas).
  • Menos confianza en datos del vecino y menos capacidad para verificarlos.
    Resultado típico: tensión securitizada, más ruido político y, a veces, incidentes fronterizos.

Ejemplo: disputa Afganistán–Irán por Helmand, con episodios de violencia y diplomacia de crisis. (The Iran Primer)

2.3 El factor decisivo no es PIB, es “asimetría”

Las asimetrías que más pesan:

  • Hidrológica: quién controla cabeceras y embalses.
  • Económica: quién puede “pagar” alternativas (desalación/reutilización/importaciones).
  • Política/militar: quién puede presionar sin costes.
  • Institucional: quién tiene tratados operativos, datos compartidos y mecanismos de cumplimiento.

3) Marcos de diálogo: lo que funciona cuando funciona

Hay tres capas, de lo general a lo operativo.

3.1 Derecho internacional y principios “marco”

  • Convención de Naciones Unidas sobre los Cursos de Agua: uso equitativo y razonable, no causar daño significativo, intercambio de datos, notificación de medidas. (UNECE)
  • Convenio del Agua de la UNECE: cooperación, prevención/reducción de impactos transfronterizos, comisiones y acuerdos. (treaties.un.org)

Sirven para encuadrar. No bastan para operar.

3.2 Organismos de cuenca / comisiones mixtas (la parte útil)

Cuando existe un “joint body” con reglas claras, el conflicto tiende a bajar de temperatura. La ONU lo subraya explícitamente al hablar de arreglos operativos de cooperación transfronteriza. (docs.un.org)

Ejemplos:

  • Mekong River Commission (cooperación, pero con tensiones por presas y nuevas infraestructuras). (crisisgroup.org)
  • International Joint Commission bajo el Tratado de Aguas Fronterizas (modelo clásico de prevención de disputas). (ijc.org)

3.3 Diplomacia técnica y “paquetes” de beneficio compartido

Cuando el agua sola no cierra el acuerdo, se mete en un paquete con:

  • energía (intercambios agua–electricidad),
  • financiación e infraestructuras,
  • comercio,
  • compensaciones.

Ejemplo reciente: acuerdos Turquía–Iraq vinculando proyectos hídricos e ingeniería (con financiación asociada). (Reuters)

También hay iniciativas de mediación/“hidrodiplomacia” como Blue Peace Initiative (útiles como plataforma, no mágicas). (thebluepeaceinitiative.org)

4) Acuerdos cerrados o relativamente estables (con matices)

“Cerrado” no significa “sin tensión”, significa “con cauce institucional”.

  • Tratado de Aguas de 1944 (EE. UU.–México): sigue vivo y se re-negocia en la práctica (entregas, ciclos y deuda hídrica). Esta semana hubo un ajuste para hacer entregas más previsibles del Río Grande/Bravo. (Reuters)
  • Tratado de Paz Israel–Jordania: incorpora asignaciones y mecanismos, aunque la política regional lo tensiona. (peacemaker.un.org)
  • Indus Waters Treaty: ejemplo de resiliencia institucional, pero con fricción creciente vía arbitraje/foros. (PCA-CPA)
  • OMVS (Senegal): muy citado como modelo de “benefit-sharing” y obra común. (Asociación Global del Agua)

5) Conflictos latentes y con riesgo de empeorar

Aquí entra la combinación peligrosa: incertidumbre climática + más demanda + proyectos aguas arriba + desconfianza.

5.1 Alto riesgo (muy politizados y estructurales)

  • Disputa del Nilo ligada a Gran Presa del Renacimiento Etíope: además del conflicto por la operación/llenado, hay cambio institucional con la entrada en vigor del marco cooperativo del Nilo en octubre de 2024. (Financial Times)
  • Tigris–Éufrates (Turquía–Iraq–Siria): avances en acuerdos bilaterales, pero el estrés hídrico y la gobernanza regional siguen siendo frágiles. (Reuters)

5.2 Riesgo alto-medio (bloqueos políticos y sequías)

  • Teesta (India–Bangladés): técnicamente discutido desde hace décadas, políticamente encallado. (isas.nus.edu.sg)
  • Ganges (India–Bangladés): el tratado expira en 2026 y ya hay conversaciones de renovación (punto crítico para incorporar clima y estiajes más duros). (mea.gov.in)

5.3 Riesgo “de frontera” (incidentes localizados, gobernanza débil)

  • Helmand (Afganistán–Irán): mezcla de sequía, infraestructuras, migración, y seguridad fronteriza. (The Iran Primer)

