Normalizando la escasez. La construcción del discurso social en torno al agua

Normalizing scarcity: Geographies of power in the governance of the Segura River Basin (Normalizar la escasez: geografías del poder en la gobernanza de la cuenca del río Segura) es la Tesis doctoral defendida por Javier Rodríguez Ros el pasado 16 de septiembre en la Wageningen University & Research (WUR; universidad pública de investigación en Wageningen, Países Bajos).

A continuación se muestra, traducido al español con la traducción automática de Google, el «Abstract» que figura en la web de la WUR:

Normalizar la escasez: geografías del poder en la gobernanza de la cuenca del río Segura – Resumen
Javier Rodríguez Ros

La escasez de agua suele considerarse una condición física que debe gestionarse mediante la planificación técnica, la infraestructura y la mejora de la eficiencia. Esta tesis, en cambio, examina cómo la escasez se produce políticamente, se diferencia espacialmente y se normaliza a través de la gobernanza del agua.

Centrándose en la cuenca del río Segura, en el sureste de España, una de las cuencas fluviales más reguladas y con mayor estrés hídrico de Europa, investiga cómo las relaciones de poder han configurado el acceso al agua, el desarrollo territorial y la gestión institucional de la escasez.

A partir de la ecología política, la geografía crítica y los enfoques hidrosociales, la tesis combina el análisis histórico y político con el trabajo de campo cualitativo a múltiples escalas, desde las comunidades de regadío y las subcuencas hasta la gobernanza regional y de cuenca. Examina la construcción histórica de los imaginarios estatales y regionales del agua; las transformaciones asociadas a la modernización del riego; los procesos de reasignación de agua y cierre de cuencas en la subcuenca del Argos; y el papel de la planificación de cuencas fluviales y de sequías en la definición y gestión de la escasez.

Los resultados muestran que la escasez no puede entenderse simplemente como una brecha entre los recursos disponibles y la demanda. Más bien, surge de patrones históricamente establecidos de asignación de agua, desarrollo de infraestructuras, expansión agrícola, jerarquías institucionales y proyectos territoriales contrapuestos. Las intervenciones de gobernanza destinadas a abordar la escasez —incluidas la modernización, la reasignación, la planificación y la movilización de recursos hídricos adicionales— redistribuyen simultáneamente derechos, riesgos y oportunidades. Estos procesos privilegian ciertos usos y territorios del agua, al tiempo que restringen otros, a menudo mediante acuerdos técnicos y administrativos que ocultan sus consecuencias políticas. Por lo tanto, la tesis conceptualiza la escasez no solo como una condición de la gobernanza del agua, sino también como un resultado y un instrumento de poder.

Al analizar cómo la escasez se integra en las instituciones, las infraestructuras, las configuraciones espaciales y los discursos políticos, demuestra cómo una condición aparentemente excepcional puede normalizarse como un principio duradero mediante el cual se gobierna un territorio hidrosocial.

Se ha pasado la tesis por Gemini Notebook, obteniéndose el siguiente resumen general y una presentación visual:

Normalización de la Escasez: Geografías del Poder en la Gobernanza de la Cuenca del Río Segura

Este documento de información sintetiza los hallazgos y argumentos centrales de la tesis doctoral de Javier Rodríguez Ros (2026), la cual analiza cómo la escasez de agua en la cuenca del río Segura (España) es producida y estabilizada políticamente para favorecer intereses hegemónicos.

Resumen Ejecutivo

La escasez de agua en la cuenca del río Segura no es un fenómeno puramente natural ni una consecuencia inevitable del cambio climático, sino una escasez estructural de agua. Esta se define como una condición administrativa duradera mediante la cual la sobreasignación crónica de recursos se vuelve gobernable y se presenta como manejable.

Los puntos críticos identificados son:

  • La escasez como activo de gobernanza: Lejos de ser un problema técnico a resolver, la escasez legitima la inversión pública, autoriza medidas de emergencia y justifica infraestructuras de suministro (trasvases, desalinización) sin cuestionar los factores que impulsan la demanda.
  • Cierre de la cuenca: La cuenca se encuentra en un estado de «cierre», donde todos los recursos están asignados, lo que significa que el acceso de nuevos actores solo es posible desplazando a otros, un proceso mediado por relaciones de poder.
  • Modernización como despojo: Las políticas de modernización del regadío, presentadas como mejoras de eficiencia, a menudo funcionan como instrumentos para fracturar la gobernanza comunitaria tradicional y centralizar la autoridad en élites tecnocráticas y agroindustriales.
  • Legalización de la escasez: Un proceso mediante el cual los intereses de grupos de poder se traducen en normativas y planes hidrológicos que normalizan la sobreexplotación, desplazando la deliberación democrática.

Proposiciones Centrales de la Investigación

La investigación se fundamenta en seis proposiciones clave que desafían las narrativas convencionales sobre la gestión hídrica:

  1. La modernización del regadío redefine los derechos de agua, materializando luchas de poder en la gobernanza.
  2. La planificación de la cuenca construye narrativas políticas que reproducen intereses hegemónicos.
  3. La modernización ecológica financiarizada despolitiza la gobernanza bajo la apariencia de eficiencia y sostenibilidad.
  4. La escasez es un evento diferenciado espacialmente y producido políticamente.
  5. La incertidumbre científica puede movilizarse estratégicamente para sostener la sobreproducción y la explotación de recursos.
  6. Cuando el consentimiento es fabricado, constituye una forma de violencia.

Análisis de Temas Principales

1. La Construcción de la Escasez Estructural

La tesis sostiene que la escasez en el Segura está institucionalmente arraigada. Se utiliza como una justificación política estratégica que legitima vías específicas de desarrollo (agronegocio) y estabiliza las relaciones de poder en torno al agua y la tierra.

  • Hecho clave: Los planes hidrológicos de la cuenca reconocen explícitamente un déficit estructural de casi 400 Mm³/año, pero las soluciones propuestas raramente recalibran los compromisos de agua existentes.
  • La «trampa» de la eficiencia: Las intervenciones orientadas a la eficiencia producen a menudo «efectos rebote», permitiendo la intensificación de cultivos y nuevas demandas a pesar de las promesas de ahorro.

2. El Paradigma Hidráulico y su Lógica Colonial

El desarrollo de la cuenca durante el siglo XX se basó en una ideología impulsada por el Estado (presas, trasvases y colonización agrícola). Este paradigma conlleva una lógica colonial que enmarca los territorios rurales como fronteras de progreso donde la planificación técnica reordena tanto la tierra como a las personas.

  • Persistencia: Esta visión sigue permeando las políticas actuales de desarrollo de aguas subterráneas y desalinización, marginando los límites ecológicos y las perspectivas alternativas.
  • Hegemonía regional: Desde la década de 1980, la Región de Murcia ha liderado este modelo, integrando aguas subterráneas, el Trasvase Tajo-Segura (TST) y modernizaciones subvencionadas para mantener la competitividad agroindustrial.

3. Transformaciones en el Regadío Comunitario

La investigación detalla cómo la transición de sistemas de riego tradicionales a sistemas «modernizados» (pozos, tuberías, medidores) no es neutral.

  • Descomunalización: Se erosionan las normas colectivas y obligaciones mutuas, siendo reemplazadas por racionalidades tecnocráticas y supervisión externa.
  • Fractura social: Estas infraestructuras han concentrado la autoridad en élites locales y alineado la gobernanza local con los intereses del Estado y el agronegocio.
  • Casos de estudio: En lugares como Férez, Agramón y Calasparra, la modernización ha provocado el agotamiento de manantiales y conflictos por el desplazamiento de derechos de agua tradicionales.

4. El Rol Crítico de las Aguas Subterráneas

Las aguas subterráneas actúan como un amortiguador del «cierre efectivo» de la cuenca, permitiendo la expansión agrícola a pesar de la falta de recursos superficiales.

  • Sobreexplotación normalizada: La dependencia estructural de acuíferos no renovables se integra en la planificación estatal.
  • Ambigüedad técnica: Se utilizan omisiones sistemáticas, aplicaciones desiguales de las normas y balances hidrológicos opacos para difuminar la rendición de cuentas sobre el agotamiento de los acuíferos.

5. Mecanismos de Estabilización Administrativa

La escasez se mantiene mediante un conjunto de instrumentos que interactúan:

  1. Captación de emergencia: Medidas excepcionales contra la sequía que se vuelven rutinarias.
  2. Incorporación permisiva: Legalización de expansiones de regadío de facto.
  3. Debilidad en la aplicación: Recalibración limitada de derechos y aplicación laxa de reglas de control.
  4. Ambigüedad de datos: Uso estratégico de la incertidumbre en categorías contables y potencial acuífero.

Conclusiones e Implicaciones de Gobernanza

La tesis concluye que la gobernanza de la cuenca del Segura, lejos de ser un proceso neutral de resolución de problemas, es el resultado de una correlación de fuerzas inclinada hacia intereses tecnocráticos y agroindustriales.

  • Desplazamiento democrático: Las decisiones presentadas como técnicas y expertas desplazan la deliberación democrática sobre el futuro de la cuenca.
  • Narrativas simbólicas: Los compromisos ambientales operan frecuentemente como narrativas simbólicas con poca capacidad real para reordenar las prioridades económicas.
  • Legalización del conflicto: Los intereses arraigados se traducen en política y regulación, respaldados por la deslegitimación de las críticas ecológicas y sociales.

En última instancia, el documento argumenta que para entender la crisis hídrica en el sureste español, no se debe mirar al cielo buscando lluvia, sino a las geografías del poder que deciden cómo se distribuye, se narra y se legisla cada gota de agua disponible.