5.4 Riesgo ambiental-económico (conflicto menos militar, más socioeconómico)

  • Mekong: presas, cambios en pulsos de inundación y deltas, rivalidad geopolítica y presión social aguas abajo. (crisisgroup.org)

6) Qué señales anticipan escalada (checklist práctico)

Si quieres una forma “operativa” de evaluar riesgo sin venderle el alma a un modelo opaco:

  1. No existe organismo conjunto operativo (o existe solo en papel). (UNECE)
  2. Sequía prolongada + ausencia de reglas claras para “años anormales”.
  3. Nueva gran infraestructura aguas arriba sin datos compartidos (presas, derivaciones).
  4. Narrativas de seguridad nacional sustituyen a la discusión técnica.
  5. Datos incompatibles (o falta de verificación independiente).
  6. Beneficios concentrados y costes externalizados (clásico detonante social).



Claude

Conflictos hídricos transfronterizos: un análisis global de la hidrodiplomacia en crisis

El sistema internacional de gestión de aguas transfronterizas atraviesa su momento más crítico en décadas. La suspensión histórica del Tratado de Aguas del Indo en abril de 2025 —primera ruptura en 65 años de un acuerdo considerado modélico— ejemplifica la fragilidad de los marcos cooperativos ante presiones geopolíticas crecientes. Con 313 cuencas fluviales internacionales que albergan el 60% de los flujos de agua dulce del planeta y 153 Estados compartiendo recursos hídricos transfronterizos, la cooperación resulta estructuralmente necesaria. Sin embargo, solo el 59% del área de cuencas transfronterizas cuenta con arreglos operativos, y apenas 24 países tienen cobertura completa para todas sus aguas compartidas.

La paradoja histórica identificada por la Transboundary Freshwater Dispute Database de Oregon State University —más de 600 tratados firmados desde 1820 frente a escasos conflictos armados— se erosiona progresivamente. El Pacific Institute documentó más de 1.920 incidentes de violencia relacionada con el agua, con un incremento dramático desde 2000. El año 2023 marcó un récord global de violencia hídrica, y la tendencia se acelera bajo el multiplicador del cambio climático.


El mapa global de las tensiones: 313 cuencas y una gobernanza fragmentada

Las principales cuencas en conflicto presentan configuraciones geopolíticas distintivas que condicionan sus dinámicas de cooperación o confrontación.

La cuenca del Nilo involucra a 11 Estados y aproximadamente 500 millones de personas dependientes. El Nilo Azul, que nace en Etiopía, aporta el 86,52 km³/año (83% del caudal total), mientras que el Tratado de 1959 asignó a Egipto 55,5 km³/año y a Sudán 18,5 km³/año, excluyendo completamente a los países río arriba. La Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), inaugurada en septiembre de 2025 con capacidad de 5.150 MW, ha invertido la hegemonía histórica egipcia sin que exista un acuerdo tripartito tras 12 años de negociaciones fallidas.

La cuenca Tigris-Éufrates ilustra el control hegemónico de un país río arriba con capacidad económica superior. Turquía contribuye aproximadamente el 70% del agua total del sistema y ha desarrollado el Proyecto GAP (22 represas, 19 plantas hidroeléctricas) que ha reducido el suministro hídrico a Irak en un 80% desde 1975. Las proyecciones climáticas anticipan reducciones del flujo del Éufrates del 30% y del Tigris del 60% para finales de siglo, con posible desecación del Éufrates hacia 2040.

El sistema Indo, que abastece a aproximadamente 1.600 millones de personas, funcionó durante 65 años bajo el Tratado de Aguas del Indo de 1960, mediado por el Banco Mundial. La suspensión unilateral por India en abril de 2025, tras el ataque terrorista de Pahalgam, representa la primera interrupción de un tratado que había sobrevivido dos guerras indo-pakistaníes.

CuencaPaíses ripariosPoblación dependienteMarco institucionalEstado actual
Nilo11~500 millonesNile Basin Initiative (1999)Fragmentado; GERD completada sin acuerdo
Tigris-Éufrates4~70 millonesSin comisión operativaMoU 2021 no vinculante
Indo4~1.600 millonesIWT 1960Suspendido (abril 2025)
Mekong6~284 millonesMRC (1995) sin ChinaOperativo pero limitado
Jordán5~18 millonesTratado Israel-Jordania (1994)Palestina excluida

La tipología de conflictos según el Pacific Institute Water Conflict Chronology distingue tres categorías: el agua como detonante (causa raíz), como arma (infraestructura utilizada ofensivamente) y como víctima (sistemas hídricos destruidos). Las tres categorías muestran tendencias crecientes, con especial aceleración de la infraestructura hídrica como objetivo militar —ejemplificada por la destrucción de la presa de Kakhovka en Ucrania (2023).