Las conclusiones de la Tesis coinciden en gran medida con la percepción que tengo de la gestión del agua en el Segura. Expresadas de una manera más radical y contundente. Para entender cómo ha llegado a esta conclusión, aprovechando la mejora de relación que actualmente ofrece Google entre Gemini Flash y Gemini Notebook, le he pasado este prompt a Gemini:

El cuaderno incluye una tesis doctoral.
del resumen realizado con Notebook veo que es una descripción de la situación de la gestión del agua en la Región de Murcia.
Quiero que la analices con rigor académico y me prepares un informe sobre la metodología seguida,  contrastes, si se incluyen juicios de valor o se  parte de ideas preconcebidas. Y hallazgos y enseñanzas propios de la tesis

Con el resultado:

Informe analítico: Metodología, posicionamiento y hallazgos en la tesis doctoral «Normalizing Scarcity: Geographies of Power in the Governance of the Segura River Basin (Spain)»

Autor: Javier Rodríguez Ros

Dirección y comité: Prof. Dr. Dave Huitema (Promotor), Dr. François Molle, Dra. Nuria Hernández-Mora (Co-promotores); Prof. Dr. R. Boelens, Prof. Dr. C. Sanchis-Ibor, Prof. Dr. M. Zwarteveen, Prof. Dr. S. Meijerink (Tribunal).

Institución: Wageningen University & Research (Wageningen School of Social Sciences – WASS), septiembre de 2026.

DOI: 10.18174/682337.

1. Marco general y filiación epistemológica

La tesis se inscribe de manera explícita en la confluencia entre la geografía crítica (David Harvey, Henri Lefebvre) y la ecología política de base realista crítica (Boelens, Molle, Swyngedouw, Forsyth). No se trata de una tesis de hidrología cuantitativa o ingeniería hidráulica en sentido estricto, sino de un estudio de gobernanza, sociología política del agua y ordenación del territorio.

El objetivo central es examinar cómo la escasez en la Demarcación Hidrográfica del Segura no opera únicamente como un dato biofísico o meteorológico objetivo, sino como una «escasez estructural producida y estabilizada políticamente» para justificar la ampliación continua de recursos y sostener un modelo de desarrollo agroindustrial hegemónico.

2. Metodología seguida y rigor en el contraste de datos

El diseño metodológico es cualitativo-relacional, articulado en un esquema de tres escalas espaciales (micro, meso y macro) y triangulación metodológica:

  1. Escala micro (comunidades de regantes de cabecera): Casos de estudio en sistemas de regadío comunal (Argos, Calasparra, Férez, Agramón, Caravaca). Analiza la transición del gobierno consuetudinario de la acequia a la gestión tecnificada/privatizada mediante Sociedades Agrarias de Transformación (SAT).
  2. Escala meso (subcuenca del río Argos): Analiza el choque entre la implantación del régimen de caudales ecológicos, las transferencias informales de agua y el papel amortiguador de las aguas subterráneas.
  3. Escala macro (cuenca del Segura y conexión Tajo-Segura): Examen de los Planes Hidrológicos de Cuenca (PHC), los Planes Especiales de Sequía (PES) y las relaciones interinstitucionales.

Herramientas metodológicas

  • Análisis Crítico del Discurso (CDA): Basado en los modelos de Teun van Dijk y Ruth Wodak. Examina el corpus documental generado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), informes del lobby agroindustrial (p. ej., Fundación Ingenio), medios de comunicación regionales y declaraciones institucionales.
  • Trabajo de campo etnográfico y entrevistas semiestructuradas: Observación participante en asambleas de regantes, entrevistas a técnicos de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), directivos de regadío y actores locales.
  • Investigación archivística y documental: Análisis de normativa histórica (desde el Decreto de 1953 hasta la Ley de Aguas de 1985 y sus reformas), actas de juntas y expedientes administrativos.
  • Mapeo profundo (Deep mapping): Integración cartográfica de datos de derechos de agua, balance hidrológico, infraestructuras y redes de influencia.

Contraste y solidez de los datos

  • Datos hidrológicos e institucionales: El autor contrasta las cifras oficiales de planificación con documentos técnicos internos de la CHS y del IGME. Destaca la incorporación en el análisis de las advertencias del Servicio de Hidrología de la Comisaría de Aguas de la CHS (2022 y 2025), que denunciaron desfases sistemáticos entre aforos (>10% de inconsistencia en estaciones como Cenajo, Camarillas y Calasparra), alteraciones en el Parte Diario y opacidad en la trazabilidad contable entre aguas superficiales, desalación y bombeos subterráneos.
  • Triangulación técnica: La integración de balances agronómicos y el análisis de la paradoja de la eficiencia (Efecto Jevons en la modernización de regadíos) está respaldada por literatura consolidada de ingeniería de regadíos y economía ambiental (Perry, Foster, Batchelor, Berbel, Gómez-Limón).
  • Puntos débiles en el contraste: En determinados momentos, la tesis da un peso equivalente a fuentes de distinta naturaleza probatoria: un informe interno de un organismo de cuenca o una sentencia judicial se colocan al mismo nivel dialéctico que notas de prensa, dossiers de colectivos ecologistas (Greenpeace, WWF) o relatos testimoniales de regantes disconformes.

3. Ideas preconcebidas, juicios de valor y posicionamiento epistemológico

Uno de los aspectos analíticos más relevantes de la obra es la frontera entre la evidencia empírica documentada y la adopción de presupuestos ideológicos apriorísticos.

3.1. Posicionamiento explícito del investigador (Positionality)

En el Capítulo 6 (sección 1), el autor declara de manera explícita su marco axiológico: asume que la neutralidad técnica es una ficción epistemológica («scientific expertise is not neutral») y adopta deliberadamente la perspectiva de la ecología política posmarxista. Aunque este ejercicio de reflexividad es habitual y valorado en las ciencias sociales contemporáneas, define un prisma previo a través del cual se filtran todos los datos técnicos.

3.2. Ideas preconcebidas

  • El paradigma hidráulico como «lógica colonial»: La tesis aplica categorías del pensamiento poscolonial al desarrollo del regadío en España, interpretando la política hidráulica y la colonización agraria como una extensión de «racionalidades coloniales» y «epistemicidios» de los saberes tradicionales de la huerta. Esta transposición de categorías analíticas anglosajonas/latinoamericanas al regadío mediterráneo resulta forzada y tiene más de carga teórica importada que de deducción derivada del análisis empírico.
  • Presunción de intencionalidad hegemónica: Tiende a asumir que los desajustes, errores de modelación, insuficiencias de aforo o dificultades administrativas de la CHS no son fruto de falta de medios, obsolescencia técnica o complejidad hidrológica, sino manifestaciones calculadas de «gobernar renunciando a gobernar» («governing by refusing to govern») para beneficiar a las élites agroexportadoras.
  • Visión reduccionista de la técnica: Toda iniciativa orientada a la eficiencia (riego localizado, automatización de compuertas, recarga artificial o desalación) se cataloga de antemano bajo el rótulo de «modernización ecológica despolitizadora» orientada a la mercantilización y el despojo, minimizando los logros de supervivencia agronómica y rendimiento hídrico alcanzados por la técnica.

3.3. Juicios de valor y lenguaje normativo

El texto recurre de forma regular a un léxico con fuerte carga valorativa que se aparta de la neutralidad descriptiva:

  • La proposición 6 formulada para la defensa de la tesis califica formalmente la fabricación del consenso como «una forma de violencia» («When consent is manufactured it constitutes a form of violence»).
  • Empleo sistemático de términos polarizantes: «territorios de sacrificio» (para referirse al Altiplano o a la cuenca alta), «despojo» (dispossession) de los regantes históricos, «colusión» entre regulador y regulado, o la calificación de las soluciones técnicas como «pseudocientíficas» o herramientas de sumisión de clase.

4. Hallazgos y enseñanzas principales de la tesis

Descontando el sesgo léxico y el marco ideológico, la investigación aporta conclusiones de gran valor analítico para el conocimiento de la cuenca del Segura:

A. La institucionalización de la «escasez estructural»

La tesis demuestra que la escasez en el Segura dejó de ser hace décadas un episodio coyuntural derivado del régimen pluviométrico mediterráneo para convertirse en una condición estructural administrativa. Esta escasez estructural se alimenta del mantenimiento indefinido de una demanda agregada que supera con creces los recursos renovables, proyectando en cada ciclo de planificación un déficit permanente que justifica la petición continua de aportaciones externas (trasvases y subvenciones a la desalación).

B. El tríptico funcional: Expansión, sobreexplotación y reasignación

El trabajo sintetiza la dinámica territorial de la cuenca en tres mecanismos encadenados:

  1. Expansión: Crecimiento continuo de superficies regables (de facto y formales) impulsado por expectativas de agua externa o subterránea.
  2. Sobreexplotación: El bombeo intensivo no regulado de masas de agua subterránea ha servido históricamente como amortiguador (buffer) para cerrar la brecha entre demanda y dotación legal, conduciendo al vaciado minero de acuíferos estratégicos.
  3. Reasignación pragmática: Mecanismos de reasignación (cesiones de derechos, aperturas extraordinarias de pozos de sequía, «peajes» de riego, transferencias entre cuencas interiores) que desvían agua de sistemas consuetudinarios y de montaña hacia zonas litorales de mayor valor añadido comercial (Campo de Cartagena).

C. El fenómeno de basin closure (cierre de cuenca) y la paradoja de la modernización

Aporta un análisis empírico riguroso sobre cómo la modernización de regadíos (paso masivo a riego localizado financiado con fondos públicos) consolidó la paradoja de Jevons:

  • Al reducirse las pérdidas por infiltración (retornos de riego a los cauces y acuíferos aluviales), disminuyó la recarga de las unidades bajas.
  • El agua «ahorrada» no se devolvió al dominio público hidráulico ni al mantenimiento del régimen de caudales ecológicos, sino que sirvió para intensificar las pautas de cultivo, aumentar el número de cosechas anuales y extender el perímetro efectivo regado.