Desarrollo económico y asimetrías de poder: la hidrohegemonía como marco analítico

La correlación entre desarrollo económico y capacidad de gestión de conflictos hídricos opera de manera no lineal. Según el Banco Mundial, la escasez hídrica exacerbada por el cambio climático puede costar hasta un 6% del PIB en regiones vulnerables como Oriente Medio y el Sahel africano hacia 2050, con pérdidas proyectadas del 10-15% del PIB en países de bajos ingresos.

El marco teórico de la hidrohegemonía, desarrollado por Zeitoun y Warner (2006), resulta esencial para comprender las dinámicas de poder en cuencas compartidas. Este framework identifica tres pilares del poder en contextos hídricos transfronterizos:

El poder material incluye capacidad militar y económica, posición geográfica (ventaja de ubicación río arriba) e infraestructura existente. El poder de negociación abarca estrategias de vinculación de temas (issue-linkage), alianzas internacionales y capacidad de establecer la agenda. El poder ideacional comprende el control de narrativas, la legitimación de marcos legales favorables y el conocimiento técnico como recurso político.

China en el Mekong representa el caso paradigmático de hidrohegemonía de país río arriba. Con 12 megapresas construidas en el Lancang superior y capacidad de almacenamiento que supera la de las 53 represas río abajo combinadas, China ha demostrado capacidad unilateral de alteración de flujos. El Stimson Center documentó en 2020 que durante la temporada húmeda de 2019, las represas chinas retuvieron más agua que nunca «cuando era desesperadamente necesitada río abajo», mientras el ministerio de Relaciones Exteriores chino atribuyó la escasez a «falta de lluvia». Los datos hidrológicos se tratan como «secreto de Estado», generando asimetría informacional estructural.

Turquía en Tigris-Éufrates ejerce hidrohegemonía combinando ventaja geográfica con superioridad económica. En 1990, Turquía cortó el flujo del Éufrates durante la invasión iraquí a Kuwait, demostrando la instrumentalización geopolítica del control hídrico. Votó contra la Convención de la ONU de Aguas de 1997 (uno de solo tres países) y ha completado 19 de las 22 presas del Proyecto GAP sin acuerdos vinculantes con los riparios inferiores.

La inversión de hegemonía en el Nilo resulta especialmente significativa. Egipto mantuvo durante décadas el control mediante tratados coloniales (1929, 1959) que le otorgaban derecho de veto sobre proyectos río arriba. La GERD representa lo que el Institute for Security Studies de África denomina «un cambio hidropolítico que termina la posición protegida de Egipto». Etiopía financió íntegramente los ~5.000 millones de dólares del proyecto mediante contribuciones ciudadanas, evitando condicionamientos de financiadores externos.

Las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo en resolución de disputas son marcadas. En Europa, la Comisión Internacional para la Protección del Rin (ICPR, fundada en 1950) y la ICPDR del Danubio operan con financiamiento estable, secretarías permanentes capacitadas y monitoreo integrado en tiempo real. En contraste, el programa CIWA del Banco Mundial en África ha debido movilizar 17.400 millones de dólares en inversiones para compensar deficiencias estructurales en capacidad institucional, financiamiento y datos técnicos.


Arquitectura legal internacional: principios normativos y brechas de implementación

El derecho internacional de aguas se articula sobre instrumentos de distinta naturaleza jurídica cuya efectividad práctica varía sustancialmente.

La Convención de las Naciones Unidas de 1997 sobre el Derecho de los Usos de los Cursos de Agua Internacionales para Fines Distintos de la Navegación entró en vigor el 17 de agosto de 2014, tras 17 años desde su adopción. Cuenta actualmente con 39 Estados Parte, incluyendo España, Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Reino Unido, Irak, Jordania, Siria, Vietnam y múltiples países africanos. Sin embargo, potencias hídricas clave como China, India, Turquía, Egipto y Etiopía no han ratificado.