D. Desarticulación de la gobernanza comunal

En la escala micro (río Argos, Calasparra, Agramón), la tesis evidencia cómo la tecnificación forzó la reestructuración interna de las Comunidades de Regantes históricas. La necesidad de asumir altos costes energéticos y amortizaciones de obras de modernización desplazó el gobierno democrático asambleario hacia estructuras gerenciales (SAT, empresas de consultoría externa) y regantes empresariales, dejando al pequeño hortelano tradicional sin capacidad de decisión y acelerando el abandono o la venta de sus dotaciones.

E. La «gobernanza mediante la ambigüedad» en aguas subterráneas

Uno de los hallazgos técnicos más sólidos de la investigación es documentar cómo la CHS y los propios usuarios han convivido con una notable imprecisión en los balances hidrológicos:

  • Las Unidades de Demanda Agraria (UDA) agrupan a menudo explotaciones que captan de distintos acuíferos sin desglosar su procedencia.
  • Se mantienen derechos sobre el papel que superan la capacidad de recarga (safe yield) de las masas subterráneas, tolerando un desequilibrio persistente en lugar de acometer la revisión y clausura efectiva de aprovechamientos irregulares.

5. Balance técnico global

DimensiónEvaluación crítica
Rigor metodológico cualitativoAlto. Trabajo documental exhaustivo, fuentes orales representativas de diversos sectores y triangulación de la planificación hidrológica a tres escalas espaciales.
Tratamiento hidrológico-cuantitativoMedio-Bajo. La tesis no genera modelos matemáticos de simulación ni balances numéricos propios; depende de literatura previa y de señalar las inconsistencias y vacíos en los balances oficiales de la CHS.
Objetividad y neutralidadBaja. El estudio parte de un marco teórico preconcebido (marxismo ecológico, decolonialismo, Gramsci). Emplea un tono acusatorio y conceptos normativos («fabricación del consentimiento como violencia», «lógica colonial») que condicionan la interpretación de las decisiones técnico-administrativas.
Utilidad y aplicabilidadAlta para la sociología del agua y el análisis de gobernanza; limitada para la formulación técnica. Es una radiografía de los resortes de poder en la cuenca del Segura y los efectos indeseados de la modernización. No obstante, carece de propuestas técnicas viables para la reconversión socioeconómica del regadío sin provocar un colapso productivo.

Conclusión: La obra no debe leerse como un informe técnico neutral de planificación hidráulica, sino como una investigación académica de ecología política. Su valor no radica en la generación de datos de balance hidrológico, sino en haber desnudado los mecanismos institucionales, discursivos y administrativos mediante los cuales la gestión del agua en el sureste español ha institucionalizado y gestionado la escasez para acomodar un crecimiento productivo por encima de los límites físicos de la cuenca.

Es un enfoque diferente al que estoy acostumbrado en hidrología. Con terminología que me es extraña. Para aclararme con parte de ella, le he pedido a Gemini que me aclare algunos conceptos con el prompt:

Mencionas conceptos que para mí son nuevos, aunque entienda alguna de las palabras sueltas. 
¿Qué es la ecología política posmarxista?
¿"lógica colonial":?
¿"racionalidades coloniales"?
¿"epistemicidios"?

Respuesta:

Explicación de algunos conceptos

Estos términos proceden de las ciencias sociales críticas (la geografía humana, la sociología política y los estudios poscoloniales). Para quienes proceden de la ingeniería o la hidrología cuantitativa suelen resultar ajenos o excesivamente retóricos, ya que abordan la realidad desde marcos teóricos y vocabularios muy distintos a los del balance hidrológico o la física de medios continuos.

A continuación se explica qué significa cada concepto en el ámbito académico y cómo los aterriza el autor en la gestión del agua del Segura:

1. Ecología política posmarxista

Para entender el término, conviene descomponerlo en dos partes:

  • Ecología política: Es una disciplina que sostiene que los problemas ambientales (como la escasez de agua, la degradación de un río o la sobreexplotación de un acuífero) no son meras cuestiones biofísicas o técnicas, sino el resultado de relaciones de poder, instituciones y conflictos distributivos. Para esta corriente, el agua no es solo una molécula ($H_2O$) que fluye por gravedad, sino un recurso que «fluye hacia el poder y el dinero».
  • La vertiente «posmarxista»:
    • El marxismo clásico explicaba todo a través de la economía pura: la propiedad de los medios de producción y la lucha de clases obrero/capitalista.
    • El posmarxismo (influido por teóricos como Antonio Gramsci o Michel Foucault, muy citados en la tesis) da un paso más: sostiene que el poder no se ejerce solo mediante la fuerza económica o la ley, sino a través de la cultura, el lenguaje, la ciencia y la creación de consensos (lo que Gramsci llamaba hegemonía).

¿Qué significa en la tesis?

Significa que el autor no se limita a mirar quién es dueño de la tierra o del pozo. Analiza cómo el discurso técnico, los modelos hidrológicos, las comisiones de explotación y los planes de cuenca construyen una narrativa donde la escasez se presenta como «natural» y la ampliación de la oferta (trasvases, pozos de sequía, desalación) se asume socialmente como la «única solución lógica y de sentido común», ocultando que se está favoreciendo a un modelo agroindustrial concreto frente a otros usos o equilibrios ecológicos.

2. «Lógica colonial»

En ciencias sociales contemporáneas, el término «colonial» no se refiere únicamente a la conquista histórica de América o África por imperios europeos. Se utiliza de forma metafórica y estructural para describir una relación centro-periferia en la que un poder centralizado:

  1. Mira a un territorio o a la naturaleza como una «frontera extractiva» o un espacio atrasado que debe ser puesto al servicio del progreso económico general.
  2. Considera legítimo subordinar las necesidades locales y ecológicas de ese territorio para alimentar los centros de acumulación económica o satisfacer las demandas de los sectores dominantes.

¿Qué significa en la tesis?

El autor argumenta que las políticas hidráulicas en España (tanto las del siglo XX durante el franquismo con la colonización agraria como las actuales) han operado con esa mentalidad:

  • Han tratado a los territorios rurales y a las cuencas fluviales como espacios que el Estado debía «disciplinar», «colonizar» y «poner a producir» mediante grandes obras hidráulicas.
  • Se aplica, por ejemplo, cuando se analiza cómo las cabeceras (la Sierra del Segura o los municipios ribereños del Tajo) han visto sus recursos transferidos o subordinados para sostener el polo de desarrollo agroexportador del litoral, tratándolas de facto como periferias proveedoras de recursos subordinadas al centro productivo.

3. «Racionalidades coloniales»

Si la lógica colonial es la filosofía de fondo (el objetivo de dominar y extraer), las «racionalidades coloniales» son las herramientas mentales, metodologías, métricas y formas de razonar que se utilizan para justificar y ejecutar esa dominación.

En el contexto de la gestión de recursos, una «racionalidad colonial» se caracteriza por:

  • El reduccionismo cuantitativo: Medir el territorio únicamente en metros cúbicos, hectáreas regables, producción en toneladas o aportación al PIB, ignorando variables cualitativas como los lazos comunitarios, los equilibrios ecológicos locales o el valor identitario de un río.
  • La superioridad técnica autoproclamada: La convicción de que el conocimiento del ingeniero, planificador o burócrata desde la oficina central es universalmente superior y debe imponerse sobre la experiencia empírica y la gestión consuetudinaria de las poblaciones locales.

¿Qué significa en la tesis?

Rodríguez Ros sostiene que la planificación hidrológica del Segura aplica estas racionalidades cuando justifica proyectos complejos de modernización o trasvase basándose en parámetros contables de eficiencia agronómica, descartando como «irracionales», «ineficientes» o «antipatróticas» las críticas de regantes tradicionales, municipios de cabecera o movimientos ambientales.

4. «Epistemicidios»

Es un concepto acuñado por el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos (autor referenciado en la bibliografía de la tesis).

  • Proviene de la unión de episteme (conocimiento, saber) y el sufijo -cidio (matar, destruir).
  • Significa literalmente la destrucción, anulación, silenciamiento o desprecio sistemático de formas locales, ancestrales o tradicionales de conocimiento por parte de un saber hegemónico que se proclama como la única verdad válida (habitualmente la tecnociencia positivista o el saber estatal).

¿Qué significa en la tesis?

En el sureste español existían sistemas centenarios de regadío tradicional (las huertas históricas, los heredamientos de agua, las acequias de origen andalusí y medieval). Estos sistemas funcionaban con un cuerpo muy sofisticado de conocimiento consuetudinario e informal:

  • Reglas locales de reparto adaptadas a la escasez extrema (tandas, turnos, subastas de agua de fuentes, tribunales de acequia).
  • Un conocimiento empírico profundo de la dinámica estacional de manantiales y crecidas.
  • Una cultura compartida de corresponsabilidad comunitaria.

Cuando la administración y los programas de modernización imponen de golpe la tecnificación integral (tuberías cerradas, telecontrol, algoritmos de fertirriego, contadores telemáticos y gestión en manos de consultoras externas o SAT), ese saber acumulado durante generaciones deja de tener valor, se extingue y se reemplaza por el conocimiento técnico-financiero. La tesis califica esa pérdida forzada y descarte de las prácticas y saberes históricos de las comunidades de regantes como un epistemicidio hídrico.