Los principios fundamentales de la Convención establecen normas complementarias en tensión. El uso equitativo y razonable (artículos 5-6) reconoce el derecho de cada Estado a una participación equitativa en los usos y beneficios del curso de agua, considerando factores como características geográficas, necesidades económicas y sociales, población dependiente y usos existentes y potenciales. La obligación de no causar daño significativo (artículo 7) requiere «tomar todas las medidas apropiadas para prevenir que se cause daño significativo a otros Estados». Esta tensión —calificada por el profesor Stephen McCaffrey como el artículo «más controvertido»— opone el derecho de Estados río arriba a desarrollar sus recursos contra la protección de usos establecidos de Estados río abajo.

Las Reglas de Helsinki (ILA, 1966) y las Reglas de Berlín (ILA, 2004) constituyen soft law pero han ejercido influencia significativa. Las Reglas de Berlín superseden a Helsinki e incorporan innovaciones: alcance ampliado a todas las aguas (nacionales e internacionales), integración ambiental plena, énfasis en derechos humanos y cobertura completa de acuíferos transfronterizos. La CIJ ha citado estos instrumentos como evidencia de derecho consuetudinario, incluso para Estados no parte —como en el caso Silala (Chile vs. Bolivia, 2022).

Las comisiones de cuenca presentan grados de efectividad muy dispares:

La ICPR del Rin representa el modelo más exitoso. Fundada en 1950, transformó «la alcantarilla de Europa» de los años 1960-70 en uno de los ríos internacionales más limpios, invirtiendo más de 80.000 millones de euros en tratamiento de aguas residuales y logrando el retorno del salmón tras 50 años de ausencia. El desastre de Sandoz (1986) actuó como catalizador para el Programa de Acción del Rin.

La ICPDR del Danubio coordina la cuenca más internacional del mundo (18 países) e implementa la Directiva Marco del Agua de la UE. Sin embargo, solo el 24,7% de los cuerpos de agua alcanzan buen estado ecológico.

La Comisión del Río Mekong (MRC) ilustra las limitaciones cuando actores clave quedan excluidos. China, que controla el 16% del flujo y ha construido las mayores represas, participa solo como «socio de diálogo» sin obligaciones vinculantes. El mecanismo alternativo Lancang-Mekong Cooperation (LMC), liderado por China desde 2016, fragmenta aún más la gobernanza regional.

La OMVS del Senegal (Guinea, Mali, Mauritania, Senegal) destaca como único organismo africano donde los Estados copropietariamente poseen la infraestructura hidráulica. Alcanza un score de 91/100 en el Water Cooperation Quotient y opera exitosamente desde 1972, siendo reconocida con el Premio King Hassan II Great World Water Prize (2022).

Los mecanismos judiciales han establecido precedentes relevantes. En Gabčíkovo-Nagymaros (Hungría vs. Eslovaquia, 1997), la CIJ afirmó la obligación de cooperación en cursos de agua compartidos y realizó su primera visita al sitio en 50 años de historia. En Plantas de Celulosa (Argentina vs. Uruguay, 2010), declaró que la Evaluación de Impacto Ambiental constituye «un requisito del derecho internacional general» cuando existe riesgo de impacto transfronterizo significativo. El arbitraje Kishenganga (Pakistán vs. India, 2010-2013) demostró la operatividad del mecanismo escalonado del Tratado del Indo, aunque India ha rechazado la jurisdicción del tribunal en procedimientos posteriores.


Acuerdos duraderos: factores de éxito y lecciones transferibles

El análisis comparativo de tratados exitosos revela elementos comunes que trascienden contextos geográficos y políticos específicos.

El Tratado de Aguas Fronterizas de 1909 entre Estados Unidos y Canadá estableció la International Joint Commission (IJC) con seis comisionados seleccionados por capacidad profesional, no como representantes gubernamentales. El principio de que ningún país contaminará aguas fronterizas en perjuicio de salud o propiedad del otro ha operado efectivamente durante más de un siglo sin conflictos armados. El Acuerdo de Calidad del Agua de los Grandes Lagos (1972, enmendado 1987 y 2012) demuestra capacidad de adaptación a desafíos emergentes como especies invasoras, cambio climático y microplásticos.

El Tratado de 1944 entre México y Estados Unidos creó la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA/IBWC) con un innovador sistema de Minutas: acuerdos operativos flexibles que permiten adaptación sin renegociar el tratado completo. Las Minutas 319 (2012) y 323 (2017) incorporaron ajustes por sequía, almacenamiento mexicano en Lake Mead, y participación de ONGs en negociaciones —la primera inclusión de actores no gubernamentales en la historia del tratado.

El proceso del Rin ejemplifica la crisis como catalizador. El accidente químico de Sandoz (1986) y las inundaciones de 1993/1995 aceleraron compromisos que décadas de negociación no habían logrado. La evolución institucional siguió un patrón de «aprendizaje haciendo»: Programa de Acción del Rin (1987) → Objetivos cumplidos (2000) → Rhine 2040 (2020).

Los factores comunes en acuerdos duraderos incluyen:

  • Marco legal flexible: El sistema de Minutas (IBWC) permite ajustes operativos; la IJC estableció principios generales en lugar de prescripciones detalladas.
  • Instituciones permanentes con financiamiento estable: ICPR desde 1950, IJC desde 1912, OMVS desde 1972.
  • Intercambio de datos y transparencia: La ICPR monitorea más de 100 sustancias con Sistema de Alerta y Emergencia; la red TNMN del Danubio opera desde 1996.
  • Mecanismos de resolución de disputas escalonados: El Tratado del Indo prevé Comisión Permanente → Experto Neutral → Corte de Arbitraje.
  • Beneficios compartidos más allá del agua: La OMVS integra energía hidroeléctrica, control de malaria y seguridad alimentaria; el Rin combina navegación, turismo e identidad regional europea.

La advertencia crítica es que la mayoría de tratados fueron diseñados asumiendo condiciones hidrológicas estables. El cambio climático demanda mecanismos de flexibilidad que muchos acuerdos antiguos no poseen.


Hotspots actuales y trayectorias de riesgo al 2050

La evaluación geopolítica identifica focos de tensión con diferentes niveles de riesgo y trayectorias proyectadas.

Indo (India-Pakistán): nivel CRÍTICO, tendencia de deterioro

La suspensión del IWT en abril de 2025 representa una escalada sin precedentes. India declaró el tratado «en suspenso» hasta que Pakistán «abjure irrevocablemente del terrorismo transfronterizo», y en mayo de 2025 cerró la presa Baglihar en el Chenab como «acción punitiva». Pakistán declaró que cualquier intento de cortar agua sería «acto de guerra». La agricultura representa el 24% del PIB pakistaní y el 37,4% del empleo; la dependencia estructural del Indo es existencial. El Banco Mundial ha declinado intervenir, limitando su rol a «facilitador». La Corte de Arbitraje reafirmó su jurisdicción en junio de 2025 pese a la no participación india.

GERD y Nilo: nivel ALTO, tendencia estable con tensión

Etiopía completó la GERD e inauguró la presa el 9 de septiembre de 2025 con 6 de 13 turbinas operativas. El canciller egipcio declaró las negociaciones en «punto muerto» tras 12 años. Egipto registró objeción formal en el Consejo de Seguridad de la ONU el día de la inauguración. El riesgo de crisis aguda depende de escenarios de sequía prolongada combinada con postura hostil etíope; bajo condiciones normales, los análisis indican que Etiopía solo podría dañar seriamente el acceso egipcio al agua tras sequía prolongada.

Mekong: nivel MODERADO-ALTO, tendencia de deterioro

Las 12 represas chinas han reducido el flujo de sedimentos de 85 millones de toneladas/año a 10,8 millones en Chiang Saen. Se proyecta que el 50% de la superficie del Delta del Mekong quedará bajo el nivel del mar para 2100. La pérdida de pesquerías se estima en 23.000 millones de dólares para 2040. La nueva megapresa del Yarlung Tsangpo (Tíbet), aprobada en diciembre de 2024 con capacidad de 300.000 millones kWh/año (tres veces las Tres Gargantas), amenaza con tensionar relaciones China-India-Bangladesh en el sistema Brahmaputra.

Tigris-Éufrates: nivel ALTO, tendencia de deterioro

Irak, clasificado como el 5º país más vulnerable al cambio climático por la ONU, pierde aproximadamente 25.000 hectáreas de tierra cultivable anuales por desertificación y salinización. Las marismas mesopotámicas han experimentado un declive del 74% en poblaciones de aves migratorias. El acuerdo marco Turquía-Irak de abril de 2024 (primera visita de Erdogan tras 13 años) carece de vinculación efectiva.

Asia Central: nivel MODERADO, tendencia variable

La nueva presidencia uzbeka (Mirziyoyev, 2016) ha transformado la dinámica de confrontación a cooperación emergente con Tayikistán sobre la presa Rogun. Sin embargo, el canal Qosh Tepa de Afganistán (550.000 hectáreas de irrigación desde el Amu Darya) introduce un actor históricamente excluido de acuerdos regionales, con potencial para reactivar tensiones.