Resumen integrador

En el lenguaje de un hidrólogo o ingeniero, estas cuatro nociones se resumen de manera práctica en la siguiente crítica del autor:

La escasez en el Segura no se debe solo a que llueva poco. Existe todo un aparato ideológico y discursivo (ecología política posmarxista) que trata a los ríos, acuíferos y territorios de cabecera como recursos subordinados a colonizar y explotar (lógica colonial), utilizando métricas y balances que solo valoran la rentabilidad económica (racionalidades coloniales) y barriendo o arrinconando la gestión consuetudinaria histórica de las comunidades locales al tacharla de arcaica e ineficiente (epistemicidio).

Siguiendo esta línea le pregunté por los conceptos, con el siguiente prompt y respuesta:

¿Puedes hacer un esquema del marco conceptual que utiliza para el análisis? Referentes sociológicos, ecológicos,  etc.

Marco conceptual. Referentes sociológicos

El marco conceptual de la tesis «Normalizing scarcity: Geographies of power in the governance of the Segura River Basin» (Javier Rodríguez Ros) se estructura a partir de la integración de dos grandes pilares epistemológicos: la geografía crítica y la ecología política realista crítica.

A continuación, se detalla el esquema analítico y sus principales referentes teóricos (sociológicos, espaciales, ecológicos y del poder):

1. Pilar 1: Geografía crítica y teoría social del espacio (Referentes sociológicos y espaciales)

Examina cómo el Estado y los actores dominantes producen, organizan y legitiman el espacio geográfico para sostener la gobernanza del agua.

  • Producción social del espacio y lugar relacional:
    • Henri Lefebvre: Concibe el espacio como un producto socialmente construido a través de una tríada (práctica espacial o espacio percibido, representaciones del espacio o espacio concebido, y espacios de representación o espacio vivido) y enfatiza la micropolítica de la vida cotidiana.
    • Doreen Massey: Concepción relacional, dinámica y abierta de los «lugares», entendidos como nodos de intersección de relaciones, identidades y exclusiones sociales.
  • Espacialidades del Estado y ordenaciones socioespaciales:
    • Bob Jessop, Neil Brenner y Martin Jones: Teoría del Estado y el marco de relaciones socioespaciales articuladas a través de cuatro categorías analíticas mutuamente constitutivas: Territorio, Lugar, Escala y Red (TPSN framework).
    • Stuart Elden y Joe Painter: Geografía política y delimitación de la autoridad y soberanía territorial del Estado.
  • Hegemonía y teoría política posmarxista:
    • Antonio Gramsci: La noción de hegemonía, según la cual el poder no opera solo por imposición física, sino mediante la construcción de consensos y la naturalización de un «sentido común» compartido.
    • Ernesto Laclau y Chantal Mouffe: Articulación del poder discursivo, el cierre hegemónico y la contingencia de los acuerdos sociopolíticos frente a visiones deterministas.
  • Espacios negativos y gobernanza de la ausencia:
    • Theodor Adorno: La dialéctica negativa, enfocada en las tensiones, contradicciones y lo que resiste a la síntesis.
    • Mitch Rose: El concepto de gobernanza negativa, entendida como una forma de gobernar basada en la «negativa o rechazo a gobernar» (vacíos deliberados de regulación o control).
    • Linsey McGoey: Ignorancia estratégica, la producción y mantenimiento selectivo de vacíos o ambigüedades de información técnica para proteger intereses dominantes.
    • Marcelo Lopes de Souza: Zonas de sacrificio, áreas degradadas o despojadas en aras de un modelo de acumulación o progreso externo.

2. Pilar 2: Ecología política realista crítica (Referentes ecológicos e hidrosociales)

Proporciona el anclaje para comprender la co-constitución entre dinámicas hidrológicas (materiales) y relaciones de poder socioinstitucionales.

  • Realismo crítico en el análisis ambiental:
    • Tim Forsyth y Roy Bhaskar: Distinción entre el realismo ontológico (la existencia de procesos biofísicos y límites materiales reales) y el escepticismo epistemológico (el reconocimiento de que los modelos y explicaciones científicas son parciales y reflejan intereses sociales o agendas políticas).
    • Paul Robbins: Fundamentos de la ecología política analizando la coproducción de naturaleza y sociedad en estructuras político-económicas.
  • El ciclo hidrosocial y socionaturalezas:
    • Erik Swyngedouw, Jamie Linton y Jessica Budds: Superación del concepto puramente biofísico de «ciclo hidrológico». Proponen el ciclo hidrosocial, donde los flujos de agua y el poder social se transforman mutuamente («el agua fluye hacia el poder»).
  • Territorios hidrosociales y pluralismo legal:
    • Rutgerd Boelens: Define los territorios hidrosociales como configuraciones socio-naturales donde se interconectan e hibridan flujos hídricos, infraestructuras, marcos jurídicos y significados culturales en constante conflicto.
    • Dik Roth y Jeroen Vos: El pluralismo legal en el agua, reconociendo la coexistencia y tensión entre normativas consuetudinarias locales y el derecho administrativo estatal.
  • Gobernanza de cuencas y cierre de cuenca (Basin Closure):
    • François Molle y Philippus Wester: Analizan la dinámica de las hidroburocracias, el sobredesarrollo de infraestructuras (basin overbuilding), la sobreasignación de derechos y la política de reasignación hídrica durante el «cierre de cuenca» (situación donde los compromisos y demandas superan la oferta hídrica disponible).
  • La producción relacional de la escasez:
    • Lyla Mehta: Crítica de las narrativas malthusianas tradicionales; conceptualización de la escasez como una condición no fija ni puramente natural, sino social y discursivamente fabricada (manufactured/relational scarcity) para legitimar obras de captación e intervenciones tecnocráticas.

3. La tríada de análisis relacional de la escasez

Para articular ambos pilares, el autor despliega una tríada analítica aplicada al estudio empírico de la cuenca del Segura:

  1. Espacialidades (Spatialities): Cómo se organizan y reconfiguran los territorios, lugares y escalas del agua; cómo se conecta la cuenca alta con los litorales o cómo se segregan las áreas de riego.
  2. Materialidades (Materialities):
    • Referentes: Karen Bakker, Gavin Bridge, Kathryn Meehan.
    • Papel activo de las infraestructuras físicas (pozos, trasvases, tuberías a presión, plantas desaladoras) y de las propiedades físico-químicas del agua en la mediación de las relaciones de poder y la disciplinarización de los usuarios.
  3. Gubernamentalidades (Governmentalities):
    • Referentes: Michel Foucault, James Ferguson, Akhil Gupta.
    • Los «regímenes de verdad», modelos hidrológicos, balances contables y sistemas de indicadores que actúan como técnicas para «conducir la conducta» de los agricultores, produciendo sujetos gobernables (p. ej., el «regante eficiente») y legitimando las decisiones estatales.

4. Operacionalización: Matriz espacio-poder

El marco conceptual cruza las cuatro categorías espaciales con cinco modalidades diferenciadas de poder:

A. Dimensiones espaciales

  • Lugar (Place): Aplicado a las Comunidades de Regantes, concebidas como espacios históricos y relacionales de reglas consuetudinarias, identidades colectivas y prácticas cotidianas.
  • Territorio (Territory): Proyectos estatales y corporativos de delimitación, control y ordenación administrativa de los recursos.
  • Escala (Scale): Estrategia política de reescalamiento (rescaling) hacia arriba (Unión Europea, marco estatal) o hacia abajo (finca, cabecera), desplazando responsabilidades o diluyendo conflictos.
  • Red (Network): Tramas público-privadas de influencia (élites agroindustriales, expertos, sindicatos de regantes, partidos) que articulan y movilizan decisiones a través de distintos niveles.

B. Modalidades del poder

  1. Poder estructural: Asimetrías socioeconómicas de base y alineamiento del aparato estatal con el modelo agroexportador.
  2. Poder discursivo: Marcos interpretativos y narrativas de crisis/eficiencia analizadas mediante el Análisis Crítico del Discurso (ref.: Teun van Dijk, Ruth Wodak, Maarten Hajer).
  3. Poder por diseño (By-design power): Sesgos políticos incrustados directamente en el diseño técnico de los instrumentos de planificación (criterios de garantía de los Planes Hidrológicos, reglas de explotación, umbrales de indicadores de sequía).
  4. Poder pragmático: Prácticas discrecionales, micro-negociaciones y tolerancias informales del día a día (pozos de emergencia, bombeos no registrados, flexibilización de concesiones).
  5. Poder coercitivo: Capacidad de sanción, vigilancia, imposición jurídica del cierre y despojo de derechos de agua sobre comunidades tradicionales en favor del sistema hegemónico.

Estas fuentes que se citan como autoridad, ¿qué aceptación tienen en su campo? ¿Tienen críticas sólidas? Preguntas que formulé a Gemini, con la respuesta:

Aceptación de las referencias en el campo de estudio de la Tesis

Los referentes teóricos citados en la tesis constituyen el canon indiscutible de la geografía humana y la ecología política contemporánea, con un índice de citas muy elevado en revistas académicas de primer nivel. Sin embargo, fuera de la órbita de las ciencias sociales críticas —particularmente dentro de la ingeniería hidráulica, la hidrología cuantitativa y la economía de los recursos naturales— su enfoque es objeto de controversias y críticas metodológicas de calado.