Cambio climático como multiplicador sistémico

Las proyecciones del IPCC AR6 y estudios de Nature Communications (2025) establecen escenarios preocupantes. Actualmente, 4.000 millones de personas experimentan escasez hídrica severa al menos un mes al año. A 2°C de calentamiento, 3.000 millones enfrentarán escasez crónica; a 4°C, serán 4.000 millones. La brecha hídrica global de 457,9 km³/año aumentará un 14,7% a 3°C de calentamiento.

Los glaciares del Hindu Kush-Himalaya («Tercer Polo»), fuente de 10 sistemas fluviales mayores que sustentan a ~2.000 millones de personas, perdieron masa un 65% más rápido en 2010-2019 que en la década anterior. Se proyecta pérdida glaciar del 30-75% para 2100 según escenario de emisiones. El flujo en cuencas HKH alcanzará un máximo («peak water») alrededor de 2050, seguido de declive sostenido hasta fin de siglo. Los riesgos de inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares (GLOFs) se proyectan triplicados.


Conclusiones y perspectivas para la hidrodiplomacia

El sistema internacional de gestión de aguas transfronterizas enfrenta una crisis de gobernanza estructural que trasciende conflictos individuales. Los marcos legales existentes —diseñados para condiciones hidrológicas estables y relaciones de poder específicas— resultan inadecuados ante el cambio climático, el crecimiento demográfico y las dinámicas geopolíticas cambiantes.

La paradoja fundamental persiste: la cooperación hídrica ha predominado históricamente sobre el conflicto armado (más de 600 tratados documentados), pero las instituciones que la sustentan se erosionan progresivamente. La suspensión del Tratado del Indo —que sobrevivió dos guerras— ilustra que ningún acuerdo es inmune a presiones políticas extremas.

Las lecciones de acuerdos exitosos (Rin, IJC, OMVS) apuntan hacia marcos flexibles con instituciones permanentes, intercambio de datos transparente, mecanismos de adaptación climática y beneficios compartidos más allá del agua. Sin embargo, la replicabilidad de estos modelos requiere condiciones políticas (voluntad de cooperación, capacidad institucional) que frecuentemente están ausentes en los hotspots más críticos.

La brecha entre el marco normativo internacional (Convención 1997, Reglas de Berlín) y la práctica estatal revela los límites del derecho internacional frente a asimetrías de poder. La hidrohegemonía —ejercida por China en el Mekong, Turquía en el Tigris-Éufrates, o emergente de Etiopía en el Nilo— opera frecuentemente al margen de principios de uso equitativo cuando los hegemonías rechazan los instrumentos vinculantes.

El horizonte al 2050 proyecta intensificación de tensiones. El «peak water» en el Hindu Kush-Himalaya, la completación de megaproyectos hidroeléctricos unilaterales (Yarlung Tsangpo) y la creciente inseguridad alimentaria en cuencas dependientes de irrigación configuran un escenario donde los conflictos hídricos transitarán de latentes a manifiestos con mayor frecuencia. La ventana para fortalecer mecanismos cooperativos se estrecha conforme se materializan los impactos climáticos proyectados.



Perplexity

Conflictos internacionales por agua.

Los conflictos internacionales por agua se han convertido en uno de los desafíos geopolíticos más urgentes del siglo XXI. Aunque el tema parece futuro, ya es presente: en 2024 se registraron 420 enfrentamientos relacionados con agua a nivel mundial, un aumento del 18% respecto a 2023 y una cifra récord histórica. Este problema afecta a más de 2.300 millones de personas que viven en países con estrés hídrico severo, con 733 millones en condiciones de estrés hídrico crítico. La ONU advierte que para 2025 habrá 1.800 millones de personas en zonas de escasez absoluta y que aproximadamente 300 regiones del mundo presentan riesgo potencial de conflicto por agua.elsaltodiario+1

Escala y Tendencia Global

La violencia relacionada con agua ha experimentado un crecimiento exponencial. En 2010 solo se documentaban 21 conflictos; para 2022 se alcanzaron 255 enfrentamientos, y en 2023 ya había 355. Las agresiones se han cuadruplicado en los últimos cinco años, con las regiones de Asia registrando 773 conflictos entre 2000 y 2023, seguida de un aumento considerable en Europa en esta década. Estos incluyen casos donde el agua es detonante, víctima o arma de violencia, abarcando desde protestas hasta enfrentamientos armados y ataques deliberados a infraestructuras hídricas.statista+1

Conflictos Principales Actuales

El conflicto del Nilo: Etiopía, Egipto y Sudán

El más emblemático es la disputa entre Etiopía, Egipto y Sudán sobre la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). Inaugurada en septiembre de 2025, esta megaestructura representa la mayor represa de África, capaz de almacenar 74.000 millones de metros cúbicos de agua sobre el Nilo Azul. Con capacidad de generación de 5.150 megavatios (más del doble que la presa de Asuán), el 30% de su financiación proviene de créditos chinos.infobae+1

Desde la perspectiva de Etiopía, la presa es crítica para su desarrollo nacional, permitiendo abastecer de energía a más de 130 millones de etíopes e impulsar la agricultura. Sin embargo, Egipto —que depende del 90% del agua que fluye del río Nilo— considera que la GERD amenaza su seguridad hídrica existencial. Sudán también expresa preocupaciones sobre regulación inadecuada del caudal y riesgos para el embalse de Roseires. A pesar de décadas de negociaciones, no se ha logrado acuerdo legal, y Etiopía completó el llenado sin consenso regional. Egipto elevó la disputa ante el Consejo de Seguridad de la ONU, advirtiendo que «no se permitirán intentos unilaterales de control de recursos hídricos».[infobae]​

La ruptura del Tratado del Indo: India y Pakistán

Más preocupante aún es la crisis entre India y Pakistán sobre el río Indo. El Tratado de las Aguas del Indo de 1960, mediado por el Banco Mundial, fue considerado durante 60 años como modelo de cooperación internacional en aguas compartidas, asignando 80% de las aguas del Indo a Pakistán. En junio de 2025, el ministro del Interior indio Amit Shah anunció la rescisión unilateral del tratado tras enfrentamientos en Cachemira. Declaró que India construiría un canal para desviar hacia Rajastán el agua que fluía hacia Pakistán, amenazando directamente el suministro hídrico de este país.wikipedia+1

Pakistán respondió declarando que consideraría tal acción como «acto de guerra» y afirmando que el tratado es un acuerdo internacional vinculante sin disposiciones para rescisión unilateral. Esta es la crisis más seria en materia hídrica entre las dos potencias nucleares desde 1971. Pakistán depende del agua del Indo para aproximadamente el 90% de su agricultura de riego y para suministro humano, haciendo esta amenaza existencial.[dw]​

Mekong: Cooperación Bajo Presión

Contrariamente, la Comisión del Río Mekong (CRM), que reúne a Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam bajo un acuerdo de 1995, ha logrado relativo éxito mediante lo que se denomina «diplomacia del agua». A través de negociaciones multilaterales, estos países frenaron la construcción de nuevas represas, especialmente las planeadas por China, e implementaron una moratoria hasta 2030 para proteger la biodiversidad de la cuenca. Sin embargo, subsisten amenazas debido al cambio climático, que intensifica sequías, y a la posible construcción de represas chinas aguas arriba, fuera del acuerdo.asianews+1

Israel-Palestina y región del Levante

En Medio Oriente, Israel controla el 85% del sistema de agua compartido con Palestina, prohibiendo a los palestinos construir infraestructura hídrica propia. En 22 años, el 82% de los conflictos relacionados con agua incluyeron ataques deliberados a infraestructuras hídricas palestinas. El acuerdo Israel-Jordania de 1994 establecía transferencias de 50 millones de metros cúbicos anuales a Jordania, ampliadas en 2021 a 100 millones, pero Israel renovó el acuerdo solo por seis meses en mayo de 2024, cuando Jordania solicitaba extensión de cinco años, reflejando tensiones por la guerra en Gaza.rtve+1

Marcos de Diálogo Internacional

Instrumentos Globales

La Convención de Naciones Unidas de 1997 sobre el derecho de los usos de los cursos de agua internacionales constituye el marco normativo global. Basada en principios de utilización equitativa y razonable, no causación de daños sensibles y cooperación obligatoria, entró en vigor en agosto de 2014. Aunque representa un hito legal, su aplicación es limitada: solo cuenta con alrededor de 35-40 ratificaciones, insuficientes para resultar vinculante universalmente.dipublico+1