1. Geografía crítica y teoría social del espacio (Lefebvre, Massey, Brenner, Jessop, Laclau y Mouffe)

  • Nivel de aceptación: Máximo en las ciencias sociales espaciales. Henri Lefebvre y Doreen Massey son lecturas formativas obligatorias en sociología y geografía anglosajona y francófona. El marco de relaciones socioespaciales (TPSN) de Brenner y Jessop y la teoría de la hegemonía de Laclau y Mouffe son pilares consolidados para analizar el Estado y la construcción discursiva de consensos.
  • Críticas sólidas en su campo:
    • Hiper-relacionalismo y déficit empírico: Geógrafos y economistas cuantitativos reprochan a Lefebvre y Massey que conceptualizar el espacio como algo perpetuamente abierto, fluido e interconectado desemboca con frecuencia en formulaciones metafóricas difíciles de operacionalizar empíricamente o de trasladar a modelos causales medibles.
    • Idealismo discursivo: A la teoría posmarxista de Laclau y Mouffe (y al postestructuralismo en general) se le critica desde el propio marxismo materialista clásico reducir la realidad sociopolítica casi por completo al lenguaje, los significantes y el discurso, subestimando las restricciones materiales, energéticas y biofísicas duras.
    • Escolasticismo conceptual: El marco analítico de Bob Jessop y Neil Brenner es criticado recurrentemente por su alta densidad terminológica y su tendencia a crear clasificaciones abstractas que pueden encorsetar el análisis empírico en laberintos taxonómicos.

2. Ecología política realista y ciclo hidrosocial (Swyngedouw, Boelens, Molle, Budds, Mehta)

  • Nivel de aceptación: Dominante en la sociología ambiental y la gobernanza del agua de universidades europeas y norteamericanas de referencia (Wageningen, Manchester, East Anglia, King’s College). El trabajo de François Molle sobre basin closure y de Erik Swyngedouw sobre socionaturalezas son hitos fundacionales del análisis crítico del agua.
  • Críticas sólidas en su campo:
    • Diagnóstico exhaustivo, parálisis propositiva: La ingeniería y las ciencias de la gestión de recursos señalan que esta literatura es sobresaliente para deconstruir relaciones de poder y visibilizar injusticias, pero resulta ineficaz a la hora de formular alternativas técnicas viables. Tiende a criticar cualquier plan hidrológico o presa sin ofrecer herramientas operativas para gestionar la demanda real en contextos de escasez severa.
    • Romantización de lo comunal y lo consuetudinario: A autores como Rutgerd Boelens se les reprocha a menudo idealizar las instituciones históricas de regadío frente a la modernización técnica, pasando por alto que muchas comunidades de regantes tradicionales han albergado históricamente asimetrías de género, caciquismo local, escasa transparencia y baja eficiencia en el uso del agua.
    • Desdibujamiento de la física del agua: Desde la hidrología física se cuestiona que el concepto de «ciclo hidrosocial» se utilice en ocasiones con tal grado de abstracción que subordina las leyes de la termodinámica, el balance de masas o la hidrogeología a constructos meramente sociales y de poder.

3. Gobernanza negativa e ignorancia estratégica (McGoey, Rose, Adorno)

  • Nivel de aceptación: Creciente y muy influyente en la sociología del conocimiento, la teoría del Estado y la antropología de las políticas públicas durante la última década.
  • Críticas sólidas en su campo:
    • Riesgo de teleología funcionalista (presunción de conspiración): La principal objeción a conceptos como la «ignorancia estratégica» (strategic ignorance) de Linsey McGoey o la «gobernanza negativa» de Mitch Rose es la facilidad con la que pueden derivar en lecturas conspirativas de la burocracia. Los críticos apuntan que la falta de aforos, los vacíos en censos de pozos o los desfases en balances hídricos suelen explicarse de forma más plausible por falta crónica de presupuesto, limitaciones técnicas reales o incompetencia administrativa ordinaria, antes que por una estrategia calculada del Estado para proteger a las élites.
    • Incontrastabilidad empírica: Demostrar documentalmente que una ausencia de datos es deliberada y no accidental resulta metodológicamente problemático; a menudo se infiere la intencionalidad política a partir del mero resultado distributivo desfavorable.

4. Epistemologías del Sur y pensamiento decolonial (Santos, Ferguson)

  • Nivel de aceptación: Masivo en los estudios poscoloniales, la antropología del desarrollo y la sociología crítica internacional. The Anti-Politics Machine de James Ferguson es un clásico indiscutible en el análisis de la tecnocracia estatal.
  • Críticas sólidas en su campo:
    • Extrapolación forzada de contextos: Términos como «epistemicidio» (Boaventura de Sousa Santos) fueron formulados para describir la destrucción violenta de cosmologías indígenas durante la colonización en América o África. Diversos analistas señalan que trasladar mecánicamente este concepto a la sustitución de riegos por gravedad tradicionales por tuberías a presión en el sureste español incurre en una hipérbole retórica que vacía de rigor a la categoría original.
    • Esencialismo cultural: Se les objeta presentar los saberes locales tradicionales como sistemas intrínsecamente sostenibles o inmutables frente a una ciencia formal calificada en bloque como opresora o colonial, simplificando la hibridación pragmática que los propios agricultores hacen de la tecnología moderna.

La brecha fundamental en torno a estos autores no radica en su prestigio dentro de su propia disciplina —donde son referencias doctrinales consolidadas—, sino en la irreconciliable disputa de partida entre las ciencias sociales críticas (centradas en desentrañar las asimetrías de poder y el discurso) y las ciencias técnico-económicas de la gestión hídrica (centradas en la optimización cuantitativa y la viabilidad del balance de recursos).

También le pregunté como trata el Trasvase Tajo-Segura, resultando:

Tratamiento del Trasvase Tajo-Segura:

En la tesis de Javier Rodríguez Ros, el Trasvase Tajo-Segura (TTS) no es analizado como una simple infraestructura hidráulica ni como una solución técnica de reequilibrio de recursos, sino como el eje vertebrador material, político y discursivo del modelo de escasez y poder en el sureste español.

A través de la ecología política y el análisis del discurso, el autor desglosa el tratamiento del Trasvase en varias dimensiones clave:

1. El TTS como culminación del ciclo expansivo y del «cierre de cuenca»

El autor describe una trayectoria recurrente en la evolución del regadío en la cuenca del Segura:

  1. Ocupación/expansión inicial: muchas veces mediante riegos informales o de hecho en zonas de secano.
  2. Consolidación transitoria: mediante la sobreexplotación de aguas subterráneas locales para atender las nuevas demandas creadas.
  3. Consolidación formal y rescate: la integración final de estas superficies en la zona regable del Trasvase Tajo-Segura (o la sustitución de recursos subterráneos agotados por aguas trasvasadas).

Para el autor, el trasvase no vino a resolver un déficit preexistente estático, sino que actuó como un catalizador que multiplicó la demanda, alimentó la expectativa de nuevos suministros y consolidó el «cierre de cuenca» (basin closure), haciendo que la sobreasignación de derechos se volviera crónica y estructural.

2. El papel hegemónico del SCRATS

La tesis sitúa al Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) en el epicentro de la red de poder regional y estatal:

  • Lo define como un actor que trasciende con creces la mera gestión técnica de los caudales trasvasados. Actúa como un grupo de presión (lobby) de gran influencia, inscrito incluso en el Registro de Transparencia del Parlamento Europeo.
  • Articula y representa los intereses de la gran agroindustria exportadora (asociaciones como Proexport, grandes Sociedades Agrarias de Transformación y comunidades del Campo de Cartagena o el Valle del Guadalentín).
  • Sus objetivos estratégicos, según la tesis, son tres: mantener a ultranza los volúmenes trasvasados del Tajo, blindar las subvenciones públicas y asegurar un precio del agua artificialmente bajo para sostener la rentabilidad agroindustrial.

3. Construcción discursiva: victimismo, identidad y tecnocracia

Mediante el Análisis Crítico del Discurso (CDA), el autor examina cómo el bloque pro-trasvase construye su narrativa de legitimación:

  • La naturalización de la demanda: Se presenta la demanda del regadío murciano y alicantino como un imperativo indiscutible y biológico («la Huerta de Europa»), disociando el déficit hídrico del crecimiento descontrolado de la superficie regada.
  • Discurso de la eficiencia como derecho adquirido: Se utiliza la modernización del regadío como argumento moral: «como somos los que mejor y más eficientemente usamos el agua, estamos legitimados para exigirla de otras cuencas».
  • Metonimias y homogeneización social: Se emplean expresiones totalizadoras como «el campo», «el regante» o «el Levante» para presentar los intereses específicos del sector agroexportador como si fueran el interés general y unánime de toda la sociedad regional.
  • Retórica del agravio y victimismo: Cualquier intento de regular o reducir los envíos (como la fijación de caudales ecológicos en la cuenca del Tajo o la modificación de las reglas de explotación) es tachado de «ataque político», «ideológico» o «salvajada sin criterio técnico», recurriendo a campañas con lemas catastrofistas («en la próxima pandemia comeremos tierra»).

4. Oposición a las exigencias ambientales en la cuenca cedente (el Tajo)

La tesis subraya la asimetría territorial que genera el trasvase:

  • Denuncia que la coalición agroindustrial defiende criterios de estricta racionalidad económica y rentabilidad en destino, mientras deslegitima o bloquea activamente las exigencias ecológicas en la cuenca cedente.
  • Cita expresamente la resistencia jurídica, política y mediática del SCRATS y de los gobiernos autonómicos receptores frente a las sentencias judiciales y las directrices de planificación que obligan a implantar un régimen de caudales ecológicos vinculantes en el río Tajo. La tesis sostiene que el lobby levantino acusa a estas medidas ambientales de «carecer de base científica», utilizándolo como táctica para retrasar la pérdida de volumen trasvasable.

5. La pregunta distributiva: «¿Quién se beneficia del Trasvase?»

El autor plantea de forma reiterada la cuestión de la justicia distributiva:

  • Concluye que los beneficios del agua trasvasada no se reparten de forma homogénea. Mientras los regadíos tradicionales de vega y las zonas de cabecera han sufrido una pérdida progresiva de peso y autonomía, los caudales del trasvase han servido prioritariamente para concentrar capital y poder territorial en las zonas litorales e intermedias de agroindustria intensiva.
  • Acusa al modelo del TTS de externalizar los costes socioambientales: degradación ecológica y pérdida de dinámica fluvial en la cuenca del Tajo, sobreexplotación continuada de acuíferos de apoyo y crisis eutróficas en el destino final (como la del Mar Menor).

6. Valoración analítica de este enfoque

  • Aportaciones de la tesis: Aporta una disección precisa de los mecanismos institucionales, mediáticos y de cabildeo que blindan el TTS en la agenda política, evidenciando que las decisiones sobre las transferencias de agua nunca han sido asépticas ni puramente hidrológicas, sino profundamente dependientes de correlaciones de fuerzas políticas.
  • Sesgos y limitaciones:
    • Omisión de la vertiente de abastecimiento: La tesis focaliza su crítica casi con exclusividad en el regadío agroindustrial, dejando en un plano muy secundario el papel vital que el acueducto ha tenido en la garantía del suministro urbano y turístico a través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.
    • Enfoque unidireccional del conflicto: Adopta de forma explícita el marco de la cuenca cedente y de los movimientos por la «Nueva Cultura del Agua», interpretando cualquier defensa del trasvase en destino como una maniobra extractivista o hegemónica, sin entrar a valorar con el mismo detalle técnico las complejidades agronómicas, el impacto socioeconómico real que un recorte abrupto provoca sobre el empleo o las limitaciones energéticas y de coste asociadas a la sustitución total por agua desalada.

La temática y conclusiones de la Tesis de Javier Rodríguez me han recordado a la de la Tesis «La construcción social del discurso en torno al agua y su contribución a la creación de opinión pública : una aproximación empírica al territorio de la Región de Murcia» (Victoria Aragón, 2012), disponible en la web de la Universidad de Murcia. El resumen breve, copiado de la web:

Resumen breve de la Tesis «La construcción social del discurso en torno al agua y su contribución a la creación de opinión pública : una aproximación empírica al territorio de la Región de Murcia»

Partiendo de la importancia del elemento agua como recurso económico y ambiental, y consciente de su potencial político, el objetivo general de esta tesis es estudiar la construcción del discurso en torno al agua en la Región de Murcia con la finalidad de describir el proceso de formación de opinión pública, e identificar a los actores y los factores que han intervenido en su producción.

Interesa de manera particular desentrañar el componente desencadenante de un sistema de pensamiento colectivo que aparece bajo la forma de identidad regional, construida sobre la base de la confrontación del nosotros frente al ellos insolidario.

Uno de los puntos importantes será analizar el discurso en prensa regional de noticias y artículos publicados durante los periodos electorales de los últimos treinta años, con la intención de conocer los momentos de mayor y menor incidencia respecto al conflicto.

Le pedí a Gemini un resumen extenso de la tesis. Incluyendo su enfoque metodológico, puntos de partida y cómo llega a las conclusiones. Con el resultado:

Resumen extenso de la tesis «La construcción social del discurso en torno al agua y su contribución a la creación de opinión pública : una aproximación empírica al territorio de la Región de Murcia»

A continuación se presenta un resumen exhaustivo de la tesis doctoral de Victoria Aragón García y de su artículo complementario, desglosando sus puntos de partida, marco teórico, diseño metodológico y el proceso analítico que fundamenta sus conclusiones.

1. Ficha académica y contexto de la investigación

  • Título de la tesis: «La construcción social del discurso en torno al agua y su contribución a la creación de opinión pública: Una aproximación empírica al territorio de la Región de Murcia».
  • Autora: Victoria Aragón García.
  • Dirección: Dra. Mª Dolores Frutos Balibrea (directora) y Dra. Lorella Castorena Davis (codirectora).
  • Institución: Departamento de Sociología y Política Social de la Universidad de Murcia.
  • Publicación relacionada en fuentes: Aragón García, V. y Frutos Balibrea, L. (2013), «Agua: La construcción discursiva de un conflicto», Documentos de Trabajo de Sociología Aplicada (DTSA), n.º 2.
  • Origen y respaldo institucional: El trabajo surgió en 2005 y se nutrió de la participación de la autora en dos proyectos de investigación de relevancia: el proyecto financiado por la Fundación Séneca (2007-2010) titulado «Gestión y utilización del recurso agua: análisis de los procesos de construcción del discurso político y creación de opinión pública para explicar la situación actual y futura» (dirigido por Lola Frutos Balibrea), y el estudio interdisciplinar coordinado por Leandro del Moral sobre consumos hídricos y procesos territoriales en la cuenca del Segura.

2. Puntos de partida: justificación, hipótesis y marco teórico

A. Justificación y preguntas de investigación

La investigación parte de la premisa de que el agua, más allá de ser un recurso físico y biológico, constituye un recurso social cargado de valoraciones culturales, económicas y políticas que se construyen y legitiman mediante el discurso.

La autora detecta que el conflicto hídrico en la Región de Murcia se ha tornado en un debate político crónico y polarizado, por lo que plantea las siguientes preguntas estructuradoras:

  • ¿Qué se define realmente como el «problema del agua»?
  • ¿Cuál es el contenido del discurso hegemónico y qué valores o estrategias lo sustentan?
  • ¿Quiénes son los actores sociales predominantes en el espacio público y qué intereses defienden?
  • ¿Cómo se forma la opinión pública y qué función ejercen los medios de comunicación en este clima de opinión?

B. Hipótesis centrales

La tesis formula dos hipótesis cardinales:

  1. Existencia de un sustrato hegemónico compartido: Pese a la aparente confrontación partidista entre el discurso protrasvase y el discurso prodesalación, subyace un discurso común de raíz eminentemente productivista y desarrollista. Este modelo asume una lógica de oferta continua y recurre al apelativo retórico de «lo sostenible» para legitimar un crecimiento económico desvinculado de los límites ecológicos.
  2. Fabricación de consenso, exclusión discursiva y victimismo: La formación de la opinión pública regional es el resultado de un proceso de persuasión dirigido por élites políticas, económicas y mediáticas. Bajo este esquema, cualquier postura disidente o favorable a la contención de la demanda es descalificada mediante etiquetas excluyentes (como «egoístas», «antisolidarios» o «antimurcianos»), articulando una narrativa victimista que denuncia una conspiración exterior para frenar el desarrollo regional.

C. Marco teórico interdisciplinar

Para cimentar su análisis sociológico, la autora articula un amplio andamiaje teórico que integra aportaciones históricas, ambientales y de las ciencias de la comunicación:

  • Perspectiva sociohistórica y ecológica regional: Recupera las aportaciones de Teresa Pérez Picazo sobre la historia del regadío y las estructuras agrarias, los análisis de López Bermúdez sobre desertificación y presión sobre los agrosistemas, y las investigaciones de ecología y biología de Julia Martínez y Miguel Ángel Esteve sobre la insostenibilidad del modelo de oferta.
  • Constructivismo social y sociología del poder:
    • Berger y Luckmann: La concepción de la realidad social como un constructo colectivo mediatizado lingüísticamente.
    • Pierre Bourdieu: La noción de «violencia simbólica» y el concepto de «campo social», donde los actores pugnan mediante reglas que van más allá del interés económico directo.
    • Michel Foucault: El análisis de los dispositivos de exclusión del discurso (la palabra prohibida, la separación locura/razón y la «voluntad de verdad» o apelación a la ciencia).
    • Göran Therborn: Los mecanismos de sometimiento ideológico y la interpelación que define lo que existe, lo que es bueno y lo que es posible.
    • John B. Thompson: La hermenéutica profunda para el análisis de la ideología y la cultura, identificando tácticas de disimulación, fragmentación y reificación.
    • Michael Metzeltin: El análisis crítico del discurso como manifestación e instrumento de dominación política.
  • Teorías de la comunicación y formación de opinión pública:
    • Espiral del silencio (Elisabeth Noëlle-Neumann): Fenómeno por el cual los ciudadanos que mantienen visiones discrepantes tienden a callar ante el temor al aislamiento social, otorgando una apariencia de consenso absoluto a la postura dominante.
    • Agenda-setting (McCombs y Shaw): La capacidad mediática para jerarquizar los temas de debate (sobre qué pensar) y, en su segundo nivel, cómo orientar los marcos interpretativos de la audiencia.
    • Modelo de propaganda (Herman y Chomsky): La fabricación del consenso para favorecer los intereses de los grupos de poder hegemónicos.
    • Psicología de la persuasión (Modelo de Yale / McGuire): Fases de exposición, atención, comprensión y retención de los mensajes persuasivos en la comunicación política.

3. Enfoque metodológico

La tesis se define como una investigación de tipo básica, diacrónica y descriptiva, articulada bajo el criterio procedimental de la inducción analítica para contrastar las hipótesis a medida que avanza el trabajo de campo.

El diseño adopta un modelo multimetódico donde la investigación cualitativa asume la primacía sobre la cuantitativa. Metodológicamente, se inspira en la triple perspectiva sociológica propuesta por Jesús Ibáñez:

  1. Perspectiva distributiva (encuesta cualitativa-estructural):
    • Se diseñó un muestreo estructural de carácter intencional (no aleatorio) para representar a todos los estratos y colectivos con peso en la trama del agua en la Región de Murcia.
    • Se aplicó un cuestionario con abundantes preguntas abiertas (entrevistas estructuradas) orientado a captar el contenido semántico y las posiciones valorativas de los actores respecto al conflicto.
  2. Perspectiva estructural (entrevistas en profundidad):
    • Realización de entrevistas cualitativas a informantes clave y líderes de opinión estratégicos del ámbito político, técnico, agrario y social.
  3. Perspectiva dialéctica (grupos de discusión):
    • Organización de grupos de discusión enfocados en colectivos de base (como agricultores y regantes tradicionales) para registrar la dimensión emocional, las vivencias cotidianas y las contradicciones internas del discurso.