El Convenio de Helsinki de 1992 sobre protección de cursos de agua transfronterizos, con 41 Estados partes, enfatiza protección ambiental y opera principalmente en Europa. Más recientemente, la FAO lanzó en 2024 el Diálogo Mundial sobre Tenencia del Agua, buscando principios rectores para gobernanza responsable del agua mediante inclusión de gobiernos, sociedad civil, academia y organismos internacionales.wikipedia+1

Mecanismos Bilaterales Exitosos

Los casos exitosos muestran que la diplomacia del agua funciona cuando existe institucionalidad robusta:

  • CILA (México-USA, 1944): Comisión Internacional de Límites y Aguas que opera mediante ingenieros profesionales y el «Proceso de Minutas» para adaptación continua, manteniendo estabilidad por 80 años.[es.wikipedia]​
  • Convenio de Albufeira (España-Portugal, 1998): Define cooperación sobre ríos Tajo, Guadiana y Duero, aunque ha requerido revisión en 2008 para incorporar caudales ecológicos ante cambio climático.[miteco.gob]​
  • Comisión del Río Mekong (1995): Funciona mediante cumbres cuatrienales rotativas y énfasis en innovación y desarrollo sostenible compartido.[special.nhandan]​

Influencia del Nivel de Desarrollo

El nivel de desarrollo económico e institucional de los países es factor determinante en la resolución de conflictos hídricos. Los países desarrollados (España, Portugal, Israel) cuentan con: marco legal sólido, acceso a financiamiento para infraestructura, tecnología de desalinización avanzada, e instituciones robustas con capacidad negociadora.[unidosxisrael]​

En contraste, países en desarrollo enfrentan condiciones críticas: dependencia total de una fuente hídrica (Egipto extrae 90% del Nilo), presión demográfica severa (población triplicada desde mediados siglo XX), necesidad urgente de desarrollo hidroeléctrico, y capacidad institucional débil. Esta asimetría de poder agrava los conflictos. Etiopía ve la GERD como única vía de desarrollo energético; Egipto la percibe como amenaza existencial. Similar desequilibrio existe con India (control de cabeceras del Indo) versus Pakistán (dependencia total aguas abajo).[lavanguardia]​

El nexo agua-energía-alimentos amplifica la crisis en regiones pobres: escasez hídrica impacta agricultura, genera crisis alimentaria, acelera migraciones forzadas y desestabiliza territorios. En África, Asia y América Latina, estos conflictos son particularmente agudos.ayudaenaccion+1

Conflictos Latentes en Mayor Riesgo de Escalada

Más preocupante que los conflictos declarados son aquellos «latentes» —no violentos aún, pero de alto riesgo:

  1. Nilo post-GERD (2025+): Sin acuerdo operativo, riesgo de escalada diplomática o militar es elevado, especialmente si sequías empeorar por cambio climático.[infobae]​
  2. Indo tras ruptura de tratado (2025): Situación más grave desde 1971; ambas potencias nucleares tienen capacidad destructiva sin precedentes.
  3. Cuencas controladas por China: China construye presas sobre ríos transfronterizos (Mekong, Brahmaputra, Salween) sin marcos cooperativos, concentrando poder monopólico sobre agua en Asia.[politicayestrategia]​
  4. Cambio climático como multiplicador: Sequías crecientes en regiones ya frágiles (Sahel, Cuerno de África, Sur de Asia) intensificarán competencia, convirtiendo conflictos latentes en violentos.

La ONU estima que aproximadamente 300 zonas del mundo presentan riesgo potencial de conflicto hidríco en 2025.[lavanguardia]​

Conclusión: Hacia Dónde Va

A pesar de la gravedad, expertos como Manuel Perló Cohen del IIS de la UNAM sostienen que los conflictos pueden prevenirse mediante: análisis integrado de cantidad y calidad hídrica, distribución equitativa, gestión sostenible post-uso, financiamiento justo, y gobernanza multinivel con participación pública auténtica. La «diplomacia del agua» en Mekong demuestra que es posible cooperar incluso con intereses divergentes. Sin embargo, el retroceso reciente en Indo-Pakistán y la inauguración de GERD sin consenso señalan que sin marcos vinculantes y voluntad política compartida, los conflictos escalarán. La próxima década será determinante.[gaceta.unam]​



Infografía web a partir de la respuesta de Gemini

A continuación se muestra otro resumen sacado de la respuesta dada por Gemini, por medio de la herramienta de infografía web:

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM) y Doctor por la Universidad de Alcalá en el programa Hidrología y Gestión de los Recursos Hídricos.
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