Técnicas documentales y de análisis de prensa

  • Análisis de contenido de la prensa regional: Seguimiento sistemático centrado principalmente en el diario de mayor tirada, La Verdad, y contrastado con La Opinión. Se clasificaron y contabilizaron las piezas informativas y editoriales en tres categorías operativas: «conflicto», «crisis» y «difusión».
  • Seguimiento diacrónico y coyunturas electorales: Vaciado de noticias y portadas a lo largo de más de 30 años (1979-2010), prestando especial atención a cómo se intensificaba la presencia del agua en las campañas electorales para movilizar el voto.
  • Discursos institucionales: Análisis de los debates sobre el Estado de la Región facilitados por la Asamblea Regional de Murcia desde el inicio de la etapa autonómica.
  • Rastreo de discursos alternativos en Internet: Ante el bloqueo de los canales de comunicación tradicionales para los movimientos críticos, la autora rastreó plataformas digitales, blogs y comunicados de colectivos ecologistas y ciudadanos (por ejemplo, La Región de Murcia No Se Vende).
  • Herramientas de soporte analítico: Gestión de bases de datos en Excel y SPSS para el conteo de frecuencia de términos y noticias, y procesado de imágenes y material gráfico con Photoshop y PowerPoint.

4. Cómo se llega a las conclusiones: desarrollo del análisis empírico

A través del análisis empírico del corpus de datos, la investigación desmonta los engranajes de la confrontación hídrica a través de varios hallazgos encadenados:

A. De la lógica de oferta a la creación de «expectativas infinitas»

  • Históricamente, las obras hidráulicas durante el periodo franquista se legitimaban bajo valores de «bien público», «progreso», «rentabilidad» y «modernización patriótica», ejecutadas desde un Estado centralizado donde la contestación pública era prácticamente inviable.
  • La planificación estatal se centró en garantizar más volumen de agua, impulsando el regadío intensivo. Esto desencadenó un círculo de expectativas ilimitadas: cada anuncio o entrega de nuevos recursos (pantano del Cenajo, Trasvase Tajo-Segura, o el derogado Trasvase del Ebro) iba acompañado de la roturación y puesta en cultivo de nuevas superficies, provocando que cualquier aportación hídrica fuera permanentemente deficitaria.
  • A esto se sumó un nuevo factor de presión: la expansión demográfica (alimentada por altas tasas de natalidad e inmigración) y el auge inmobiliario. El auge de la «ciudad difusa» (chalets unifamiliares con piscinas, campos de golf y urbanizaciones con consumos de hasta 400 l/persona/día, frente a los 110-140 l de la ciudad compacta) compitió frontalmente por el suelo y el agua.

B. La cartografía discursiva y sus actores

La autora identifica tres discursos en disputa:

  1. El discurso protrasvase («Agua para todos»): Promovido activamente por el Gobierno regional, el Partido Popular, sindicatos de regantes (como SCRATS), patronales agrarias y de la construcción, y respaldado por la prensa de masas regional. Nació formalmente en noviembre de 2000 en defensa del Plan Hidrológico Nacional y el trasvase del Ebro. Utiliza argumentos de justicia distributiva, solidaridad interterritorial y un léxico emocional.
  2. El discurso prodesalación: Impulsado por las directrices estatales del PSOE (Programa AGUA) tras la derogación del trasvase del Ebro en 2004. Aunque plantea una solución tecnológica distinta a las transferencias de cuenca, comparte el mismo paradigma de fondo: garantizar un incremento de caudales para mantener intacto el modelo productivo y urbanístico.
  3. El discurso de la sostenibilidad / «Otras formas de gestión»: Defendido por organizaciones ecologistas, movimientos sociales y sectores académicos vinculados a la Nueva Cultura del Agua y la Directiva Marco del Agua europea. Promueve la gestión de la demanda, la fijación de límites al crecimiento, el respeto a los caudales ecológicos y la recuperación del valor ambiental y cultural del agua.

C. Mecanismos discursivos de dominación y construcción identitaria

  • La dicotomía «nosotros» frente a «ellos»: El discurso dominante proyecta una imagen según la cual los murcianos padecen un ataque exterior injusto provocado por regiones que «tiran el agua al mar» o «se sientan sobre su botijo» por egoísmo insolidario.
  • La «murcianía» como identidad cohesionada por el agua: El agua deja de ser una variable técnica para convertirse en un rasgo constitutivo de la identidad regional. Ser un «buen murciano» implica asumir de forma dogmática la demanda incondicional de agua.
  • Activación de la «Espiral del Silencio»: Aquel ciudadano o colectivo que cuestione las bondades del modelo de regadío ilimitado o defienda políticas de contención de la demanda es estigmatizado como «antimurciano», «traidor» o desconocedor de la realidad agraria. Esto inhibe la deliberación pública y recluye a los sectores ecologistas e independientes a la marginalidad de Internet y las asambleas locales.
  • El binomio indisoluble «agua-voto»: El análisis de los períodos electorales demuestra que el agua se instrumentaliza de manera sistemática como la principal herramienta de movilización electoral, asociando el voto al partido gobernante como la única garantía de supervivencia económica regional.

5. Conclusiones de la tesis

A partir del contraste entre el análisis histórico, el trabajo etnográfico/discursivo y el seguimiento hemerográfico, Victoria Aragón arriba a las siguientes conclusiones de fondo:

  1. La escasez como constructo social y político: La crisis del agua en la Región de Murcia no deriva exclusivamente de un déficit pluviométrico biológicamente insalvable, sino de un desajuste deliberadamente provocado por un modelo de crecimiento sin límites que ha generado una demanda inabarcable.
  2. Hegemonía compartida bajo una falsa disyuntiva: La disputa política entre trasvases y desalinizadoras es superficial; ambos enfoques comparten el postulado desarrollista de que la solución estriba en aportar más oferta para sostener los negocios agrícolas y residenciales.
  3. Control del espacio público y restricción democrática: Mediante la «violencia simbólica» y la complicidad de los medios de comunicación regionales, se ha configurado un espacio mediático monocorde que legitima a los sectores de poder consolidados y clausura el debate democrático.
  4. La necesidad de transformar la «cultura del agua»: La autora concluye que el conflicto no se resolverá exclusivamente con obras de ingeniería (nuevos trasvases o plantas desaladoras), sino a través de una desarticulación del discurso hegemónico. Ello requiere sustituir la cultura del desarrollismo y la confrontación identitaria por los principios de la sostenibilidad real, asumiendo la gobernanza ambiental participativa y el respeto a la capacidad de carga de los ecosistemas.

Y a Gemini Notebook una presentación resumen:

Le pedí a Gemini un análisis comparado de las dos tesis. Contemplando planteamiento, conclusiones y enfoques:

A continuación se presenta un análisis comparado exhaustivo entre la tesis doctoral de Victoria Aragón García (2011/2012) y la de Javier Rodríguez Ros (2026), evaluando sus planteamientos teóricos, diseños metodológicos, conclusiones y la evolución del debate hídrico en la cuenca del Segura.

1. Ficha académica y marco general

ParámetroVictoria Aragón García (2011/2012)Javier Rodríguez Ros (2026)
TítuloLa construcción social del discurso en torno al agua y su contribución a la creación de opinión pública: Una aproximación empírica al territorio de la Región de Murcia
Normalizing scarcity: Geographies of power in the governance of the Segura River Basin (Spain)
Universidad / DepartamentoUniversidad de Murcia, Dpto. de Sociología y Política Social.Wageningen University & Research (WASS, Países Bajos), Dpto. de Administración Pública y Políticas.
Dirección académicaDra. Mª Dolores Frutos Balibrea y Dra. Lorella Castorena Davis.Prof. Dr. Dave Huitema, Dr. François Molle y Dra. Nuria Hernández-Mora.
Filiación disciplinarSociología ambiental, sociología del conocimiento y comunicación política.Ecología política crítica, geografía crítica y gobernanza de recursos hídricos.
Coyuntura históricaEtapa posterior a la derogación del Trasvase del Ebro (2004), plena vigencia del eslogan «Agua para todos» y auge del desarrollismo inmobiliario-turístico.Crisis de eutrofización del Mar Menor, litigios por los caudales ecológicos del río Tajo, consolidación de la agroindustria exportadora y crisis climática.

2. Planteamiento y puntos de partida

A. Victoria Aragón García: la construcción social del discurso y la opinión pública

  • Punto de partida: El agua no es analizada como un simple elemento físico o biológico, sino como un recurso social cuya percepción pública está mediada culturalmente y condicionada por la ideología y los medios de comunicación.
  • Preguntas vertebradoras: ¿Cómo se define el «problema del agua»?; ¿qué contenidos, valores y estrategias sustentan el discurso hegemónico?; ¿quiénes monopolizan el espacio público?; y ¿cómo se fabrica la opinión pública a través de los medios?.
  • Marco teórico y referentes:
    • Constructivismo y sociología del poder: Berger y Luckmann (realidad como construcción social), Pierre Bourdieu (violencia simbólica y opinión autorizada), Michel Foucault (sistemas de exclusión y voluntad de verdad), Göran Therborn (mecanismos de interpelación ideológica) y Michael Metzeltin (análisis del discurso).
    • Teorías de la comunicación: La «espiral del silencio» de Elisabeth Noëlle-Neumann (acallamiento de minorías por miedo al aislamiento) y la agenda-setting de McCombs y Shaw (jerarquización mediática de los problemas).
  • Hipótesis fundamental: Bajo el enfrentamiento partidista aparente entre «trasvase» y «desalación», existe un sustrato compartido de carácter productivista y desarrollista basado en una lógica de oferta ilimitada. La opinión pública mayoritaria es el resultado de un consenso inducido donde la disidencia es estigmatizada bajo categorías de exclusión identitaria («antimurcianos»).

B. Javier Rodríguez Ros: ecología política, geografías del poder y escasez estructural

  • Punto de partida: La escasez hídrica en el Segura no es un límite natural o meteorológico objetivo, sino una condición socioespacial e institucionalmente arraigada, producida y estabilizada para beneficiar a las élites agroindustriales y tecnocráticas.
  • Preguntas vertebradoras: ¿Cómo se produce material e institucionalmente la escasez?; ¿cómo se despliega el poder a través de diferentes escalas espaciales?; y ¿de qué manera los instrumentos técnicos de la planificación hídrica legalizan y normalizan la sobreasignación de recursos?.
  • Marco teórico y referentes:
    • Geografía crítica y espacialidad: Henri Lefebvre (producción del espacio), Doreen Massey (lugares relacionales y geometrías de poder), y el marco TPSN (Territory, Place, Scale, Network) de Bob Jessop, Neil Brenner y Martin Jones.
    • Ecología política del agua: François Molle (cierre de cuencas o basin closure), Rutgerd Boelens (territorios hidrosociales), Erik Swyngedouw (technonatural edifice) y Lyla Mehta (límites y políticas de la escasez).
    • Poder e institucionalismo: Antonio Gramsci (hegemonía como articulación de sentido común), Mitch Rose (gobernanza negativa o gobernar renunciando deliberadamente a regular) y Linsey McGoey (ignorancia estratégica).
  • Hipótesis fundamental: La escasez opera como un activo de gobernanza: mantener un déficit crónico declarado permite captar inversión pública, justificar infraestructuras extraordinarias, posponer los límites ambientales y mercantilizar el agua mediante la desarticulación del gobierno comunal tradicional.

3. Enfoques metodológicos

Ambas tesis se decantan por un enfoque prioritariamente cualitativo e inductivo, pero difieren significativamente en sus técnicas de recogida y triangulación de datos:

                  ┌──────────────────────────────────────────────┐
                  │          DIMENSIONES METODOLÓGICAS           │
                  └──────────────────────┬───────────────────────┘
                                         │
         ┌───────────────────────────────┴───────────────────────────────┐
         ▼                                                               ▼
┌─────────────────────────────────┐             ┌──────────────────────────────────┐
│  VICTORIA ARAGÓN GARCÍA (2011)  │             │    JAVIER RODRÍGUEZ ROS (2026)   │
├─────────────────────────────────┤             ├──────────────────────────────────┤
│ • Primacía: Sociología aplicada │             │ • Primacía: Ecología política y  │
│   y comunicación política.      │             │   geografía crítica multiescalar.│
│ • Corpus: Prensa regional       │             │ • Corpus: Etnografía de riego,   │
│   (La Verdad/La Opinión), actas │             │   auditoría hidrológica CHS/IGME,│
│   Asamblea Regional y blogs.    │             │   archivos históricos y lobbies. │
│ • Técnicas: Muestreo estructu-  │             │ • Técnicas: Mapeo profundo       │
│   ral, encuestas cualitativas,  │             │   (Deep Mapping), Análisis Crí-  │
│   grupos de discusión (Ibáñez). │             │   tico del Discurso, etnografía. │
│ • Escala: Regional (Murcia) y   │             │ • Escala: Multiescalar (micro,   │
│   esfera pública mediática.     │             │   meso y macrocuenca / Tajo).    │
└─────────────────────────────────┘             └──────────────────────────────────┘

Comparación de las herramientas empíricas:

  • Tratamiento del discurso:
    • Aragón García examina el discurso como formador de opinión pública y representación simbólica. Realiza un vaciado hemerográfico de 30 años (1979-2010), analizando noticias de conflicto, crisis y difusión electoral, complementado con declaraciones parlamentarias de la Asamblea Regional y comunicados en la red.
    • Rodríguez Ros emplea el Análisis Crítico del Discurso (CDA) de Van Dijk y Wodak, pero vinculándolo de forma directa con la materialidad de las redes de poder: analiza memorias del SCRATS, argumentarios de organizaciones de presión agraria (como Fundación Ingenio o Proexport) y cómo los discursos técnicos de «eficiencia» se plasman en resoluciones administrativas y proyectos de ley.
  • Trabajo de campo:
    • Aragón García aplica la triple perspectiva sociológica de Jesús Ibáñez: nivel distributivo (cuestionarios abiertos a actores estratégicos), nivel estructural (entrevistas en profundidad a líderes políticos y sociales) y nivel dialéctico (grupos de discusión con agricultores y regantes tradicionales).
    • Rodríguez Ros despliega un trabajo etnográfico multiescalar e institucional: observación participante en asambleas de regantes de cabecera (Argos, Caravaca, Calasparra, Férez), entrevistas con técnicos de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y directivos de Sociedades Agrarias de Transformación (SAT).
  • Cartografía y contrastación técnica:
    • Aragón García apoya su análisis empírico en datos demográficos, licencias de vivienda (burbuja inmobiliaria) y barómetros de opinión pública (Centro de Investigaciones Sociológicas y barómetros regionales).
    • Rodríguez Ros introduce el Mapeo Profundo (Deep Mapping), cruzando balances hidrológicos, derechos de agua concesionales, trazabilidad de pozos de sequía y discrepancias contables en estaciones de aforo de la CHS (Cenajo, Camarillas) para destapar inconsistencias físico-químicas de la modelación hidrológica.

4. Conclusiones y hallazgos propios

A. Puntos de convergencia fundamentales

  1. La escasez no es natural, es un artefacto sociopolítico: Ambas tesis coinciden en que la falta de agua en el sureste peninsular no obedece simplemente al clima semiárido, sino al fomento institucional de una demanda infinitamente expansiva que desborda las capacidades ecológicas.
  2. El falso dilema tecnológico (trasvase vs. desalación): Tanto Aragón como Rodríguez Ros demuestran que ambas soluciones operan bajo la misma lógica productivista de oferta continua. La desalación no vino a sustituir las transferencias de cuenca, sino a añadirse como una capa tecnológica más para perpetuar el modelo agroindustrial.
  3. El victimismo como blindaje político: Ambos autores identifican la retórica del agravio exterior («nosotros» frente a «ellos») y la descalificación del ecologismo y de la cuenca cedente del Tajo como maniobras calculadas para abortar la deliberación democrática y blindar privilegios de clase o facción.

B. Divergencias y avances analíticos específicos

DimensiónVictoria Aragón García (2011/2012)Javier Rodríguez Ros (2026)
Núcleo explicativoHegemonía ideológica y cultural: La escasez se mantiene porque se ha insertado en la identidad regional («ser buen murciano») y garantiza rentabilidad electoral (binomio agua-voto).Materialidad y economía política: La escasez se mantiene porque es un dispositivo funcional de acumulación de capital y reordenación del territorio (escasez estructural).
Mecanismo territorialOposición entre la urbe difusa (crecimiento urbano-turístico con chalets y campos de golf) y las demandas del regadío agrario tradicional.El tríptico funcional: Expansión de superficie, Sobreexplotación de aguas subterráneas como colchón y Reasignación del recurso hacia polos litorales.
Efectos de la modernizaciónEnfocada en la modernización como retórica de legitimación política y «voluntad de verdad» tecnocrática.Demostración agronómica del Efecto Rebote (Paradoja de Jevons): el goteo no ahorró agua, sino que redujo retornos de cuenca e intensificó los cultivos.
Gobernanza local del aguaDescribe la pérdida de voz de los agricultores tradicionales dentro del clima de opinión unificado.Despojo del regadío comunal: Sustitución de la gestión democrática de las acequias históricas por gerencias privadas y SATs ligadas a la agroindustria.
Cuenca cedente y medio ambienteAnálisis centrado en la Región de Murcia y el conflicto mediático interregional (Castilla-La Mancha, Aragón).Análisis de los impactos ecológicos acoplados: bloqueo deliberado a los caudales del Tajo, colapso del Mar Menor y creación de «zonas de sacrificio».

5. Síntesis valorativa: complementariedad y evolución del conocimiento

La lectura conjunta de ambas obras revela una sólida continuidad y complementariedad académica:

  • La tesis de Victoria Aragón García proporciona el armazón sociológico y comunicativo. Esclarece de manera pionera cómo las élites políticas y mediáticas murcianas lograron capturar la subjetividad colectiva de la población, articulando una identidad regional indisociable del agua («Agua para todos») que sumió a los discursos alternativos en una rígida espiral del silencio.
  • La tesis de Javier Rodríguez Ros (quien cita explícitamente el trabajo de Aragón García de 2011 al estudiar las narrativas hegemónicas en prensa regional) da un paso más al bajar el discurso a las infraestructuras, la hidrología y el marco regulatorio. Demuestra cómo esa hegemonía discursiva descrita por Aragón se tradujo fácticamente en la práctica institucional de la CHS, la mercantilización de derechos concesionales, la sobreexplotación consentida de acuíferos y la reconfiguración autoritaria de las comunidades de regantes tradicionales en favor de la agroindustria.

Mientras Aragón documentó con precisión cómo se construyó el relato unánime del agua en la esfera pública, Rodríguez Ros desenmascara los mecanismos institucionales, materiales y espaciales mediante los cuales ese relato institucionalizó la sobreasignación y convirtió la escasez en un lucrativo activo de poder.

Para finalizar, una infografía sencilla y clara, fácil de leer, generada con ChatGPT 6-Sol:

Autor:

Antonio de Lucas Sepúlveda

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (UPM) y Doctor por la Universidad de Alcalá en el programa Hidrología y Gestión de los Recursos Hídricos.
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